El Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, ha puesto en marcha un innovador sistema de taquillas inteligentes, tipo 'locker', destinado a facilitar a sus pacientes crónicos externos la dispensación de su medicación. Esta medida se implementa como parte de una estrategia para mejorar la eficiencia del servicio y la experiencia del usuario en el entorno hospitalario.
El nuevo sistema de dispensación de medicamentos cuenta con 78 compartimentos tanto de temperatura ambiente como refrigerados. Esta infraestructura permite a los pacientes recoger su medicación de forma autónoma, segura y en un horario más amplio. Con esta herramienta, el centro evita, según explican desde el centro, que los usuarios deban esperar en ventanilla o acudir al hospital en los momentos de mayor afluencia, optimizando así los flujos asistenciales.
Esta modalidad de dispensación deslocalizada está acompañada, asimismo, de una atención farmacéutica no presencial. Este seguimiento se lleva a cabo con ayuda de la telefarmacia, una solución que resulta de especial interés para personas con dificultades de conciliación laboral o con seguimiento clínico no presencial. La iniciativa nace para dar respuesta al crecimiento progresivo del número de pacientes crónicos que precisan medicación de uso hospitalario y a la necesidad de buscar nuevos modelos que cubran las necesidades actuales.
En este sentido, Amelia Sánchez Guerrero, jefa del Servicio de Farmacia del centro, indicó que, con esta solución, el hospital refuerza su apuesta por la innovación centrada en el paciente. Según la responsable del servicio, el centro continúa con el avance hacia modelos de atención más flexibles, accesibles y humanizados, manteniendo en todo el proceso los más altos estándares de calidad, seguridad y excelencia clínica.
Seguridad y control del fármaco
Las taquillas inteligentes instaladas cuentan con sistemas digitales de control de acceso que garantizan la confidencialidad del paciente y la trazabilidad del medicamento. El diseño del sistema permite un registro detallado de cada operación, asegurando que la entrega se realizara bajo condiciones estrictas de supervisión tecnológica.
Respecto a la conservación de los tratamientos, el módulo refrigerado mantiene una temperatura constante entre +2ºC y +8ºC. Esta condición está monitorizada las 24 horas del día, lo que asegura la correcta conservación de los tratamientos termosensibles. La integración de estos dispositivos permite al hospital gestionar con seguridad fármacos de alta complejidad técnica fuera del horario habitual de la ventanilla de farmacia.



Lilisbeth Perestelo: