El grupo de Autoridades Nacionales de Precios y Financiación farmacéutica (NCAPR) de los 27 estados miembros de la Unión Europea, junto con Islandia y Noruega, ha publicado un documento en el que reclama una respuesta política coordinada a nivel europeo frente a la resistencia antimicrobiana (AMR). El texto sitúa este desafío como un problema complejo que exige medidas combinadas en distintos ámbitos, desde la financiación hasta el acceso a los tratamientos.
El documento pone el foco en la necesidad de articular incentivos que no solo impulsen el desarrollo de nuevos antimicrobianos, sino que también aseguren la permanencia en el mercado de los ya existentes. Según señala, estos últimos operan en condiciones singulares dentro del ámbito farmacéutico, con mercados pequeños y precios bajos que dificultan su sostenibilidad.
En este contexto, el NCAPR plantea que la combinación de incentivos debe diseñarse con una mayor implicación y coordinación de las autoridades competentes de los Estados miembros. El objetivo es abordar de forma estructurada los distintos retos que afectan al ciclo de vida de estos medicamentos, desde su desarrollo hasta su disponibilidad.
El documento advierte además del impacto de no actuar frente a la resistencia antimicrobiana. En concreto, señala que la falta de diagnóstico o tratamiento de infecciones bacterianas o fúngicas tiene consecuencias económicas, sanitarias y sociales de gran alcance, y que el coste de la inacción superaría al de las medidas actualmente en debate o implantación.
A ello se suma el análisis del pipeline de nuevos antimicrobianos. El NCAPR indica que la mayoría de los desarrollos en curso corresponden a versiones optimizadas de productos conocidos y que solo una minoría cumple criterios de innovación. Por este motivo, considera que no es viable basar la estrategia únicamente en nuevos desarrollos y subraya la importancia del uso prudente de los tratamientos existentes.
Coordinación entre países
El documento también incide en la dimensión política de la respuesta a la AMR en Europa. Destaca la diversidad existente entre países en cuanto a preferencias terapéuticas, guías clínicas, sistemas de compra y modelos de financiación, lo que puede derivar en problemas de disponibilidad desigual de antimicrobianos.
Para evitar esta situación, el NCAPR propone reforzar la cooperación entre Estados miembros, tanto para garantizar el acceso como para evitar dinámicas de competencia entre países. Entre las posibles medidas, apunta a mecanismos como ingresos garantizados o incentivos conjuntos entre países con mercados similares.
Asimismo, plantea la necesidad de definir qué retos deben abordarse a nivel nacional, regional o europeo, en un contexto en el que los Estados miembros mantienen competencias clave en materia sanitaria. En este sentido, subraya la importancia de los planes nacionales y de asegurar financiación tanto para actuaciones internas como para la participación en iniciativas de cooperación.
El NCAPR concluye reiterando su disposición a colaborar con los distintos actores implicados en una estrategia integral frente a la resistencia antimicrobiana. El grupo defiende un enfoque que abarque todo el ciclo de vida de los antimicrobianos y que combine medidas de desarrollo, regulación, adquisición y acceso dentro de un marco europeo coherente.



Lilisbeth Perestelo: