La inmunización contribuyó a salvar el equivalente a seis vidas por minuto y, en los últimos 50 años, evitó el fallecimiento de 150 millones de personas. Estos datos, procedentes de la Organización Mundial de la Salud, consolidan esta intervención como una de las acciones de salud pública con mayor impacto demostrado. A pesar de estos avances, patologías respiratorias prevenibles como la neumonía o la bronquiolitis continuaron como la principal causa infecciosa de mortalidad a nivel mundial durante el último ejercicio.
El impacto de estas enfermedades se concentró de forma específica en los extremos de la vida, afectando a menores de cinco años y adultos que superaron los 70 años. Esta situación planteó un reto creciente para los sistemas sanitarios en el contexto de sociedades envejecidas. La evidencia epidemiológica mostró que determinadas inmunizaciones en la población adulta no solo ayudaron a prevenir infecciones, sino que redujeron de forma significativa las hospitalizaciones, las complicaciones graves y los eventos cardiovasculares en pacientes con patologías crónicas.
Además del beneficio clínico, la vacunación respiratoria presentó un impacto económico relevante. Según los análisis de coste-beneficio, esta intervención puede generar retornos situados entre cinco y casi veinte veces la inversión realizada. En este escenario, el conocimiento epidemiológico resultó esencial para anticipar riesgos, priorizar las intervenciones y adaptar las estrategias preventivas a la evolución de los diferentes patógenos infecciosos.
Evidencia científica y vigilancia virológica
Iván Sanz, responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, señaló que la epidemiología ofrece la fotografía real para dirigir los esfuerzos en prevención. Para el experto, esta disciplina permitió identificar riesgos emergentes y adaptar las estrategias de inmunización a una realidad cambiante. "La epidemiología es la base de una estrategia de vacunación eficaz: nos permite entender cómo se comportan las enfermedades, identificar a las poblaciones más vulnerables y tomar decisiones basadas en evidencia para proteger mejor a la sociedad", afirmó Sanz.
La pandemia de covid provocó retrocesos en la cobertura vacunal que hicieron necesario reforzar los sistemas de vigilancia. Sanz recalcó que las vacunas salvaron millones de vidas, pero las enfermedades prevenibles mantuvieron una elevada carga. Por ello, consideró clave adaptar la vacunación a cada etapa de la vida. Desde la inmunización materna para transferir anticuerpos al recién nacido hasta la vacunación en edades avanzadas, estas herramientas desempeñaron un papel decisivo para favorecer un envejecimiento saludable y generar efectos de protección colectiva.
En este contexto de sensibilización, Pfizer España ha puesto en marcha la campaña 'Pasaporte a la Vitalidad'. José Chaves, director médico de la compañía en España, afirmó que impulsar el conocimiento sobre la vacunación es clave para fortalecer la prevención y avanzar hacia una mejor salud colectiva. Chaves recordó el compromiso de la entidad con la vacunación antineumocócica desde hace más de 25 años.



Lilisbeth Perestelo: