La Haute Autorité de Santé (HAS) de Francia recomendó instaurar de forma progresiva una obligación anual de vacunación frente a la gripe para los profesionales sanitarios y para los demás trabajadores de los sectores sanitario y médico-social que atienden a personas con riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad. La autoridad sanitaria también propone que la implantación comience de forma prioritaria en los establecimientos de alojamiento para personas mayores dependientes (EHPAD) y en las unidades de cuidados de larga duración (USLD).
La recomendación responde a una solicitud de los ministerios competentes para evaluar la conveniencia de imponer la vacunación antigripal anual tanto a los profesionales como a las personas mayores de 65 años residentes en centros. Tras analizar ambas situaciones, la HAS concluye que la obligación solo está justificada para los profesionales, mientras que para los residentes debe mantenerse la recomendación vigente sin convertirla en obligatoria.
En el caso de los profesionales, la HAS considera que la gravedad de la carga sanitaria de la gripe, el riesgo de transmisión a pacientes vulnerables, el impacto de la enfermedad sobre el funcionamiento del sistema sanitario y la necesidad de reforzar la protección de las personas con mayor riesgo de complicaciones respaldan la implantación de una obligación vacunal anual. La recomendación incluye a todos los profesionales sanitarios, tanto asalariados como liberales, al resto del personal de centros sanitarios y establecimientos médico-sociales que mantengan contacto con personas vulnerables, así como a los estudiantes de las titulaciones médicas, paramédicas y farmacéuticas.
La autoridad sanitaria también constata que las recomendaciones existentes no han logrado elevar las coberturas vacunales entre estos colectivos, que permanecen en niveles considerados insuficientes. En la temporada 2024-2025, la cobertura alcanzó el 20% en los establecimientos sanitarios y el 21% entre los profesionales que trabajan en EHPAD.
La HAS propone que la implantación se inicie en los EHPAD y las USLD debido a la especial vulnerabilidad de las personas atendidas en estos centros. Además, señala que la elevada cobertura vacunal de los residentes, situada en el 82,7%, no evita la aparición de episodios gripales, debido, entre otros factores, a la menor respuesta inmunitaria asociada a la edad. También recuerda que diversos estudios realizados en estos centros muestran un efecto probable de la vacunación de los profesionales sobre la reducción de las infecciones respiratorias y de la mortalidad entre los residentes.
Sin obligación para los residentes
En relación con las personas mayores de 65 años que viven en residencias, la HAS desaconseja implantar una obligación vacunal. Entre los motivos expuestos figuran la elevada cobertura ya alcanzada en este colectivo, superior al objetivo del 75% fijado por la Organización Mundial de la Salud, las reservas manifestadas durante la consulta realizada a expertos y partes interesadas y las consideraciones éticas derivadas de que los EHPAD constituyen también lugares de vida para sus residentes.
La autoridad sanitaria recomienda mantener la vacunación anual de estas personas conforme al calendario vacunal vigente y reforzar las medidas complementarias de prevención, como la ventilación de los espacios, el aislamiento de las personas enfermas, la limpieza adecuada de las superficies y el cumplimiento de las medidas de higiene y del uso de mascarilla cuando resulte necesario.
Para facilitar la implantación de la obligación entre los profesionales, la HAS plantea un despliegue progresivo durante un periodo de dos años, prorrogable un año más, dentro de un proceso concertado que permita garantizar la viabilidad y la aceptación de la medida. Asimismo, considera necesario asegurar la disponibilidad de vacunas, disponer de sistemas de seguimiento de las vacunaciones y establecer un marco regulatorio adecuado para su aplicación.


Lilisbeth Perestelo: