El Consejo de Gobierno de Asturias ha aprobado el proyecto de Ley de Salud Pública, un texto que actualiza el marco normativo vigente en el Principado. La norma incorpora el aprendizaje adquirido durante la pandemia de la covid con el fin de fortalecer la capacidad de anticipación y respuesta ante futuras emergencias sanitarias. Asimismo, la regulación autonómica refuerza la prevención en la comunidad y regula ámbitos clave como la seguridad alimentaria, la salud ambiental y la salud laboral.
La consejera de Sanidad, Concepción Saavedra, explicó que el objetivo de la norma pasa por "reducir las desigualdades en salud y garantizar que el lugar donde residen los ciudadanos o sus condiciones de vida no determinen las oportunidades de vivir con salud. La ley parte de la premisa de que la salud no depende únicamente de la atención sanitaria, sino que se ve influida por factores sociales, económicos, laborales, ambientales, culturales y educativos".
El proyecto normativo da respuesta a seis grandes retos sectoriales, entre los que destaca la integración de la salud en todas las políticas públicas y el avance en el enfoque One Health. Esta estrategia integral reconoce la interdependencia existente entre la salud humana, la salud animal y el medio ambiente. Además, el texto busca reforzar la equidad, impulsar la acción comunitaria, fortalecer la integración de la salud pública en el propio sistema sanitario y consolidar un liderazgo público capaz de coordinar sectores para prevenir enfermedades evitables.
Gestión de emergencias y derechos
La norma refuerza los derechos de la ciudadanía a la protección de la salud, a recibir información veraz y comprensible, y a participar en las políticas públicas. Las actuaciones regulatorias garantizarán la dignidad, la confidencialidad y la seguridad de los usuarios. Igualmente, el texto fija deberes como evitar conductas que pongan en riesgo la salud colectiva, colaborar con las autoridades sanitarias y contribuir a la protección de la sociedad en su conjunto.
El Ejecutivo autonómico impulsa con este texto la promoción de la salud a lo largo de toda la vida de las personas y en todos los entornos, con especial foco en el educativo, el laboral y el comunitario. Para mejorar la respuesta ante emergencias sanitarias, el proyecto consolida un sistema de vigilancia robusto dotado de mecanismos de alerta precoz. El Gobierno asturiano determinó que las medidas se basarán en la evidencia científica y en criterios de proporcionalidad y transparencia.
La aprobación del texto se produjo una semana después de que el Consejo de Gobierno diera luz verde al proyecto de Ley de Salud Mental, lo que supone un avance en la transformación del sistema sanitario asturiano. Este proceso sectorial pone el foco en lo público, la comunidad y el territorio, un marco en el que también se encuadra la modificación del mapa sanitario que ya se encuentra en vigor.


Lilisbeth Perestelo: