El Ministerio de Sanidad ha iniciado el procedimiento de consulta pública previa del Proyecto de Orden por la que se regulan las técnicas de terapia respiratoria a domicilio en el Sistema Nacional de Salud, una iniciativa que busca renovar un marco regulatorio que permanece sin modificaciones de calado desde hace más de dos décadas. Esta reforma normativa pretende actualizar una prestación clave que facilita tratamientos específicos fuera del entorno hospitalario, lo que disminuye los ingresos innecesarios y optimiza la calidad de vida de las personas con dolencias respiratorias crónicas. El plazo para la presentación de aportaciones concluye el 7 de julio.
La regulación vigente encuentra su base histórica en la Ley General de Sanidad de 1986 y en el Real Decreto 63/1995, que dieron paso a la Orden de 3 de marzo de 1999. Esta última norma configuró la asistencia en el hogar como una prolongación natural de la atención especializada hospitalaria. Posteriormente, el Real Decreto 1030/2006 consolidó estas prácticas dentro de la cartera de servicios comunes de atención especializada, remitiendo su ordenación detallada a la citada normativa de finales del siglo pasado, cuya falta de adecuación a la realidad clínica actual motivó esta revisión técnica.
El departamento ministerial argumenta que la normativa de 1999 no contempla diversas herramientas terapéuticas consolidadas hoy en día, ni define con suficiente precisión los protocolos de indicación, prescripción y evaluación continua. Esta carencia metodológica "dificulta la ordenación eficiente de la prestación y compromete tanto la continuidad asistencial como el aprovechamiento de los recursos públicos", asegura el Ministerio de Sanidad. Ante este escenario, la administración descarta la opción de mantener el marco actual debido a que no responde al rigor científico que exigen las tecnologías sanitarias contemporáneas.
Adecuación a la cronicidad
El notable desarrollo de los equipos médicos domiciliarios, caracterizados ahora por una mayor seguridad, adaptabilidad y capacidad de monitorización a distancia, facilitó la expansión de estos cuidados. Asimismo, el envejecimiento demográfico y la alta prevalencia de patologías crónicas en el país demandan una transformación organizativa. El Ministerio de Sanidad vincula directamente esta reforma con el Documento de Desarrollo de la Estrategia de Abordaje de la Cronicidad 2025-2028, una hoja de ruta sectorial que prioriza el entorno del hogar para controlar las agudizaciones en pacientes frágiles o complejos.
La futura orden ministerial afectará de forma directa a un total de nueve modalidades terapéuticas que se integran en la cartera común. El texto definitivo concretará las directrices para la oxigenoterapia continua domiciliaria, incluyendo sus variantes portátiles y nocturnas, la ventilación mecánica domiciliaria en sus formas invasiva por traqueotomía y no invasiva, y los dispositivos de presión positiva continua en la vía aérea. El proceso de revisión legal también abarcará la aerosolterapia, la terapia de alto flujo nasal en el entorno del hogar, los servoventiladores o ventilación adaptativa, las terapias respiratorias combinadas, el asistente mecánico de tos y los sistemas de aspiración de secreciones.
La tramitación de esta orden no modificará formalmente el Real Decreto 1030/2006, pero ejercerá un impacto funcional directo al actualizar los requisitos de inclusión de las técnicas de terapia respiratoria. Con este paso administrativo, el Gobierno busca adecuar la gestión interna de estas prestaciones a la organización sanitaria actual, garantizando la equidad de las intervenciones aplicadas en el territorio nacional.


Lilisbeth Perestelo: