La Asociación Española de Vacunología (AEV) ha presentado sus aportaciones a la consulta pública del proyecto de Real Decreto sobre Vacunación Internacional con el objetivo prioritario de avanzar hacia un registro vacunal estatal común y reducir las diferencias entre territorios. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Sanidad que encabeza Mónica García, busca regular en una sola norma la vacunación internacional y crear un marco jurídico que integre los servicios de atención al viajero. La sociedad científica valoró de forma positiva la tramitación de este texto, al considerar que supone una oportunidad para actualizar la prestación.
Desde la organización señalaron que la futura regulación puede responder a una necesidad de homogeneización asistencial. A través de su Grupo de Trabajo de Vacunación del Viajero, la entidad remitió al departamento ministerial un documento con propuestas para consolidar una red de Centros de Vacunación Internacional coordinada y con criterios de calidad unificados. El grupo elabora además un informe específico sobre la situación de esta prestación en España que presentará próximamente.
Entre las medidas planteadas, la AEV destacó la importancia de crear un registro único que permita consultar antecedentes vacunales relevantes y registrar cualquier actuación efectuada en los centros asistenciales. Este instrumento facilitaría disponer de indicadores comunes sobre actividad, accesibilidad y calidad, además de ayudar a detectar posibles desigualdades entre comunidades autónomas. Asimismo, la propuesta aboga por potenciar la digitalización y la trazabilidad de los certificados internacionales de vacunación.
Para lograr una atención equitativa en todo el territorio estatal, la asociación planteó el establecimiento de una cartera común de servicios. Esta oferta debe incluir la valoración previa al viaje, la revisión del estado vacunal, la indicación de vacunas y quimioprofilaxis, la expedición de certificados y el asesoramiento integral sobre los riesgos sanitarios asociados al desplazamiento. También requirió la fijación de protocolos comunes de actuación y el diseño de mecanismos compartidos para responder ante eventuales problemas de desabastecimiento de dosis.
Propuesta de cita previa estatal
La disponibilidad de centros, los tiempos de espera, la oferta prestacional y las condiciones económicas representan, según el documento presentado, aspectos que deben equipararse en el conjunto del país. Para reducir estas diferencias de acceso, la AEV propuso la implantación de un sistema estatal de cita previa que facilite la derivación de usuarios entre distintos centros. Esta medida busca agilizar la atención y garantizar respuestas homogéneas con independencia del lugar de residencia del viajero.
El cumplimiento de requisitos mínimos de calidad y la aplicación de procedimientos normalizados de trabajo constituyen otro de los bloques de la propuesta. En este punto, la sociedad científica recordó la validez del Modelo de Acreditación de Unidades de Vacunación desarrollado por la propia AEV. Este esquema define un conjunto de criterios, indicadores y estándares de calidad. La aplicabilidad del modelo a las Unidades de Vacunación Internacional mejora de manera significativa la calidad de los recursos, la medición de los resultados y la asistencia sanitaria, según reflejó el texto remitido a la administración.
Respecto a la organización interna de los centros, el posicionamiento defiende la actuación de equipos multiprofesionales integrados por personal de medicina, enfermería, gestión y administración, con funciones y responsabilidades delimitadas de forma clara. La propuesta reclamó expresamente un mayor reconocimiento al papel de la enfermería dentro de estos dispositivos. El documento atribuyó a estos profesionales una función clave en la administración, conservación y gestión de los productos inmunológicos, así como en las tareas de trazabilidad, registro y educación sanitaria.
Preservar la consulta individual
En el plano asistencial, la AEV subrayó que la consulta del viajero debe conservar un carácter estrictamente individual y confidencial. Por esta razón, la entidad juzgó poco adecuada la realización de consultas clínicas grupales y demandó la reserva de espacios y tiempos suficientes para garantizar la atención personalizada. De forma complementaria, planteó la incorporación de la telemedicina y de modalidades de atención no presencial para labores de información, valoración inicial o seguimiento, siempre sin sustituir la presencialidad cuando la situación clínica lo requiera.
La creación de una red nacional de Vacunación Internacional requiere, según las aportaciones registradas, reforzar la articulación entre los centros dependientes de Sanidad Exterior y los gestionados por otras administraciones públicas. Dentro de esta estructura nacional debería articularse una coordinación técnica centralizada que gestione la actualización periódica de protocolos, la fijación de indicadores, la detección de necesidades asistenciales y la puesta en marcha de programas formativos comunes.
Por último, la AEV confió en que la aprobación del Real Decreto modifique la percepción social de la vacunación internacional para que deje de ser considerada una prestación de lujo. La asociación defendió la normalización del servicio dentro del sistema público de salud, al recordar que protege tanto la salud individual de los usuarios como la salud pública colectiva mediante la prevención de enfermedades emergentes importadas. La entidad ofreció al Ministerio de Sanidad su colaboración en el desarrollo técnico de la futura norma.



Lilisbeth Perestelo: