El Real Decreto de Financiación y Precio de los Medicamentos saldrá adelante. La cuestión ya no parece ser si el Ministerio de Sanidad llegará a aprobar la norma, sino cuándo lo hará y, sobre todo, bajo qué ley. El director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, César Hernández, ha despejado este martes buena parte de la incertidumbre que rodeaba al proyecto y ha asegurado que, salvo circunstancias excepcionales, habrá un nuevo reglamento.
“Si no hay causas de fuerza mayor, habrá un nuevo real decreto. La duda es si está apoyado en la nueva ley”, afirmó Hernández durante su intervención en el XXV Encuentro de la Industria Farmacéutica, organizado por Farmaindustria en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
La afirmación da un paso más respecto a la posición trasladada un día antes por el secretario general técnico del Ministerio, Jacobo Fernández, y publicada por Diariofarma. Fernández había explicado que la tramitación del RD podía continuar en paralelo a la de la Ley de los Medicamentos, aunque Sanidad se reservaba la posibilidad de retenerlo si el proyecto legislativo avanzaba con suficiente rapidez para evitar aprobar un reglamento destinado a quedar inmediatamente desajustado respecto de la nueva norma.
Las intervenciones de Hernández y del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, han permitido ahora completar ese escenario. El Ministerio mantiene la nueva ley como opción preferente para sustentar el futuro reglamento, pero no vinculará su aprobación al éxito parlamentario del proyecto. Si la ley avanza, Sanidad concentrará sus esfuerzos en ella y acompasará posteriormente el RD al nuevo marco. Si se atasca o sus plazos se prolongan demasiado, retomará el reglamento y lo adaptará a la actual Ley de Garantías.
Hernández describió ambas normas como dos proyectos estrechamente relacionados. Si la Ley de los Medicamentos “va saliendo adelante”, explicó, los esfuerzos se dirigirán prioritariamente hacia ella. Pero “si por lo que sea esa ley decidimos que no avanza en el sentido que tiene que avanzar, tiraríamos con el real decreto”. En este segundo escenario, añadió, el texto reglamentario tendría que incorporar los ajustes necesarios para encajar con la legislación actualmente vigente.
Padilla transmitió por la mañana prácticamente el mismo mensaje. El secretario de Estado reconoció que Sanidad dispone de “cierta discrecionalidad en el manejo de los tiempos”, pero descartó que el Ministerio permanezca inmóvil esperando a culminar una norma para continuar con la siguiente. “Es verdad que la ley es lo que armoniza todo, pero también sabemos que, si vemos que la ley se retrasa, impulsaremos el Real Decreto de Financiación y Precio”, aseguró.
Una decisión en las próximas semanas
La incógnita se traslada, por tanto, al momento en que Sanidad considere que dispone de suficiente información para evaluar las posibilidades parlamentarias de la ley.
Según ha podido saber Diariofarma tras conversar con César Hernández, esa decisión no se demorará demasiado. El Ministerio pretende valorar en un plazo corto si la tramitación parlamentaria ofrece expectativas razonables de que la nueva ley pueda aprobarse con suficiente rapidez. La previsión es que la disyuntiva quede resuelta antes de un par de meses y que, a partir de ese análisis, se actúe en consecuencia. El Ministerio valora incluso una posibilidad de aprobación de la ley si todo va a favor antes de fin de año.
El calendario parlamentario de las próximas semanas será por ello determinante. El Consejo de Ministros aprobó el 21 de julio la remisión a las Cortes del Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios. A cierre de esta información, la iniciativa todavía no figura publicada como proyecto de ley en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, por lo que aún debe completar sus primeros trámites en el Congreso.
La Mesa tendrá que calificar la iniciativa, ordenar su publicación y encomendar su tramitación a la Comisión de Sanidad. Al tratarse de una ley ordinaria, el Reglamento del Congreso presume la competencia legislativa plena de la comisión, aunque el Pleno conserva la posibilidad de recuperar la deliberación y votación final.
La previsión que maneja Sanidad es, además, que el proyecto pueda seguir una tramitación de urgencia, coherente con la celeridad que el Ministerio ha querido imprimir a la reforma en su tramitación y ante el Consejo de Estado. Ese factor acortaría los plazos ordinarios y podría resultar decisivo para la decisión sobre el RD.
La primera señal relevante llegará, por tanto, cuando se produzca la publicación del proyecto y se abra el periodo de enmiendas. A partir de entonces comenzará a ser posible medir no solo el ritmo formal de la norma, sino también el grado de apoyo político con el que cuenta y las dificultades que puede encontrar para superar la Cámara.
Sanidad prefiere esperar a la ley
La nueva Ley de los Medicamentos contiene habilitaciones que permitirían construir un Real Decreto de Financiación y Precio diferente del que puede desarrollarse con la legislación vigente. Hernández destacó especialmente la posibilidad de introducir un diferencial de precios de los medicamentos. Esa herramienta, señaló, “abre muchas posibilidades” tanto para el sistema como para las compañías.
Ese es precisamente uno de los motivos por los que Sanidad prefiere, si los tiempos parlamentarios lo permiten, que el reglamento pueda construirse sobre la nueva ley. El proyecto legislativo incorpora además elementos relacionados con la financiación condicional y el acceso temprano, junto con el nuevo sistema de precios dinámicos destinado a favorecer la competencia de genéricos y biosimilares.
En cualquier caso, Hernández explicó también que Sanidad todavía no ha comenzado a adoptar decisiones sobre las alegaciones recibidas durante la audiencia pública del proyecto de RD, cuyo plazo de aportaciones concluyó el pasado 21 de julio. El trabajo sobre esas observaciones quedará condicionado en buena medida por la decisión sobre el marco legal que finalmente se utilice.



Lilisbeth Perestelo: