El Alzheimer representa uno de los desafíos sanitarios más complejos del contexto global actual. Con más de 57 millones de personas que conviven con algún tipo de demencia en todo el mundo y diez millones de nuevos casos registrados cada año, la respuesta investigadora y asistencial busca fórmulas para anticiparse a la manifestación clínica de la enfermedad. En este escenario, la Universidad CEU Cardenal Herrera albergó en su Aula Magna de la Facultad de Ciencias de la Salud la ‘IV Jornada Interdisciplinar de Divulgación Científica sobre Deterioro Cognitivo’. La cita estuvo organizada por la Cátedra para el Estudio del Deterioro Cognitivo Micof–CEU UCH, una estructura académica e investigadora que articula la labor conjunta entre el colegio profesional y la institución académica para promover la investigación, la docencia y el abordaje preventivo desde las oficinas de farmacia.
La apertura del foro científico ha servido para fijar el marco operativo de las líneas de trabajo sobre deterioro cognitivo que ejecuta la cátedra institucional. La vicerrectora de Investigación y Transferencia de la CEU UCH, Alicia López, dio la bienvenida a los asistentes expresando el reconocimiento a los integrantes de este proyecto conjunto, al que calificó como «un ejemplo de colaboración para mejorar la calidad de vida de los pacientes». En el acto inaugural también participaron Vicente Colomer, en representación del Micof, y la codirectora de la cátedra, Lucrecia Moreno. Durante su exposición, Moreno remarcó la importancia de aplicar estrategias tempranas al señalar que trabajan «precisamente para adelantarnos a la enfermedad. Porque proteger el cerebro no empieza cuando aparece el Alzheimer, sino mucho antes. Ese es el gran reto: conseguir que la ciencia llegue a las personas y se transforme en prevención».
La vertiente clínica y analítica de la jornada abordó el impacto de la microbiota y la nutrición en el mantenimiento de las funciones cerebrales. La conferencia inaugural corrió a cargo de Marta Tortajada, directora de la Cátedra Hermanos Porcar Bovea-CEU de Microbiota, Función Cognitiva y Nutrición de Precisión, bajo el título ‘Microbiota y envejecimiento: nuevas perspectivas para la salud cognitiva’. Acto seguido, Victoria Villagrasa expuso los datos procedentes de una intervención nutricional implementada en congregaciones religiosas, mientras que Lourdes Bosch detalló el potencial que ofrecen los compuestos bioactivos del cacao a la hora de favorecer un envejecimiento saludable. Las aportaciones en este campo se completaron con la intervención de Teresa López de Coca, quien analizó las interacciones entre microbiota y dieta antiinflamatoria en el marco del deterioro neuronal.
Formación y detección en farmacias
La vertiente asistencial y de salud comunitaria de la Cátedra DeCo sitúa a la red de farmacias comunitarias de la provincia de Valencia en el centro del esquema de detección precoz. La estrategia investigadora de la entidad se orienta al desarrollo de herramientas que permitan identificar perfiles de riesgo poblacional mediante algoritmos y árboles de decisión. Estas metodologías analizan la influencia combinada de variables como la genética, los estilos de vida, el uso de medicamentos o los hábitos de salud cotidianos en el desarrollo de alteraciones cognitivas. A esta vertiente investigadora se suma un programa de capacitación continuada dirigido a estudiantes de grado y posgrado de la universidad, así como a los profesionales colegiados en el Micof, mediante seminarios, talleres y clases magistrales.
El trabajo científico presentado en la jornada científica incluyó áreas de estudio heterogéneas que abarcan desde el análisis predictivo hasta la intervención de campo. María Gil desgranó los pormenores del Proyecto A-Z, centrado en medir la relación entre las pautas de vida cotidiana y la prevención del deterioro cognitivo. Asimismo, la sesión dio visibilidad a los avances logrados por un grupo de investigadores en formación integrado por Pablo Maya, Samia Alaoui, Esther Piquer, Cristina García, Mar García y Gonzalo Adsuar. La labor de estos equipos se apoya de forma transversal en el trabajo de matemáticos, informáticos y estadísticos, cuyas disciplinas resultan indispensables para el tratamiento masivo de datos clínicos y el diseño de modelos predictivos de enfermedad.
Divulgación y compromiso del voluntariado
Junto a la vertiente estrictamente investigadora, la jornada destinó un espacio relevante a las iniciativas de transferencia del conocimiento a la sociedad. Entre ellas se expuso la labor del equipo sénior de voluntariado, una estructura integrada por profesionales jubilados procedentes de diversos sectores sanitarios y educativos que colaboran de forma activa en la difusión de la salud cerebral. En esta sección intervinieron la profesora María Ángeles Rodríguez, el médico especialista en urología Carlos Domínguez y la enfermera María del Mar Gendrau, quienes realizan actividades divulgativas ante asociaciones y colectivos ciudadanos para trasladar las evidencias sobre prevención cognitiva.
Esta labor de puente entre la comunidad científica y la población civil fue destacada por Lucrecia Moreno, quien subrayó que estos profesionales «son un puente fundamental entre la ciencia y la sociedad». La actividad de la cátedra se completa con la publicación de materiales informativos orientados a la adopción de hábitos de vida saludables que reduzcan el riesgo de padecer demencias. De este modo, la alianza entre el colegio farmacéutico y la universidad consolidó en esta cuarta edición su modelo interdisciplinar, enfocado en dotar a las farmacias de instrumentos eficaces para la detección temprana y en profundizar en la investigación de los factores determinantes del envejecimiento cerebral.


César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.:
Lilisbeth Perestelo: