El exministro de Sanidad y Consumo Julián García Vargas falleció el pasado martes, a los 81 años de edad. Economista e inspector de Hacienda de formación, García Vargas fue una figura crucial en la consolidación del Sistema Nacional de Salud durante los gobiernos de Felipe González. Tras suceder en el cargo a Ernest Lluch, asumió como principal responsabilidad de poner en marcha y desplegar el marco normativo de la 'Ley general de Sanidad' de 1986.
Igualmente, bajo la dirección de García Vargas se crearon e implantaron instituciones clave para la cohesión y el funcionamiento del modelo sanitario. Durante su mandato nacieron la Organización Nacional de Trasplantes y el Instituto de Salud Carlos III, al tiempo que se articuló el Consejo Interterritorial como órgano de coordinación entre las distintas comunidades autónomas tras la descentralización de las competencias en materia de salud. La consolidación de la atención primaria y el desarrollo de la ley del medicamento formaron parte de las reformas abordadas en su etapa ministerial.
García Vargas afrontó también el reto sde la crisis del sida en un contexto marcado por un intenso estigma social. Con el objetivo de combatir la discriminación hacia las personas afectadas. En 1991, García Vargas dejó la cartera sanitaria para asumir el cargo de ministro de Defensa en sustitución de Narcís Serra. En este departamento gestionó la participación española en el contexto de la guerra de los Balcanes y actuó como enviado especial de la Unión Europea para supervisar los acuerdos de paz en Bosnia. Asimismo, fue el responsable político de la reducción del servicio militar obligatorio a nueve meses, en la fase final de la conocida como mili, que terminó desapareciendo en la posterior legislatura bajo el Gobierno de José María Aznar.
Dimisión y trayectoria en la industria de la defensa
Su paso por el gabinete ministerial concluyó en 1995 cuando presentó la dimisión a raíz del escándalo de las escuchas ilegales del Cesid, momento en el que le sucedió en el cargo Ramón Suárez Pertierra durante los meses finales de la legislatura. Pese a haber permanecido una sola legislatura al frente del departamento ministerial, el exministro mantuvo durante el resto de su vida profesional una estrecha vinculación con el sector del armamento y las tecnologías de la defensa.
En su trayectoria posterior ejerció la presidencia de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), entidad que agrupa a las principales compañías industriales del sector en España. Del mismo modo, presidió el patronato de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad (Feindef) hasta el año pasado, fecha en la que fue sustituido por Ángel Olivares, quien fuera secretario de Estado de Defensa.
Igualmente, en el plano sanitario ha sido un continuo referente en encuentros y actos, especialmente en aquellos que han puesto de relevancia la etapa política que como ministro le tocó afrontar.
El legado de García Vargas en la administración pública queda marcado por haber desplegado la Ley General de Sanidad y haber configurado la estructura organizativa, asistencial y financiera del modelo sanitario público universal. Sus aportaciones institucionales al frente de Sanidad situaron a España en la vanguardia de la gestión de trasplantes y de la investigación biomédica nacional.



Lilisbeth Perestelo: