Profesión

El CGCOF, en contra de la especialidad de Genética de Laboratorio: “Duplica funciones”

Crear una especialidad específica de Genética de Laboratorio –tal y como se plantea en la consulta pública abierta por el Ministerio de Sanidad– “supondría una superposición de competencias con los profesionales del Laboratorio Clínico, poniendo en riesgo la eficiencia del sistema y la claridad profesional”, asegura el Consejo

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha mostrado este lunes “nuestro apoyo a la especialidad de Genética Médica, pero también nuestra clara oposición a la creación de una especialidad específica en Genética de Laboratorio”. Este anuncio se realiza después de que la Dirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad se mostrara favorable a la creación de las especialidades de Genética Médica y Genética de Laboratorio.

Según se explica desde el CGCOF, los motivos que sustentan esta postura se resumen en tres puntos. En primer lugar, lo que denominan, redundancia formativa y asistencial; ya que según aseguran, “las competencias que recoge la nueva especialidad, ya están plenamente incluidas en la recientemente actualizada especialidad de Laboratorio clínico”. “Crear una nueva especialidad supone duplicar funciones, sin aportar valor diferencial ni mejora asistencial”, aseguran.

El segundo motivo está vinculado al impacto organizativo y económico. “La implantación de una nueva especialidad requeriría el desarrollo de nuevas estructuras, servicios, unidades docentes, figuras formativas y sistemas de acreditación. Todo ello, conlleva un coste elevado y una reorganización compleja, difícil de asumir para muchos centros sanitarios y sin aportar valor real al sistema que justifique dicha inversión”.

Finalmente, consideran que en la actual situación se ofrece formación suficiente, que además cuenta con el reconocimiento europeo. “Los especialistas de Laboratorio Clínico ya gestionan de forma eficaz servicios de genética en distintos niveles asistenciales. Si fuera necesario ampliar formación, existen alternativas razonables, como extender un año el programa actual o añadir formación complementaria, sin necesidad de crear una nueva especialidad”.

Según explican, “en muchos países europeos, la genética de laboratorio está integrada en el Laboratorio Clínico, lo que permite además la libre movilidad profesional”.

Por todo ello, desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos “entendemos que no se justifica la creación de una especialidad de genética de laboratorio cuando las competencias están cubiertas, la estructura ya existe y los recursos pueden optimizarse de un modo más racional. Esta necesidad real ya está siendo atendida de forma efectiva desde la especialidad de Laboratorio Clínico”.

“Lamentamos que el informe técnico remitido por el CGCOF al Ministerio no haya tenido en cuenta y reiteramos nuestra predisposición al diálogo y nuestro compromiso con una planificación de las especialidades sanitarias más eficiente, coherente, orientada al buen funcionamiento del sistema sanitario y, sobre todo, al beneficio del paciente”, explica Pilar Marí, vocal nacional de Analistas Clínicos del Consejo General de Farmacéuticos.

“Seguiremos trabajando con firmeza y responsabilidad para defender un modelo de laboratorio clínico integrado, que ofrece una visión global del paciente y responde a un enfoque asistencial más personalizado. Una vez más, reafirmamos nuestro compromiso con la profesión y con su reconocimiento dentro del sistema sanitario”, concluye Marí.

Residentes

Los residentes y futuros especialistas en Laboratorio Clínico han mostrado también su “profunda preocupación” y “nuestro más rotundo rechazo”, a la creación de la especialidad que ha planteado el Ministerio de Sanidad. Según explican, la “principal objeción radica en la injustificada creación de una nueva especialidad que solapa de forma directa las competencias ya reconocidas y ejercidas por los especialistas en Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica”.

Los residentes consideran esta duplicidad “innecesaria” y a su juicio “implicaría una fragmentación tanto asistencial como formativa, en clara contradicción con los principios de racionalidad y eficiencia que deben regir la ordenación de las profesiones sanitarias”.

Igualmente auguran “una fuente de conflictos profesionales derivados del solapamiento competencial, un incremento significativo en los costes de formación y estructura, así como una mayor complejidad organizativa dentro del sistema sanitario”.

En suma, aseguran, las nuevas especialidades “representan un agravio para los residentes de las especialidades del Laboratorio Clínico, quienes actualmente adquirimos competencias en genética durante nuestra formación MIR, y que en muchos casos seguimos ampliando mediante formación complementaria”.

La composición de las futuras unidades docentes responsables de formar a los residentes en esta especialidad también es fuente de preocupación: “Resulta alarmante la posibilidad de que se habilite el acceso directo a titulados superiores que ni han superado un examen MIR, FIR, QIR o BIR, ni han recibido formación sanitaria especializada”, aseguran, en relación a la formación de estas unidades.

“Queremos recordar que la realización de un máster en una universidad privada, un doctorado en genética o la experiencia en técnicas moleculares en un entorno de investigación no equivalen a una formación sanitaria especializada. Sería, en

consecuencia, un agravio comparativo inadmisible que se habilitara el acceso por vía extraordinaria a quienes no han accedido por los cauces reglados de igualdad, mérito y capacidad, como sí lo hemos hecho todos los residentes de laboratorio clínico, afirman.

Por ello aseguran que las intenciones del ministerio, “no responde a una necesidad asistencial real, sino a la voluntad de resolver una problemática laboral que afecta a determinados titulados que actualmente desarrollan tareas de investigación en hospitales y fundaciones”. A este respecto aseguran que “existen vías alternativas para la estabilización de estos profesionales sin invadir las competencias de los especialistas sanitarios”.

Defectos formales

Además, aseguran, la solicitud en la que se basa la propuesta “presenta defectos sustanciales de forma y fondo en relación con el cumplimiento normativo. El artículo 4.3 del Real Decreto 589/2022 establece que cualquier petición de creación de una nueva especialidad debe justificar, de manera detallada, el cumplimiento de los criterios contenidos en el Anexo I del citado Real Decreto. Sin embargo, la documentación presentada no aporta justificación suficiente ni acredita el cumplimiento de dichos criterios, vulnerando así la normativa vigente”.

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