El nuevo real decreto que refuerza la universalidad en el acceso a la asistencia sanitaria pública ha sido criticada por el Partido Popular, que considera que "abre de par en par las puertas del sistema sanitario". Para la formación liderada por Alberto Núñez Feijoo "una cosa es garantizar asistencia y otra muy distinta convertir la irregularidad en un derecho".
Para la formación que lidera Alberto Núñez Feijóo, resulta fundamental diferenciar entre la prestación de servicios y el marco legal de residencia; así denuncian que no se puede normalizar esta situación administrativa mientras colapsa el sistema sanitario de forma progresiva.
La visión del principal partido de la oposición se centra en que la sanidad española debe prestar atención a quien la precise, pues esto "forma parte de la tradición humanitaria y del espíritu de nuestro sistema público". No obstante, consideran que el decreto pretende ampliar derechos mientras bloquea un sistema "que ya se encuentra al límite de sus capacidades".
A juicio de la formación, la política migratoria del Ejecutivo parte de una premisa equivocada al considerar normal la permanencia de personas en situación irregular. "El Gobierno de Sánchez vuelve a confundir deliberadamente ambas cosas", señalaron las citadas fuentes, quienes vincularon la falta de control sobre la inmigración irregular con el deterioro de los servicios públicos.
Ausencia de planificación financiera
La vertiente económica de la norma también centra las críticas de los populares. La formación cuestiona la viabilidad de la medida bajo el aforismo 'el sanchismo invita, otros lo pagan'. En este sentido, reprochan que se crearán nuevas prestaciones "sin una planificación previa ni un presupuesto que las respalde". El PP califica al gabinete ministerial como un "Gobierno incapaz de aprobar presupuestos" y criticó que no se garantizarán los profesionales necesarios para la sostenibilidad de la red pública.
En la misma línea, recalcaron que las comunidades autónomas asumen en solitario el peso de la gestión asistencial. El PP también afea al Ejecutivo que no incrementara de forma suficiente las plazas MIR ni presentara soluciones para el déficit de personal. Por todo ello, el partido reclamó a Pedro Sánchez y a la ministra de Sanidad, Mónica García, que dejen de utilizar el departamento como una "herramienta electoral" y la salud de los ciudadanos como un "campo de batalla" político.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):