La Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado el uso expandido de las tabletas de Wellcovorin (leucovorina cálcica) para el tratamiento de la deficiencia de folato cerebral en pacientes adultos y pediátricos. Esta indicación se dirige específicamente a quienes presentan una variante confirmada en el gen del receptor de folato uno (CFD-FOLR1). Esta resolución supone la primera autorización oficial de un tratamiento para esta condición genética rara.
La decisión de la agencia se fundamenta en una revisión sistemática de la literatura científica publicada sobre la materia. El análisis incluyó informes de casos con información a nivel de paciente y datos mecanísticos. La deficiencia de folato cerebral constituye una patología neurológica que altera el transporte de esta vitamina esencial al cerebro. Los individuos afectados por la variante FOLR1 suelen presentar retrasos graves en el desarrollo, trastornos del movimiento y convulsiones.
Evidencia del mundo real
La aprobación representa un hito para los pacientes con esta variante genética que carecían de opciones terapéuticas hasta la fecha. Según manifestó Marty Makary, comisionado de la FDA, esta acción beneficiará a individuos con deficiencia de transporte que manifiestan retrasos en el desarrollo con rasgos autistas. La agencia colaboró con GSK, titular de la solicitud de nuevo fármaco, para actualizar el etiquetado e incluir la información científica necesaria para su uso seguro.
Por su parte, Tracy Beth Hoeg, directora en funciones del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA, señaló que la autorización demuestra el compromiso de identificar tratamientos efectivos para enfermedades ultra raras manteniendo los estándares de evidencia. Hoeg subrayó que este proceso constituye un ejemplo de cómo la evidencia observacional o del mundo real permitió una aprobación cuando el producto mostró un beneficio clínico claro respecto a la historia natural de la enfermedad.
Perfil de seguridad
En cuanto a la seguridad del fármaco, los posibles efectos secundarios asociados a la leucovorina incluyeron prurito, erupción cutánea, urticaria y disnea. También se registraron rigores y alteraciones en la termorregulación mediante cambios espontáneos de la temperatura corporal. La agencia advirtió que la anafilaxia representó un efecto secundario grave que requiere atención médica inmediata.
Esta medida regulatoria abordó una necesidad crítica para los afectados por la variante FOLR1. El organismo regulador reafirmó su estrategia de acelerar curas y expandir las opciones de tratamiento para pacientes con necesidades serias no cubiertas, especialmente en el ámbito de las condiciones genéticas poco frecuentes en la población general.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):