La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) han prorrogado el convenio de colaboración que ha permitido consolidar en los últimos dos años un espacio de formación y trabajo conjunto. Esta alianza, cuya adenda de prórroga ya apareció publicada en el Boletín Oficial del Estado, se orienta a fortalecer el conocimiento de las entidades sobre la regulación, el acceso, la evaluación y el uso seguro de los medicamentos.
El acuerdo busca fomentar el uso racional de los fármacos y reforzar la confianza de la sociedad en la red reguladora de la Unión Europea. Durante la vigencia inicial de esta unión, ambas instituciones desarrollaron principalmente actividades informativas dirigidas a las organizaciones de pacientes. Los contenidos abordaron materias técnicas como la actividad reguladora de la Aemps, el funcionamiento de los ensayos clínicos, la autorización de comercialización y la farmacovigilancia.
La colaboración también incluye la gestión de los problemas de suministro y el acceso temprano a través del uso compasivo. Asimismo, se trabajó en la participación de los pacientes en el PICO Nacional y en la evaluación de tecnologías sanitarias. Un ejemplo de la actividad conjunta del último año fue la elaboración de una guía sobre infecciones y resistencias antimicrobianas, que cerró el ejercicio con un balance positivo para ambas partes.
Nuevos retos en regulación
Para la POP, esta relación permite abrir un canal de interlocución útil y práctico que acerca cuestiones regulatorias complejas a los pacientes con un enfoque comprensible. La presidenta de la organización, Carina Escobar, afirmó que "este convenio ha permitido convertir la relación entre pacientes y la Aemps en un espacio de trabajo útil, estable y orientado a resultados". Según Escobar, la colaboración contribuye a que las entidades comprendan mejor cómo se tomaron las decisiones que afectaron a su seguridad.
De cara a los próximos dos años, la agencia y la plataforma esperan ampliar esta línea de trabajo con la inclusión de nuevos contenidos. El plan de actuación incluyó materias relativas a productos sanitarios y la nueva normativa europea, así como el seguimiento de los informes de posicionamiento terapéutico.
La nueva etapa del convenio también contempló el abordaje de la evolución de los ensayos clínicos y la comunicación de riesgos ante posibles crisis sanitarias. El objetivo final pasa por avanzar hacia una participación más estructurada e informada de los pacientes en los procesos regulatorios y de evaluación del sistema sanitario.



Lilisbeth Perestelo: