El Parlamento Europeo ha fijado este martes su posición negociadora para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) correspondiente al periodo 2028-2034. El informe provisional, que recibió 370 votos a favor, 201 en contra y 84 abstenciones, establece que el presupuesto de la Unión para esos siete años debe situarse en el 1,27 % de la Renta Nacional Bruta (RNB). Esta cifra supone un incremento aproximado del 10 % en comparación con la propuesta presentada por la Comisión Europea en julio de 2025.
La Cámara legislativa insiste en que el servicio de la deuda del instrumento de recuperación NextGenerationEU, equivalente al 0,11 % de la RNB, debe quedar excluido de los límites máximos del presupuesto. En términos globales, la propuesta parlamentaria alcanza los 1,78 billones de euros a precios constantes de 2025, lo que representa 2,01 billones a precios corrientes. Los fondos adicionales se repartirían de manera uniforme entre las rúbricas que respaldan las prioridades estratégicas, buscando absorber además el impacto de la inflación.
En el ámbito de la salud pública, la Eurocámara acogió favorablemente el planteamiento de duplicar los recursos destinados a la competitividad, la innovación y la salud. El Parlamento reclamó reforzar programas clave como el Fondo Europeo de Competitividad (FEC) y Horizonte Europa. Además, propuso aumentar la financiación específica de EU4Health y el programa LIFE en el marco del nuevo fondo de competitividad. El objetivo reside en garantizar que el presupuesto funcione como un instrumento de inversión para la ciudadanía y las empresas.
La posición parlamentaria subrayó la importancia de la autonomía estratégica en el sector farmacéutico. Los eurodiputados abogaron por potenciar la investigación médica y la producción de medicamentos esenciales dentro del territorio comunitario para reducir la dependencia externa. Esta estrategia se vincula directamente con la mejora de la resiliencia sanitaria ante futuras crisis y el fortalecimiento del tejido industrial biotecnológico europeo.
Prioridades en la inversión sanitaria
Los representantes europeos advirtieron que la simplificación administrativa propuesta por el Ejecutivo comunitario no debe socavar la transparencia ni el control democrático. El informe señaló que el uso generalizado de financiación no vinculada a costes reales podría dificultar las auditorías. Asimismo, rechazaron cualquier modelo que avance hacia la renacionalización del gasto, alertando de que los planes por Estado miembro podrían debilitar las políticas comunes y reducir la rendición de cuentas en programas territoriales.
Respecto a la financiación, el Parlamento reafirmó su compromiso con la introducción de nuevos recursos propios para sufragar el reembolso de la deuda acumulada. La Eurocámara reclamó fuentes de ingresos capaces de aportar 60.000 millones de euros anuales. Entre las alternativas mencionadas figuraron un impuesto sobre servicios digitales, una tasa sobre criptoactivos y la ampliación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono.
Siegfried Mureşan, coponente del informe, afirmó que con esta votación el Parlamento marcó la senda en términos de ambición y calendario. El eurodiputado aseveró que aprobaron una posición sólida que equilibra las prioridades nuevas con las tradicionales. Por su parte, la coponente Carla Tavares recordó que programas como Horizonte Europa no son reliquias del pasado, sino la espina dorsal de la solidaridad europea.
La Cámara se mostró dispuesta a iniciar las negociaciones con los Estados miembros una vez que el Consejo acuerde su propia posición común.




Lilisbeth Perestelo: