Terapéutica

Cannabis: expertos alertan del aumento de casos psicosis y ansiedad en países que han regularizado su uso recreativo

Especialistas en salud mental reunidos en el 28º Congreso de la Sociedad Española de Patología Dual instan a informar sobre los efectos deletéreos antes de cambiar regulaciones.

Países como Canadá, Uruguay y diversos estados de Estados Unidos promovieron en los últimos años cambios en la regulación del cannabis con el objetivo de reducir el mercado negro. Sin embargo, expertos en salud mental destacaron en Valencia la importancia de romper el mito del cannabis como sustancia terapéutica. Durante el 28º Congreso de la Sociedad Española de Patología Dual, que reunió a más de 2.000 especialistas, se informó sobre los efectos negativos observados en los países pioneros antes de afrontar posibles cambios normativos en otras regiones.

Rafael Maldonado, catedrático de Farmacología de la Universidad Pompeu Fabra, señaló que, aunque ciertos sujetos pueden beneficiarse de efectos terapéuticos, todas las drogas resultan peligrosas en su uso recreativo. El experto subrayó un repunte de casos de psicosis, ansiedad y depresión asociados al consumo. Un estudio publicado en la revista científica The Lancet en 2007 ya indicó que el consumo de esta sustancia se relaciona con un incremento del 40% del riesgo de psicosis, cifra que alcanza el 100% en casos de consumo problemático.

Esta situación define lo que los especialistas denominan patología dual, que supone la confluencia en una misma persona de un trastorno por consumo de cannabis y un trastorno mental. Las estimaciones actuales sugieren que alrededor del 35% de los primeros episodios psicóticos en Occidente se producen en individuos con un trastorno por uso de cannabis previo. Maldonado argumentó que, en el primer año tras la comercialización en Ontario, los casos de psicosis por marihuana subieron un 30%, alcanzando un incremento del 60% entre los jóvenes de 18 a 24 años.

Relación neurobiológica con la psicosis

La conexión entre ambos trastornos reside en que comparten vulnerabilidad genética y afectan al sistema dopaminérgico. El cannabis produce un aumento de la actividad en estructuras de la corteza cerebral directamente relacionadas con las manifestaciones positivas de la esquizofrenia. Además, el especialista alertó sobre el aumento del THC en los preparados actuales. Mientras que el CBD y el THC parecen tener efectos opuestos sobre la ansiedad, las variedades modernas son muy ricas en el componente que induce la patología mental.

El consumo también mostró efectos deletéreos sobre las capacidades cognitivas, especialmente en la memoria a corto y largo plazo y en la flexibilidad cognitiva. Estos parámetros inciden directamente en el rendimiento académico y profesional de los usuarios. Por otro lado, la regulación transformó el perfil demográfico del consumo. Tradicionalmente, los hombres presentaron tasas de uso más elevadas, pero en los países con cambios normativos la brecha de género disminuyó debido al incremento del consumo entre las mujeres.

Maldonado calificó como llamativo el aumento del uso entre mujeres embarazadas en Estados Unidos, quienes podrían recurrir a la sustancia creyendo en su efecto terapéutico. Asimismo, estudios realizados en Montevideo vincularon la regulación con un incremento en la siniestralidad de vehículos. El catedrático concluyó que, ante cualquier cambio legal, resulta necesario realizar campañas para evitar la conducción bajo los efectos del cannabis, similares a las existentes para el alcohol.

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