Los profesionales y directivos sanitarios españoles confían de forma clara en la inteligencia artificial (IA) cuando esta cuenta con el Marcado CE y desconfían cuando carece de él. Esta es la principal conclusión que reflejan los resultados de la encuesta 'Uso de la IA en la atención sanitaria', impulsada por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), en colaboración con la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).
La puntuación media de confianza en soluciones de IA certificadas con Marcado CE alcanzó un 7,4 sobre de diez, frente al 3,1 sobre diez obtenido en los equipos que carecen de esta acreditación. Este respaldo, alineado con el marco legal vigente, subrayó que el marcado es la garantía de que los algoritmos son seguros, de calidad y eficaces. El estudio recopiló la respuesta de 216 profesionales entre cardiólogos, radiólogos y directivos sanitarios.
El informe mostró una marcada discrepancia entre el uso personal de la IA y la falta de formación para su aplicación profesional. El 71% de los encuestados reconoció que empleó herramientas de inteligencia artificial en su vida cotidiana, con ChatGPT como líder, seguido de Gemini y Copilot, y más de la mitad utilizó versiones de pago. Sin embargo, el 87% consideró que no estuvo lo suficientemente formado para hacer un uso responsable de estas soluciones en el entorno clínico, y solo el 38% declaró conocer las implicaciones de la regulación de productos sanitarios.

Falta de capacitación y certificación
Debido a esta falta de formación, los resultados revelaron una brecha entre el reconocimiento del valor del Marcado CE y el desconocimiento de su implantación real. Aunque el 74% de los profesionales identificó esta acreditación como garantía de seguridad, solo el 22% pudo confirmar que los equipos con IA que utiliza en su servicio cuentan con ella. Por áreas médicas, el diagnóstico por imagen lideró la adopción de la tecnología, donde el 40% de los profesionales ya la empleó.
Pablo Crespo, secretario general de Fenin, comentó que "el Marcado CE permite adoptar soluciones de inteligencia artificial de forma segura al Sistema Nacional de Salud". Ante la situación actual, Ignacio López, presidente del sector de Salud Digital de Fenin, declaró que "la formación y la regulación tienen que ir al mismo ritmo que la innovación", por lo que la federación ya trabaja en un curso gratuito y en una guía específica para los profesionales.
Por su parte, Carlos Escobar Cervantes, miembro de la SEC, y Ángel Morales Lezama, jefe clínico en el Hospital Universitario Donostia y miembro de SERAM, coincidieron en la urgencia de reforzar las competencias clínicas y asegurar la validación local de los algoritmos. Finalmente, José Soto Bonel, presidente de SEDISA, concluyó que la IA no transformará la sanidad por sí sola, sino que lo harán los directivos y profesionales capaces de gobernarla con formación, ética y orientación al paciente.


Lilisbeth Perestelo: