La Diputación de Granada y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada han renovado el convenio de colaboración que sostiene el proyecto 'Mi Reto'. El programa, orientado a ofrecer servicios farmacéutico-asistenciales gratuitos a las personas mayores que residen en municipios con riesgo de despoblación, sumó a sus prestaciones el registro de parámetros clínicos y la revisión del botiquín domiciliario. Ambas instituciones informaron de la continuidad de la iniciativa durante un acto celebrado en la farmacia comunitaria de Campo Cámara.
El acuerdo exteiende las funciones de los farmacéuticos en el entorno rural con el objetivo de reforzar la prevención, el seguimiento de la salud y la seguridad en el uso de los medicamentos. La diputada de Presidencia, Proyectos Estratégicos Provinciales, Gestión de Bienes Culturales y Reto Demográfico, María Vera, señaló que la renovación consolidó un proyecto que demostró ser una herramienta eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Según la diputada, la institución provincial mantuvo su apuesta por acercar prestaciones esenciales al medio rural para favorecer que los vecinos permanezcan en sus pueblos con mayor autonomía, seguridad y bienestar.
Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada, Juan Eloy Jiménez, aseguró que la iniciativa situó a la persona mayor en el centro. El representante colegial afirmó que el programa demostró cómo la farmacia comunitaria puede contribuir a que los mayores vivan más tiempo con independencia y seguridad en su día a día.
La introducción del registro de parámetros clínicos permitirá a los profesionales realizar un control periódico de indicadores biológicos esenciales. El seguimiento abarcará la medición de la tensión arterial, la glucosa, el colesterol y la saturación de oxígeno, lo que facilitará la detección precoz de posibles alteraciones y optimizará la coordinación con otros profesionales sanitarios del sistema público.
Nuevas prestaciones asistenciales en proximidad
La segunda novedad del proyecto se centra en la revisión del botiquín domiciliario de los usuarios. Esta intervención servirá para comprobar el estado de conservación de los fármacos almacenados en las viviendas, retirar los productos caducados o que ya no se utilicen, prevenir los riesgos asociados a la automedicación y reforzar el conocimiento que los pacientes poseen sobre sus tratamientos activos.
La prórroga del acuerdo garantizó asimismo la continuidad del Sistema Personalizado de Dosificación (SPD), que se mantuvo como uno de los pilares metodológicos de la intervención. Este servicio organiza la medicación de los pacientes en dispositivos específicos para facilitar el cumplimiento estricto del tratamiento, incrementar la adherencia terapéutica, reducir los errores en las tomas y detectar problemas relacionados con los medicamentos.



Lilisbeth Perestelo: