El Barómetro del CIS de septiembre de 2026 volvió a evidenciar la distancia existente entre la percepción sobre la coyuntura general del país y los asuntos que condicionan el día a día de los ciudadanos. Mientras que los grandes debates políticos y macroeconómicos dominaron la lista de problemas nacionales, la atención sanitaria se mantuvo en los puestos de cabeza cuando se consulta a la población por su impacto directo en la vida cotidiana.
En el plano estrictamente individual, el estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) mostró que la preocupación por la sanidad se afianzó como el tercer problema personal más importante. Un 20,1% de los encuestados citó la sanidad entre las tres cuestiones que más le afectaron en su día a día. En concreto, un 8,9% de los entrevistados la marcó como su principal inquietud personal, una cifra que solo superaron los problemas de índole económica, con un 13,9%, y la vivienda, que alcanzó un 14,5%.
El desglose de las menciones de carácter personal reflejó que un 5,9% de los ciudadanos situó la sanidad en segundo lugar y un 5,4% la citó en tercera posición. De forma paralela, la opción relativa a la preocupación sobre la salud propia, de familiares o allegados sumó un 4,0% acumulado de respuestas, con un 1,7% que la colocó como primer motivo de preocupación.
Esta distribución coloca a la asistencia sanitaria por delante de otros ámbitos sociales relevantes en la esfera personal. La sanidad figuró por encima de la calidad del empleo, que registró un 16,4% de menciones totales, la inmigración, con un 12,6%, la inseguridad ciudadana, que obtuvo un 7,8%, y la educación, que alcanzó un 7,7%.
Por el contrario, la ordenación de los problemas cambió de forma notable cuando la encuesta indagó sobre los males que afectaron a España en su conjunto. En esa visión global del Estado, la sanidad descendió hasta la octava posición del catálogo de prioridades, al acumular un 11,1% de respuestas totales.
En el apartado macro del país, únicamente un 1,2% de los encuestados consideró la sanidad como el problema principal del territorio nacional. Un 4,4% la citó como segundo problema y un 5,5% la situó en tercer lugar. La tabla general la encabezó la vivienda, con un 37,5% de las respuestas, seguida por la crisis económica, con un 21,6%, la inmigración, con un 19,7%, y el Gobierno con los políticos concretos, que sumaron un 18,8%.
Coyuntura política y estimación electoral
Además de la radiografía sobre las preocupaciones de la ciudadanía, la encuesta incluyó los datos referentes a la intención de voto y la estimación del panorama político estatal. El estudio, en una tónica totalmente diferente al resto de encuestas que se han venido realizando, otorga el primer lugar al PSOE, con una estimación de voto válido del 31,0%, a partir de un voto directo en censo del 23,3%.
La segunda posición correspondió al Partido Popular (PP), al que el estudio asignó un 25,5% en estimación de voto y un 18,3% en voto directo. Por su parte, Vox logró la tercera plaza con una estimación del 16,6% y un voto directo del 12,0%.
En el espacio de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE, Sumar alcanzó una estimación del 5,7% con un 4,6% de voto directo, mientras que Podemos registró un 3,7% de estimación y un 3,0% de voto directo. La agrupación Se Acabó la Fiesta (SALF) se situó en el 1,8% estimado y un 1,5% directo.
En cuanto a los partidos de ámbito territorial, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) obtuvo una estimación del 2,5%, Euskal Herria Bildu (EH Bildu) registró un 1,3%, mientras que el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Junts coincidieron en un 0,7%. Euzko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) se situó también en el 0,7%, Coalición Canaria (CCa) anotó un 0,2% y Unión del Pueblo Navarro (UPN) sumó un 0,1%.
El apartado sobre la postura electoral se completó con un 14,3% de encuestados que no supieron precisar su opción, un 2,6% que no contestó, un 5,9% que manifestó que no votaría y un 3,2% que optó por el voto en blanco.



Lilisbeth Perestelo: