El Día Mundial del Farmacéutico, organizado por la Federación Farmacéutica Internacional (FIP), es un día dedicado al reconocimiento y la celebración del papel esencial de los profesionales de la farmacia en la construcción de comunidades con mejor salud en todo el mundo.
A medida que el mundo se enfrenta a retos sanitarios complejos e interconectados, que van desde el acceso a la atención y la resistencia antimicrobiana hasta el cambio climático y la inestabilidad financiera -algunos de los mencionados por la organización- es más importante que nunca asegurar la solidez y sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
Una de las preocupaciones más acuciantes en países de todas las regiones del mundo es cómo mantener equipos humanos cualificados y bien equipados en un contexto de recortes presupuestarios, economías ralentizadas, limitaciones financieras y demanda elevada de servicios sanitarios.
En algunos lugares, la presión presupuestaria ha forzado la contratación de personal sin formación sanitaria para llevar a cabo funciones que requieren la experiencia de los farmacéuticos. Esta solución a corto plazo, impulsada por objetivos de recorte inmediato, puede tener consecuencias nefastas a largo plazo, ha advertido la FIP.
“Farmacia sin farmacéuticos”
Verdaderamente -advierten- una farmacia sin farmacéutico es un riesgo para la salud. Perjudica la calidad y la seguridad de la atenciń, amenaza la optimización de recursos y pone en peligro la confianza de los ciudadanos en los sistemas de salud. “Estamos hablando de lo que podría ser uno de los asuntos más cruciales de nuestro tiempo: proteger la salud invirtiendo en farmacéuticos profesionales, incluso en tiempos de turbulencias financieras”, indican.
Los farmacéuticos son los miembros más accesibles de los sistemas sanitarios. Aseguran la disponibilidad y uso adecuado de los medicamentos, administran vacunas y atención en prevención, apoyan campañas de salud, uso racional de antibióticos, educación sanitaria… y sirven como punto de contacto de confianza para millones de personas, sobre todo en áreas con menor dotación. Resumiendo: “Los farmacéuticos proporcionan atención segura y coste/efectiva que refuerza los sistemas sanitarios y contribuye a la salud universal”, recuerdan.
Cuando los responsables de la gestión invierten en farmacéuticos, están tomando el camino a la sostenibilidad, la seguridad y el gasto inteligente. Si se infrautilizan o son sustituidos por personal no cualificado, el coste no es solamente financiero, sino también humano.
Cada día, farmacéuticos de todo el mundo ayudan a dar respuesta a necesidades sanitarias críticas. El Día Mundial del Farmacéutico es nuestra oportunidad de celebrar y hacer visible la contribución de la profesión a los mejores resultados en salud.
También es el momento de defender la plena integración de los farmacéuticos en las estrategias sanitarias y recordar a los gobiernos, instituciones y demás participantes que invertir en farmacéuticos es invertir en un futuro más saludable para todos, insisten.




Lilisbeth Perestelo: