El Gobierno británico confirmó el 1 de diciembre un incremento de los umbrales de coste-efectividad utilizados por NICE, una modificación de hasta un 25% que, según fuentes del sector, responde al nuevo escenario comercial abierto con Estados Unidos tras el acuerdo para situar en cero los aranceles a los medicamentos. Este pacto prevé una presión al alza en los precios de algunos productos, lo que habría llevado a Londres a dotar al sistema de evaluación de un margen adicional.
El Ejecutivo anunció que NICE pasará a aplicar un rango de 25.000 a 35.000 libras por QALY, en lugar del marco tradicional de 20.000-30.000. El objetivo declarado es “mejorar el entorno operativo” y reforzar la posición del Reino Unido como destino para la inversión en innovación. En este sentido, la directora ejecutiva de la agencia, Samantha Roberts, sostuvo que “en un servicio financiado por impuestos es el Gobierno quien debe decidir el nivel de gasto en salud” y defendió que los nuevos límites “apoyan al sector de las ciencias de la vida y a la economía en su conjunto”.
La medida se explicó formalmente como un instrumento para acelerar el acceso y ampliar el número de medicamentos recomendados, ya que se estima que permitirá aprobar de tres a cinco fármacos adicionales al año. No obstante, su coincidencia temporal con el pacto bilateral con EEUU ha sido interpretada por analistas como un elemento relevante. El ajuste permitiría que el NHS absorba precios más elevados sin bloquear evaluaciones, especialmente en áreas terapéuticas donde predominan compañías estadounidenses.
Medición de calidad de vida
Además del incremento de umbrales, NICE introducirá cambios en la medición de la calidad de vida en la herramienta EQ-5D-5L. Este cambio podría alterar adicionalmente los resultados de coste-efectividad, lo que añade flexibilidad en un momento de transformación regulatoria y comercial.
Los cambios se aplicarán a todas las evaluaciones nuevas y también a las ya en marcha. En los casos en que un medicamento no resulte coste-efectivo con los criterios actuales, NICE pausará la evaluación hasta disponer del mandato legal para aplicar los nuevos rangos. El organismo insistió en que su reputación por “guías rigurosas y transparentes” seguirá intacta.
Por otro lado, la agencia recordó que las compañías deberán colaborar con rapidez y “establecer precios justos”, un mensaje que cobra especial relevancia en el contexto del nuevo marco arancelario y del reajuste del valor del QALY que marcará la agenda británica desde abril de 2026.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: