La inversión en I+D farmacéutica mantuvo una evolución claramente ascendente en España durante el último lustro. Las compañías farmacéuticas innovadoras aumentaron un 40% sus recursos destinados a investigación y desarrollo, hasta alcanzar los 1.775 millones de euros en 2025, según los datos de la Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025. El informe incluye la previsión para 2025 a partir de la información aportada por las compañías en el último trimestre del año y confirma un crecimiento sostenido del esfuerzo investigador del sector.
El volumen de inversión consolidado en 2024 se situó en 1.647 millones de euros, lo que refleja una trayectoria continuada al alza y una apuesta estable de la industria farmacéutica por España como entorno para el desarrollo de actividades de I+D. La encuesta muestra cómo, más allá de las variaciones anuales, el sector ha reforzado de forma progresiva su posicionamiento investigador en el país.
Este incremento de la inversión se produjo en un contexto de elevada competencia internacional por atraer proyectos de innovación biomédica. El propio informe subraya que el crecimiento registrado en España responde a una estrategia sostenida de las compañías, que sitúan la investigación clínica como uno de los principales ejes de su actividad investigadora.
La evolución de la industria farmacéutica en España en materia de I+D se acompaña, además, de un impacto directo en el empleo cualificado y en la generación de conocimiento, aspectos que el documento destaca como elementos estructurales del papel del sector en el sistema sanitario y en el conjunto de la economía.
La Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025 permite analizar no solo el volumen agregado de inversión, sino también su distribución por áreas, el comportamiento del empleo investigador y el peso específico de los ensayos clínicos, que concentran la mayor parte de los recursos destinados a investigación y desarrollo.
La consolidación de este crecimiento refuerza el papel de la industria farmacéutica como uno de los principales motores de la I+D biomédica en España, con un impacto que trasciende el ámbito estrictamente empresarial y se extiende al conjunto del ecosistema sanitario y científico.
En términos agregados, el aumento del 40% en cinco años sitúa la inversión en I+D farmacéutica como una de las partidas más dinámicas dentro del sector industrial español, de acuerdo con los datos recogidos en la encuesta.
Evolución del esfuerzo inversor
El análisis temporal de los datos muestra una progresión continuada del esfuerzo inversor de las compañías farmacéuticas en España. Desde niveles sensiblemente inferiores a los actuales, la inversión fue incrementándose de forma sostenida hasta alcanzar los 1.647 millones de euros consolidados en 2024 y la previsión de 1.775 millones para 2025.
Este crecimiento no se concentró en un único ejercicio, sino que se distribuyó a lo largo del lustro analizado, lo que, según refleja el informe, evidencia una estrategia a medio y largo plazo por parte de las compañías. La encuesta destaca que este comportamiento aporta estabilidad al sistema de investigación y permite planificar proyectos con horizontes temporales amplios.
El documento subraya que la evolución positiva de la inversión se produjo pese a un entorno internacional marcado por la creciente competencia entre países para captar proyectos de innovación biomédica. En este contexto, la capacidad de España para mantener e incrementar el volumen de inversión se asocia a factores como la experiencia acumulada en investigación clínica y la colaboración con el sistema sanitario.
El aumento de recursos destinados a I+D se vincula también con la diversificación de actividades investigadoras, que abarcan desde las fases más tempranas del desarrollo clínico hasta los estudios en fases avanzadas. La encuesta pone de relieve que esta amplitud contribuye a reforzar la posición del país dentro de las redes internacionales de investigación.
Desde la perspectiva sectorial, la evolución de la inversión consolida el papel de la industria farmacéutica como uno de los principales agentes privados en la financiación de la investigación biomédica en España. El informe destaca que este esfuerzo se traduce en una mayor capacidad para atraer proyectos internacionales y participar en redes colaborativas.
La estabilidad del crecimiento inversor aparece, además, como un elemento clave para sostener el empleo investigador y favorecer la retención de talento científico, aspectos que el documento aborda de forma específica.
Impacto en el empleo investigador
La evolución de la inversión en I+D farmacéutica se acompañó de un aumento significativo del personal dedicado a actividades de investigación y desarrollo. Según la encuesta, el número de trabajadores en este ámbito pasó de 6.000 en 2023 a una previsión de 7.100 al cierre de 2025, lo que supone un incremento cercano al 18% en dos años.
Este crecimiento del empleo investigador refuerza el papel de la industria farmacéutica como generadora de empleo cualificado. El informe señala que el sector consolida así su posición como uno de los motores del empleo de alta cualificación y de la generación de conocimiento en España.
La alta cualificación del personal se refleja en que el 90% de los trabajadores dedicados a I+D cuentan con titulación universitaria. Este porcentaje aumentó seis puntos en la última década, según los datos recogidos en la encuesta, lo que evidencia una apuesta sostenida por el talento altamente especializado.
En términos globales, la industria farmacéutica emplea a más de 56.000 personas de forma directa y alcanza las 270.000 si se suman los empleos indirectos e inducidos. Aunque estas cifras no se circunscriben exclusivamente a la I+D, el informe las contextualiza como parte del impacto global del sector en la economía y el empleo.
Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, destaca en el informe que "la I+D es una palanca esencial para atraer y retener talento científico, lo que genera conocimiento y empleo cualificado que refuerza la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más exigente".
El documento vincula de forma directa el aumento del empleo investigador con la evolución positiva de la inversión, señalando que ambos elementos se retroalimentan y contribuyen a consolidar un ecosistema favorable para la investigación biomédica.
Ensayos clínicos como eje principal
La encuesta identifica a los ensayos clínicos como la principal partida de la inversión en I+D farmacéutica en España. En 2025 se destinaron 1.003 millones de euros a la realización de estos estudios, lo que representa la mayor cuantía dentro del conjunto de actividades investigadoras y un incremento del 11% respecto al año anterior.
Este volumen de recursos confirma el papel central de la investigación clínica dentro de la estrategia de I+D de las compañías farmacéuticas. El informe destaca que más del 80% del total de los ensayos clínicos desarrollados en España están impulsados por la industria farmacéutica, lo que refuerza su peso dentro del sistema investigador.
Urzay subraya que "nuestro país se ha consolidado como líder en investigación clínica, algo a lo que sin duda contribuye el esfuerzo de nuestras compañías, que impulsan más del 80% del total de los ensayos". No obstante, añade que este liderazgo se desarrolla en un contexto de creciente competencia global.
La encuesta muestra que la inversión en ensayos clínicos no solo crece en términos absolutos, sino que también se orienta de forma progresiva hacia las fases más tempranas del desarrollo clínico. En concreto, las fases I y II ya concentran más del 38% de la inversión en estudios clínicos.
Estas fases, caracterizadas por un mayor nivel de complejidad científica, permiten además el acceso temprano de los pacientes a nuevas terapias. El informe señala que la inversión en estas etapas iniciales experimentó un incremento paulatino en los últimos años.
El documento atribuye parte de este avance al papel de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que contribuyó al impulso de estas fases mediante programas como los fast track. La encuesta destaca que esta agilidad regulatoria favorece la atracción de proyectos de investigación clínica de mayor complejidad.
Colaboración con el sistema sanitario
La evolución de la inversión en I+D farmacéutica se apoya también en la colaboración con hospitales, universidades y centros de investigación, tanto públicos como privados. Según la encuesta, la industria destinó 716 millones de euros en 2024 a este tipo de colaboraciones.
El informe subraya que esta aportación pone de manifiesto el papel de la colaboración público-privada en el fortalecimiento del sistema investigador. A través de estas alianzas, la industria contribuye a reforzar la sostenibilidad de los centros, elevar la cualificación de los profesionales y facilitar el acceso de los pacientes a ensayos clínicos de tratamientos innovadores.
La encuesta contextualiza esta colaboración como un elemento estructural del modelo de I+D farmacéutica en España, que permite integrar la actividad investigadora de las compañías con el sistema sanitario y académico.
En este marco, el documento destaca nuevamente el papel de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, cuya agilidad y proactividad contribuyen al liderazgo español en investigación clínica en un entorno de crecientes retos regulatorios y comerciales.
Urzay señala que para mantener este posicionamiento resulta fundamental que la agencia cuente con los recursos humanos, técnicos y organizativos adecuados a la relevancia e intensidad de su labor.
Competencia internacional y entorno atractivo
El informe sitúa la evolución positiva de la inversión en I+D farmacéutica en un contexto de creciente competencia global por la innovación. La encuesta recoge la preocupación del sector por preservar un entorno atractivo que permita mantener y ampliar el volumen de proyectos de investigación en España.
En este sentido, Urzay afirma que "en un contexto de creciente competencia global por la innovación, preservar un entorno atractivo para la I+D es clave para que España no pierda competitividad y pueda seguir ofreciendo los mejores tratamientos a los pacientes".
El documento señala que la estabilidad regulatoria, la agilidad administrativa y la disponibilidad de talento científico son factores determinantes para sostener la evolución positiva de la inversión. La encuesta no introduce valoraciones externas, pero recoge de forma explícita la necesidad de mantener condiciones favorables para la I+D.
La evolución registrada en el último lustro se presenta como un indicador de la capacidad del país para atraer inversión en investigación biomédica, aunque el informe subraya que este posicionamiento debe consolidarse frente a la presión de otros entornos internacionales.
La industria farmacéutica identifica la continuidad de las políticas de apoyo a la investigación como un elemento clave para mantener la tendencia al alza observada en la inversión y en el empleo investigador.
Balance del lustro
La Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025 ofrece una radiografía detallada de la evolución de la inversión en investigación y desarrollo durante los últimos cinco años. El aumento del 40% hasta los 1.775 millones de euros previstos para 2025 se acompaña de un crecimiento del empleo investigador y de una consolidación del papel de los ensayos clínicos.
El informe muestra que la inversión en I+D farmacéutica no solo crece en volumen, sino que se orienta hacia actividades de mayor complejidad científica y hacia una colaboración más estrecha con el sistema sanitario y académico.
La evolución descrita en la encuesta sitúa a la industria farmacéutica en España como un actor central en el desarrollo de la investigación biomédica, con un impacto directo en el empleo cualificado y en la capacidad del sistema para ofrecer nuevas opciones terapéuticas.
El documento concluye que mantener un entorno atractivo para la I+D resulta clave para sostener esta trayectoria y para que España continúe siendo un destino relevante para la innovación farmacéutica en un escenario internacional cada vez más competitivo.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: