La administración subcutánea en oncología permite reducir hasta un 78% el tiempo de preparación y administración del tratamiento y disminuir hasta un 71% el tiempo total asociado al proceso asistencial en comparación con la vía intravenosa. Esto posibilitaría incrementar hasta un 27,87% la capacidad de tratamiento en centros de día hospitalarios. Así lo documenta el informe ONCOptimal 2.0, que analiza de forma específica el impacto organizativo y económico de estas formulaciones en el hospital de día oncológico.
El documento, titulado ‘Tratamientos subcutáneos para una Oncología más eficiente’, es una iniciativa de la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (Fundación ECO), que ha contado con la participación de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y el Consejo General de Enfermería (CGE). También contó con la colaboración de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) y la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP), además del apoyo de Roche.
El objetivo del proyecto fue elaborar un documento de recomendaciones para optimizar los hospitales de día oncológicos en España mediante el uso de tratamientos oncológicos en formulación subcutánea. Entre sus objetivos principales figuraron evaluar cómo estas formulaciones pueden mejorar la eficiencia de los circuitos y procesos, analizar su impacto en carga asistencial, tiempos de espera, costes y seguridad, y estudiar su efecto en la calidad de vida y la experiencia del paciente.
El proyecto se desarrolló en tres fases. Incluyó la constitución de un comité científico con 12 profesionales, la revisión de 1.420 registros publicados en los últimos diez años, de los que se seleccionaron 40 publicaciones relevantes, así como 16 entrevistas a directivos y clínicos y encuestas nacionales a profesionales sanitarios y pacientes.
Impacto en tiempos asistenciales
En el análisis de la eficiencia hospitalaria, el informe señala que las formulaciones subcutáneas reducen significativamente el tiempo necesario para administrar la medicación frente a las formulaciones intravenosas. El estudio PHaTiMa observó una reducción del 71% en el tiempo total para pacientes y profesionales y del 49% en el tiempo activo del personal sanitario.
Asimismo, el tiempo requerido para la preparación y administración se redujo hasta un 78%. En el estudio H-Excelencia se documentaron reducciones de entre el 33% y el 47% en los tiempos de hospitalización para trastuzumab y rituximab, respectivamente.
En el caso de trastuzumab o rituximab subcutáneos, se observó una disminución de hasta el 71-74% en los tiempos de espera a lo largo del recorrido asistencial del paciente en comparación con sus versiones intravenosas. Para atezolizumab, la administración subcutánea dura aproximadamente siete minutos frente a 30 a 60 minutos de la infusión intravenosa.
Estos datos se reflejan también en el circuito asistencial analizado por el proyecto. La encuesta nacional mostró una media de 8,5 minutos de duración del tratamiento subcutáneo y una media aproximada de 54 minutos desde la llegada del paciente al hospital de día hasta la administración. Entre la preparación y la dispensación transcurren 25,6 minutos de media.
Estos ahorros de tiempo repercuten de forma importante en la productividad y calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores.
Asimismo, el documento recoge que los pacientes muestran una clara preferencia por las terapias subcutáneas debido a su conveniencia y comodidad, lo que se traduce en mayor satisfacción con el tratamiento y en “una percepción más favorable de su calidad de vida”. La evaluación de la experiencia del paciente forma parte de los objetivos del proyecto, que incluyó una encuesta nacional específica a pacientes tratados con formulaciones subcutáneas en hospitales de día oncológicos. El documento subraya que entre el 31% y el 46% de los pacientes presentan problemas de acceso venoso, lo que refuerza la relevancia de contar con alternativas menos invasivas.
Capacidad y recursos humanos
El informe documenta que, en el caso de trastuzumab y pertuzumab subcutáneos, se registró un incremento del 27,87% en la capacidad de tratamiento en centros hospitalarios españoles. Este porcentaje se interpreta como 30 a 60 minutos de sillón evitado por administración, lo que repercute directamente en la capacidad operativa del hospital de día.
Según la encuesta, el 78% de los oncólogos consideró que la implementación de tratamientos subcutáneos permitió ahorrar recursos personales o materiales en el hospital de día. El 64% estimó ahorros hasta de un 30% en tiempo del personal médico y el 50% en materiales utilizados para la preparación y administración.
Impacto económico
El análisis de impacto presupuestario concluye que las formulaciones subcutáneas son más eficientes. Se observó una disminución de hasta el 84,1% en costes no farmacológicos con el uso de dosis fijas subcutáneas.
Los ahorros por paciente al pasar de intravenosa a subcutánea se situaron en 3.924,9 euros en adyuvancia, 631,0 euros en neoadyuvancia y 3.252,3 euros en enfermedad metastásica en costes no farmacológicos. En otros análisis, los ahorros por episodio oscilaron entre 212,93 y 61.000 euros por paciente, dependiendo del contexto.
En relación con las complicaciones asociadas a la vía intravenosa, cada episodio de infección relacionada con el catéter se asocia con un gasto de 16.400 euros y una carga anual estimada de 17.221.000 euros por bacteriemias para el sistema sanitario.
Conclusiones del informe
El documento señala que el aumento de casos de cáncer, la mayor supervivencia y la duración de los tratamientos generaron una creciente demanda en los hospitales de día sin una expansión proporcional de recursos. Este desequilibrio impactó directamente en la eficiencia del sistema.
En este contexto, ONCOptimal 2.0 concluye que la optimización de procesos y circuitos asistenciales junto con la incorporación de formulaciones subcutáneas resulta esencial para disminuir tiempos de espera, mejorar la capacidad operativa, elevar la calidad y seguridad de la atención y contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario.
El informe añade que la adopción ampliada de estas formulaciones puede generar ahorros significativos, aunque requiere inversión inicial en organización y formación.

Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):