El uso secundario del dato sanitario emerge como uno de los ejes estratégicos con mayor proyección en el debate sobre el futuro de la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud (SNS), con implicaciones directas en el ámbito de la investigación y el desarrollo farmacéutico.
Durante la mesa de responsables autonómicos celebrada en el marco de Inforsalud 2026, el secretario autonómico de Planificación, Información y Transformación de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana, Bernardo Valdivieso Martínez, planteó la necesidad de impulsar un “proyecto tractor de país” alrededor del uso secundario del dato que permita a España posicionarse de forma anticipada en este ámbito antes del horizonte de 2030.
La propuesta se sustenta en la idea de aprovechar las capacidades ya existentes en el SNS para estructurar y explotar el dato clínico más allá de su uso asistencial, con el objetivo de generar conocimiento y acelerar la innovación. En este sentido, Valdivieso apuntó a la importancia de situar a España en una posición de ventaja frente a otros países europeos, que, según señaló, presentan un menor grado de preparación en este campo. Para él, existe una ventana de oportunidad de aquí a 2030, ya que España está en “una posición envidiable” frente a otros países europeos en materia de investigación clínica.
El responsable valenciano planteó esta cuestión ante la petición de la directora general de Salud Digital y Sistemas de Información para el SNS, Noemí Cívicos, de ideas que no se estén abordando en la actualidad y señaló que en la próxima Comisión de Salud Digital, propondrá la creación de un grupo de trabajo en relación con el uso secundario del dato.
Ventaja competitiva en investigación
El planteamiento conecta directamente con el papel de España en el ámbito de los ensayos clínicos, donde el SNS dispone de una posición consolidada. En este contexto, el desarrollo de capacidades en uso secundario del dato permitiría reforzar aspectos clave como el reclutamiento de pacientes, la identificación de cohortes y la ejecución de estudios en condiciones reales.
Valdivieso subrayó que la disponibilidad de datos de calidad y su explotación estructurada pueden facilitar la generación de evidencia en vida real, tanto en el ámbito del Real World Data como del Real World Evidence, elementos cada vez más relevantes en la evaluación de medicamentos y tecnologías sanitarias.
Este enfoque abre además nuevas posibilidades en el desarrollo, validación e identificación de terapias digitales, en línea con las prioridades marcadas en la estrategia de salud digital y con el objetivo de integrar estas soluciones en la cartera de servicios del SNS.
Ordenar la investigación dispersa
Uno de los elementos destacados en el debate fue la necesidad de estructurar la actividad investigadora vinculada al dato, actualmente caracterizada por una elevada dispersión. En este sentido, la puesta en marcha de un proyecto de ámbito nacional permitiría ordenar iniciativas, establecer prioridades y generar economías de escala.
“El uso secundario para investigación nos ordenaría la investigación, que tenemos muy dispersa y muy desordenada”, apuntó Valdivieso, en referencia a la necesidad de dotar de coherencia y dirección estratégica a este ámbito.
La propuesta también contempla la creación de un marco que facilite la transferencia de conocimiento y la colaboración entre comunidades autónomas, así como con el entorno científico e industrial, con el objetivo de maximizar el impacto de los datos generados en el sistema sanitario.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):