Profesión

Mercedes Pereira dirigirá la Sefap con el objetivo de reforzar el papel clínico del FAP

La nueva Junta Directiva de Sefap, presidida por Mercedes Pereira, inició este 2 de julio su mandato tras la ratificación de la candidatura. El equipo plantea una hoja de ruta centrada en reforzar el papel clínico, científico e institucional del farmacéutico de Atención Primaria.

Mercedes Pereira Pía presidirá la nueva Junta Directiva de Sefap tras la ratificación de su candidatura y la toma de posesión celebrada este 2 de julio. El nuevo equipo inicia una etapa orientada a reforzar el papel clínico, científico e institucional del farmacéutico de Atención Primaria en el Sistema Nacional de Salud.

La Junta Directiva está integrada por Mercedes Pereira Pía, como presidenta; Silvia Mª Reboredo García, como vicepresidenta; Marta Aparicio Cueva, como tesorera; y Regina Sandra Benavente Cantalejo, como secretaria. El equipo se completa con una amplia representación territorial a través de las vocalías autonómicas.

La nueva dirección parte de una idea central: el farmacéutico de Atención Primaria no debe presentarse solo como una profesión que reclama espacio, sino como una solución sanitaria para un sistema cada vez más tensionado por la cronicidad, la polimedicación, la fragilidad y la complejidad del paciente ambulatorio. “No venimos a pedir un sitio. Venimos a demostrar qué problema resolvemos”, resume Pereira. “El sistema no compra profesiones; compra soluciones. Y el farmacéutico de Atención Primaria es una red de seguridad clínica para el paciente ambulatorio complejo”.

El proyecto plantea ocho líneas estratégicas para la nueva etapa. La primera pasa por definir con precisión qué es el farmacéutico de Atención Primaria, qué aporta, qué funciones debe asumir y qué competencias mínimas deberían estar reconocidas de forma homogénea en todas las comunidades autónomas.

Otro eje clave será la gobernanza clínica de la medicación, entendida no como control de la prescripción, sino como la capacidad de ordenar un problema complejo: múltiples medicamentos, distintos prescriptores, cambios de tratamiento, transiciones asistenciales y pacientes que necesitan una visión completa de su medicación.

Valor clínico del FAP

“Muchos prescriben. Alguien tiene que mirar el tratamiento completo”, señala Pereira. Según ella, “la gobernanza clínica exige reglas claras, circuitos seguros y responsabilidades compartidas”. En este sentido, la nueva Junta Directiva también apuesta por integrar al FAP en la atención integral al paciente ambulatorio, especialmente en procesos como fragilidad, pluripatología, diabetes, insuficiencia cardiaca, anticoagulación, dolor crónico, salud mental, cuidados paliativos, centros sociosanitarios, PROA, transiciones asistenciales y medicamentos de alto riesgo.

Uno de los conceptos diferenciales del proyecto es la “necesidad invisible”, vinculada a necesidades de seguridad farmacoterapéutica que no siempre se demandan porque el paciente, el equipo asistencial o el gestor no conocen suficientemente el potencial clínico del FAP.

En este sentido, el equipo subraya que el éxito en seguridad muchas veces no deja rastro visible: el ingreso que no ocurrió, la caída que no llegó, la hipoglucemia que se evitó o el sangrado que no apareció. Por ello, una prioridad será mejorar la medición del valor aportado por la Farmacia de Atención Primaria.

Una Sefap operacional

La nueva dirección propone evolucionar hacia una Sefap más operacional, capaz de transformar conocimiento científico en herramientas útiles, indicadores, documentos de aplicación práctica, proyectos de implantación y propuestas que lleguen a los espacios donde se toman decisiones.

“El socio no necesita más ruido; necesita herramientas que le ayuden mañana”, defiende el equipo. Esta visión se completa con una apuesta por medir valor real, no solo actividad. La Junta advierte del riesgo de confundir visibilidad con impacto: muchos inscritos en un curso, muchas visitas en una web o muchos documentos publicados no siempre significan cambios reales en la práctica.

“Por eso, cada inversión debe responder a un propósito claro: generar valor para las farmacéuticas y farmacéuticos de Atención Primaria”. La especialidad figura también entre las prioridades del mandato, aunque desde un enfoque técnico y realista. El equipo subraya que no debe entenderse como una medalla profesional ni como una simple cuestión de denominación, sino como una garantía para el paciente.

La propuesta defiende avanzar en un recorrido formativo que reconozca competencias propias de Atención Primaria, rotaciones reales, dispositivos docentes FAP acreditables, tutores FAP, evaluación de autonomía en escenarios reales, reconocimiento de los profesionales actuales y coordinación con Farmacia Hospitalaria y Farmacia Comunitaria sin dilución de identidad.

Sostenibilidad e influencia

La sostenibilidad se incorpora como línea estratégica propia. Bajo el enfoque de Farmacia Verde y One Health, la nueva Junta sostiene que forma parte de la actividad natural del FAP.

“La sostenibilidad medioambiental no empieza en el reciclaje. Empieza en una prescripción necesaria, revisada y bien utilizada”, señala la propuesta. El equipo plantea, además, reforzar la influencia institucional de Sefap mediante una relación estructurada con administraciones sanitarias, sociedades científicas, organizaciones profesionales, universidades, institutos de investigación y gestores. El objetivo final es posicionar a Sefap como referente científico y técnico de la Farmacia de Atención Primaria, capaz de generar consenso, demostrar valor clínico y contribuir a la calidad, sostenibilidad y seguridad del Sistema Nacional de Salud.

“Queremos construir una carpeta clara y defendible para llevar debajo del brazo cuando hablemos con gestores, administraciones, sociedades científicas y órganos de decisión”, concluye Pereira. “Una carpeta que diga: este es el problema, esta es la solución, estos son los datos y este es el valor que aporta el FAP”.

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