La primera oleada del Barómetro Sanitario 2026, elaborado por el Ministerio de Sanidad en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), incorporó por primera vez indicadores sobre el conocimiento y uso de tecnologías sanitarias en España. Los resultados provisionales revelaron que el 63,1% de la población adulta sabe que puede retirar los medicamentos recetados por la sanidad pública fuera de su comunidad autónoma gracias a la receta electrónica interoperable. Asimismo, el 39,5% de los ciudadanos accedió a su historia clínica electrónica dentro del sistema público de salud.
La encuesta, realizada en marzo de 2026 mediante 2.602 entrevistas, refleja un elevado nivel de utilización de los servicios sanitarios por parte de la población adulta. El 83,9% de los encuestados acudió a un médico de atención primaria en el último año. De este grupo, el 94,7% recibió atención en la sanidad pública, mientras que el 5,3% optó por un médico privado. La asistencia en atención primaria pública obtuvo una valoración positiva del 84% de las personas usuarias, quienes destacaron la confianza y seguridad que transmite el personal de enfermería, con 8,16 puntos sobre diez, y el personal médico, con 7,98 puntos.
En lo que respecta a los tiempos de demora en medicina de familia, el 21,8% de las personas obtuvo atención el mismo día o al día siguiente de solicitar su cita. Por el contrario, el 71,2% de los usuarios esperó más de un día debido a la falta de citas disponibles, lo que situó la demora media en 10,27 días.
Actividad hospitalaria y de urgencias
El ámbito de la atención especializada registró que el 57,4% de la población adulta consultó a un especialista hospitalario en los últimos doce meses. La sanidad pública asumió el 81,7% de estas consultas, con una valoración positiva del 81,9% de los usuarios, quienes valoraron especialmente la información recibida sobre su problema de salud y la confianza del médico.
Por su parte, el 13,5% de los ciudadanos estuvo ingresado en un hospital en el último año, y el 82,3% de dichos ingresos se produjo en un centro público. Los motivos principales de hospitalización fueron programados por cirugía o pruebas diagnósticas en un 49,4%, seguidos por problemas de salud urgentes en un 45,8% y partos en un 4,4%. La estancia en centros públicos se posicionó como el servicio mejor valorado de la encuesta, con un 88,3% de opiniones positivas y puntuaciones de 8,45 en los cuidados de enfermería y 8,41 en medicina.
En relación con las urgencias, el 53,1% de la población acudió a estos servicios en el último año, y el 93% recurrió a la sanidad pública. El conjunto de los dispositivos de urgencias del Sistema Nacional de Salud obtuvo el aprobado del 74,2% de sus usuarios, donde destacaron las urgencias del 061 y 112 con una nota de 7,38 puntos sobre diez.
El funcionamiento general del sistema sanitario público español obtuvo una satisfacción media de 6,16 puntos sobre diez. El 53,5% de la población general consideró que el sistema funciona bien o bastante bien, aunque un 41,1% de este porcentaje matizó que son necesarios algunos cambios organizativos.
Salud mental y pruebas diagnósticas
El barómetro también exploró la demanda en salud mental, donde el 18,2% de los entrevistados refirió la necesidad de consultar a un profesional por un problema psicológico o emocional en el último año. Entre los pacientes que recibieron asistencia en la red pública, el 43,1% fue atendido principalmente por su médico de familia, el 31% acudió a psiquiatría y el 16,9% derivó a psicología.
En el apartado de pruebas diagnósticas, el 19,2% de los adultos se realizó una ecografía en los últimos doce meses, el 14,1% un TAC, el 14% una resonancia magnética y el 4,8% una colonoscopia. Esta última intervención representó el mayor tiempo de demora media reportado por los pacientes, con un total de 129 días de espera.
Finalmente, el estudio analizó por primera vez la alfabetización sanitaria de los ciudadanos. Aunque el 94,4% de los encuestados declaró que le resulta fácil o muy fácil seguir los consejos de los profesionales sanitarios, el 48,8% de la población admitió tener serias dificultades para localizar información fiable sobre salud mental.



Lilisbeth Perestelo: