La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) ha expresado su preocupación ante el anuncio de la Administración estadounidense sobre la posible introducción de aranceles a los fármacos fuera de patente. Tras el esquema comunicado por el presidente Donald Trump, que contempla una exención de dos años para elevar la tarifa al 100 % en 2028 y al 200 % en 2029, la patronal alertó de las consecuencias que esta política proteccionista puede acarrear para el sistema sanitario mundial.
Desde la entidad sectorial tildaron la iniciativa de "contraproducente" y señalaron que "comprometerá la disponibilidad de tratamientos esenciales a ambos lados del Atlántico". La patronal enfatizó las estrechas condiciones financieras en las que se fabrican estos productos en todo el mundo. "Los medicamentos genéricos representan la inmensa mayoría de las prescripciones dispensadas, tanto en Estados Unidos como en Europa, y se producen en un entorno de elevada competencia y márgenes muy reducidos", explicaron desde la organización.
La patronal subrayó que imponer gravámenes al sector no solo encarecerá las cadenas de suministro, sino que afectará de forma directa a la viabilidad económica de determinados fármacos considerados críticos. En este sentido, la patronal remarcó que las tarifas comerciales pueden entorpecer el acceso de los pacientes a terapias asequibles y aumentar la vulnerabilidad del mercado.
Un enfoque contrario a la resiliencia
La organización sectorial argumentó que la imposición de barreras comerciales resulta difícilmente compatible con las lecciones extraídas de las recientes crisis sanitarias. Tanto la Unión Europea como la Casa Blanca reconocieron en múltiples ocasiones que la seguridad de suministro exige mantener cadenas productivas diversificadas, resilientes e interdependientes. Levantar trabas sobre medicamentos sin patente y sobre sus principios activos camina, a juicio de Aeseg, en la dirección opuesta a la estabilidad requerida.
Asimismo, la entidad recordó que las medidas arancelarias no logran relocalizar la producción industrial. La experiencia demuestra que reforzar las capacidades productivas exige disponer de marcos regulatorios eficientes, incentivos a la inversión y condiciones económicas que permitan fabricar medicamentos estratégicos de forma competitiva. La patronal aseveró que ninguna compañía puede adoptar decisiones de inversión a largo plazo basándose únicamente en la aplicación de aranceles.
Reflexión estratégica para el continente europeo
La patronal instó a la Unión Europea a realizar una reflexión interna a raíz del escenario planteado por la Casa Blanca. Conforme a las estimaciones de la Critical Medicines Alliance, los fármacos genéricos representan el 90 % de los medicamentos críticos para los sistemas sanitarios europeos. Por ello, AESEG reclamó que su consideración como activos estratégicos se traduzca en medidas normativas coherentes.
La organización sostuvo que resulta incoherente exigir autonomía estratégica, resiliencia industrial y capacidad de respuesta ante emergencias mientras se mantiene una presión estructural continuada sobre los precios. En este contexto, recordaron la posición relevante que ocupa la industria instalada en suelo español dentro de la red productiva del continente.
España dispone de una de las principales capacidades de fabricación de medicamentos genéricos de Europa y puede desempeñar un papel determinante en el fortalecimiento de las cadenas sanitarias. Para consolidar dicho liderazgo, la patronal consideró imprescindible avanzar hacia un entorno que valore adecuadamente la producción de fármacos esenciales. "Los medicamentos genéricos, mayoritariamente críticos para los sistemas sanitarios de la UE, no deberían utilizarse como instrumento de confrontación comercial", concluyeron desde la patronal.



Lilisbeth Perestelo: