Al menos la mitad de los pacientes que se someten a una intervención quirúrgica reciben algún tipo de tratamiento farmacológico crónico. El manejo inadecuado de estas terapias no solo pone en peligro la seguridad del paciente, sino que resulta responsable de la cancelación del 2,4 % de las cirugías programadas. Ante este escenario, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha publicado en la revista Farmacia Hospitalaria la 'Guía para el manejo perioperatorio de la medicación crónica en pacientes quirúrgicos'. Este documento unifica criterios sobre qué medicamentos deben suspenderse y cuándo deben reintroducirse en el entorno quirúrgico, abordando un área crítica donde la falta de protocolos estandarizados elevó el riesgo asistencial.
El artículo es fruto de una revisión sistemática de la evidencia científica generada entre 2015 y 2024. Los investigadores analizaron 76 subgrupos de fármacos con el objetivo de optimizar la seguridad del paciente. Uno de los hallazgos de mayor valor clínico fue que casi el 65 % de los medicamentos crónicos pueden mantenerse hasta el mismo día de la cirugía. Esta práctica minimiza los riesgos de descompensación de las patologías de base y evita suspensiones innecesarias que podrían agravar la enfermedad del paciente durante el periodo postoperatorio.
Laura Victoria Valdeolmillos y María Jesús Esteban, autoras principales y coordinadoras del grupo de trabajo, subrayaron el papel determinante del farmacéutico hospitalario en este proceso. Según explicaron las expertas, "esta guía es fundamental para nuestra especialidad porque consolida al farmacéutico como una figura esencial dentro del equipo multidisciplinar perioperatorio". La intervención de estos profesionales en la conciliación de la medicación y la validación de tratamientos permite prevenir eventos adversos que podrían comprometer tanto el éxito de la cirugía como la estabilidad de las patologías crónicas.
Herramientas para terapias biológicas y fitoterapia
El equipo investigador, integrado por diez farmacéuticos de diversos centros hospitalarios nacionales, destacó que la mayor aportación de este trabajo es la creación de una herramienta práctica basada en fuentes de alta solvencia científica como Medline, Cochrane Library, UpToDate y Micromedex. El estudio ofrece por primera vez un marco de actuación homogéneo para áreas con escasa bibliografía previa, entre las que citaron las terapias biológicas y la fitoterapia.
En relación con los productos de fitoterapia, la recomendación general de los expertos consiste en suspender su administración entre una y dos semanas antes de la intervención. Por su parte, las terapias biológicas representaron el mayor reto actual para la estandarización de protocolos. En este ámbito, el criterio sugerido fue individualizar el caso valorando el riesgo de infección y la patología de base, aunque de forma general se optó por suspender el tratamiento entre dos y cinco vidas medias del fármaco.
Evidencia sólida en el entorno hospitalario
La guía enfatizó que el uso incorrecto de anticoagulantes y antiagregantes es la causa principal de la suspensión de intervenciones. Por ello, los autores subrayaron la necesidad de integrar de forma sistemática al farmacéutico en el equipo perioperatorio. Este enfoque no solo buscó la seguridad inmediata, sino también reforzar la recopilación de datos sobre la práctica clínica en cada centro para generar evidencia sólida sobre el impacto de estas decisiones.
Finalmente, el documento reafirma que la estandarización de los procesos de conciliación y validación en este periodo crítico es esencial para reducir la variabilidad asistencial. La disponibilidad de información de alto valor clínico permitió que las decisiones sobre la continuidad de los tratamientos se tomaran bajo criterios de seguridad y eficacia, garantizando que el paciente quirúrgico reciba una atención integral sin comprometer el control de sus enfermedades previas.

Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):