Los pacientes de Europa Central y del Este (CEE) enfrentan un terreno de juego desigual en el acceso a los medicamentos en comparación con sus homólogos occidentales. Según un estudio encargado por la Efpia a expertos académicos, la brecha estructural de inversión y las diferencias en la entrada de tratamientos innovadores persisten a pesar de los avances en la modernización de los sistemas sanitarios regionales. Los datos revelaron que los gobiernos de la zona invierten una parte menor de su producto interior bruto en salud, lo que derivó en resultados sanitarios significativamente inferiores.
En 2023, las inversiones públicas en sanidad promediaron 1.618 euros per cápita en la región de la CEE, frente a los 3.221 euros registrados en el grupo de la UE4, compuesto por Alemania, Francia, Italia y España. Esta diferencia de gasto se tradujo en una esperanza de vida media cinco años menor y una mortalidad tratable aproximadamente un 137 % superior en la Europa Central y del Norte. No obstante, el informe destacó que el gasto en salud pública y farmacéutico en el Este creció con mayor celeridad que en los países occidentales, lo que permitió proyectar que varios estados podrían alcanzar los niveles de inversión actuales de la UE4 en las próximas dos décadas.
Vínculo entre salud y economía
El análisis de casos específicos mostró que Chequia y Eslovenia se situan como los países más cercanos a la inversión media de la Unión Europea, en torno al siete por ciento. Ambos estados presentaron un PIB per cápita mayor entre sus pares regionales, lo que demostró la relación positiva entre la inversión sanitaria y el rendimiento económico. El aumento de estas partidas actuó como una palanca para fortalecer la participación laboral, redujo la carga de las enfermedades y elevó la productividad. De mantenerse las tasas actuales de crecimiento, Polonia, Croacia y Bulgaria alcanzarán los niveles de inversión de la UE4 para 2040.
A pesar de este crecimiento, el acceso a la innovación farmacéutica se describió como una lotería geográfica. Entre 2020 y 2023, los pacientes de la región CEE solo obtuvieron acceso reembolsado al 31 % de los nuevos medicamentos autorizados por la EMA, una cifra muy alejada del 76 % registrado en la UE4. Asimismo, el tiempo medio desde la autorización hasta el reembolso efectivo alcanzó los 705 días en el Este, lo que supuso 260 días adicionales de espera respecto a la media de 445 días de los cuatro grandes mercados occidentales.
Sostenibilidad y desafíos demográficos
La presión sobre el gasto sanitario aumenta debido al envejecimiento de la población. Las previsiones para 2050 indicaron que la población en edad de trabajar en la región disminuirá en casi 13 millones de personas, lo que provocará una pérdida anual estimada de ingresos fiscales de 14.600 millones de euros. Lituania, Rumanía y Polonia encabezaron las proyecciones de mayores pérdidas. El informe subrayó que el gasto sanitario se triplicó a partir de los 55 años, lo que obligó a plantear estrategias de prevención para garantizar la sostenibilidad fiscal.
Para revertir esta situación, la Efpia planteó recomendaciones centradas en la planificación presupuestaria prospectiva y la reducción de los mecanismos de recuperación obligatorios, que en 2023 alcanzaron el 30,4 % en Hungría y el 25,8 % en Rumanía. La patronal apostó por aprovechar los modelos de pago basados en resultados y fortalecer los marcos de evaluación de tecnologías sanitarias para mejorar la salud de la población y acelerar el crecimiento económico en toda la región europea.



Lilisbeth Perestelo: