Mariano Barbacid aseguró que el principal problema de la investigación española no es la fuga de cerebros, sino la incapacidad para recuperar el talento formado en el extranjero. "El problema de España no es la fuga de cerebros, es el no retorno de cerebros", afirmó durante su participación en las jornadas 'Tendencias Geopolíticas (VII). Geopolítica de las relaciones hispano norteamericanas 250 años después de la ayuda española', que se celebran dentro de los Cursos de Verano de la UCM en San Lorenzo de El Escorial.
El investigador, referente internacional en la investigación del cáncer, fue especialmente crítico con las condiciones que ofrece España para desarrollar una carrera científica y sostuvo que muchos investigadores regresarían si encontraran un entorno similar al de Estados Unidos o de otros países europeos. "Volverían si se les diese el mismo apoyo y condiciones que tienen en Estados Unidos, Inglaterra o incluso Francia, Alemania o Italia, donde también hay oposiciones", afirmó, antes de añadir que este requisito "no tiene ningún sentido" en el ámbito científico.
Barbacid recordó que desarrolló durante 24 años su carrera en Estados Unidos antes de regresar en el año 2000 para fundar el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. "Yo tuve la suerte de volver, pero nos pasa a pocos", señaló.
El bioquímico resumió las diferencias entre investigar en España y en Estados Unidos en tres aspectos: financiación, entorno científico y transferencia del conocimiento. Sobre la financiación, explicó que durante sus 24 años en Estados Unidos nunca tuvo problemas económicos para desarrollar su trabajo. "Si el dinero lo tienes resuelto, tienes más tiempo para pensar e investigar", indicó tras recordar que esa realidad dista mucho de la que viven numerosos investigadores españoles.
El científico también destacó el peso del entorno investigador. Como ejemplo citó la concentración de centros de investigación biomédica en Cambridge, Massachusetts, donde se encuentran los institutos Broad, Whitehead y Koch, además de numerosas compañías biotecnológicas y farmacéuticas. A su juicio, "el entorno científico es absolutamente esencial en el desarrollo científico. Hay que estar where the action is".
Barreras al retorno
En ese contexto, Barbacid insistió en que la existencia de una amplia comunidad de investigadores españoles repartidos por los principales centros científicos del mundo debería invitar a reflexionar sobre las dificultades para atraerlos de nuevo. "En la actualidad hay una diáspora de investigadores españoles por el mundo. Una situación que nos tendría que dar que pensar", afirmó.
También ironizó sobre la posibilidad de que científicos estadounidenses puedan trasladarse a Europa ante los cambios políticos en ese país. Aunque aseguró que la administración de Donald Trump "ya está causando bastantes problemas", indicó que "aún ningún investigador de allí ha decidido venirse a Europa". "Quizá sea porque les han tratado de explicar lo que es una oposición", añadió.
La transferencia, otra asignatura pendiente
Barbacid situó la transferencia del conocimiento como la tercera gran diferencia entre España y los países que, a su juicio, apuestan decididamente por la investigación. Consideró que trasladar los avances científicos a la sociedad requiere necesariamente la participación del tejido empresarial y defendió la colaboración con el sector privado para convertir los descubrimientos académicos en tratamientos o innovaciones.
En ese sentido, explicó que recientemente trató de impulsar en España una empresa para desarrollar un inhibidor del oncogén humano KRAS con aplicación en cáncer de páncreas. Sin embargo, aseguró que las críticas recibidas le llevaron a abandonar el proyecto. "Parece que el investigador no puede sacar beneficio económico de su trabajo... Es algo que tenemos que hacernos mirar, ser más modernos. Yo también defiendo lo público, pero hay ámbitos en los que es necesaria la participación y la financiación privada", manifestó.
Pese a sus críticas al sistema de investigación, Barbacid reivindicó la fortaleza de la sanidad pública y de la educación pública españolas. "Nunca me he sentido en inferioridad de conocimientos respecto a mis colegas", afirmó, antes de señalar que la presencia de miles de investigadores españoles en centros de referencia internacionales demuestra el nivel de la formación científica del país.


Lilisbeth Perestelo: