La receta electrónica concertada de Muface iniciará su actividad en Castilla y León el próximo martes 7 de abril. Esta incorporación permitirá que los 68.680 mutualistas que optaron por la asistencia privada en la comunidad dejen de utilizar el tradicional talonario de papel. Con esta adhesión, el sistema de receta electrónica sumará más de 600.000 beneficiarios en el conjunto del territorio nacional, tras integrarse en un despliegue que ya alcanza a 15 autonomías y las dos ciudades autónomas.
La presentación institucional tuvo lugar en la Delegación de Gobierno en Castilla y León, situada en Valladolid. Durante el encuentro, Myriam Pallarés, directora general de MUFACE, explicó que el objetivo prioritario para 2026 reside en completar la implantación nacional y fomentar el uso del sistema entre el colectivo. Según los datos facilitados por la mutualidad, el despliegue de la receta electrónica continuará en los próximos meses con la incorporación de Cataluña y Andalucía, con la previsión de finalizar el proceso antes de que concluya el año.
A partir de la fecha señalada, los usuarios adscritos a las entidades Adeslas y Asisa podrán retirar su medicación en las oficinas de farmacia de las nueve provincias castellanoleonesas. La implementación del Sistema Integrado de Receta Electrónica de MUFACE (SIREM) elimina la necesidad de desplazamientos para tramitar visados y aporta mayores garantías de trazabilidad y seguridad en la prestación. En la actualidad, el sistema registró ya 1.723.404 prescripciones y cerca de cuatro millones de dispensaciones desde su puesta en marcha inicial.
Impacto en el entorno rural
La directora general destacó que Castilla y León presenta unas particularidades demográficas relevantes para el éxito del modelo digital. La región cuenta con un 40,5 % de mutualistas que superan los 65 años, además de una elevada tasa de población rural. Pallarés señaló que la digitalización evitará trabas a personas que, por edad y condiciones, precisan una mayor atención médica y farmacéutica sin necesidad de trámites físicos adicionales.
Por su parte, Raquel Martínez, secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, subrayó que la red de 1.578 farmacias de la comunidad resulta clave para este avance. El 66 % de estos establecimientos se ubican fuera de las capitales de provincia, mayoritariamente en el ámbito rural. Martínez afirmó que la transformación digital refuerza la labor asistencial al facilitar el acceso a los tratamientos y optimizar los recursos disponibles en una región marcada por la dispersión geográfica.
En la misma línea, María Engracia Pérez, presidenta del Consejo Oficial de Colegios de Farmacia de Castilla y León (CONCYL), remarcó que el 92 % de la población autonómica dispone de una farmacia en su municipio de residencia. La disponibilidad de 1.852 puntos de atención, incluyendo botiquines farmacéuticos, garantiza la equidad en el acceso a la prestación una vez que el círculo de la receta electrónica se cierre para todos los mutualistas de la región.
Garantías técnicas y burocracia
El colectivo médico también trasladó su valoración sobre el nuevo escenario digital. José Luis Díaz, presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León (CCOMCYL), calificó el sistema como un avance necesario. No obstante, el representante de los facultativos incidió en la importancia de que la implantación cuente con garantías técnicas sólidas y formación adecuada. Díaz subrayó la necesidad de que esta transición tecnológica no suponga un incremento de la carga burocrática para los profesionales y se mantenga vinculada a la atención directa al paciente.
La consolidación de SIREM supone un modelo de colaboración público-privada que busca la interoperabilidad total entre comunidades. MUFACE espera que el uso del sistema, que en algunas regiones todavía se sitúa en el 20 %, crezca significativamente mediante el trabajo multidisciplinar de médicos, farmacéuticos y las propias entidades aseguradoras.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):