Andalucía vuelve a ingresar en el grupo de comunidades autónomas que deben recurrir al acuerdo para conformar los respectivos ejecutivos territoriales. Al igual que ya ha ocurrido desde el inicio del año en Extremadura, Aragón y Castilla León, el PP de Juanma Moreno abandona la situación de mayoría absoluta conseguida en 2022 y debe mirar de nuevo hacia Vox para vislumbrar el futuro equipo que ocupe el Palacio de San Telmo,
La noche electoral se cerró con un resultado aciago para los partidos mayoritarios, El PP pierde cinco puntos (tres escaños) y el PSOE, antaño partido hegemónico en la comunidad, ha horadado el suelo que dejó Espadas en el pasado encuentro electoral de 2022 (30 escaños) y ha llegado a los 28 con María Jesús Montero como cabeza de lista. Por contra, los andalucistas de Adelante Andalucía pasan de dos a ocho escaños y Vox suma uno más y llega a los 15. La coalición Por Andalucía queda igual
La situación de mayorías solo deja una posibilidad lógica para la conformación de un futuro Gobierno y esta pasa por el acuerdo entre PP y Vox. Ambas formaciones suman 68 de los 109 escaños en liza (53-15). Con toda probabilidad, los acuerdos para una investidura, y un posible Gobierno, pasarán por el mismo esquema que han seguido las negociaciones autonómicas en este último ciclo. Queda la duda si saber si el importante eco que ha tenido durante toda la campaña la cuestión sanitaria, también tiene su peso en los pactos que se deben generar a partir de esta noche electoral.
Tras conocerse los resultados, el candidato de Vox, Manuel Gavira, aludió a la necesidad de que el PP “escuche lo que han dicho los andaluces”, que, a su juicio, no es otra cosa que “quieren más prioridad nacional”. Por su parte, el popular Moreno ha dejado todo abierto señalado que, para él, el mandado que han dado los andaluces "es que sigamos cuatro años más transformando Andalucía".
En el plano sanitario, PP y Vox no difieren demasiado en sus propuestas sanitarias.
La formación liderada por Manuel Gavira defiende para Andalucía la defensa de un modelo que unifique la gestión, controle el gasto de manera eficiente y elimine las fronteras administrativas entre regiones.
En el ámbito estructural y presupuestario, plantea un aumento en las partidas sanitarias, prioritariamente en Atención Primaria, con un plan de inversión para alcanzar la media nacional de 2,4 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes. Asimismo, aboga por la reducción de la burocracia, la compra centralizada de medicamentos y una colaboración público-privada sujeta a auditorías y control de resultados.
En el plano farmacéutico, la formación compra centralizada, la integración de la farmacia comunitaria en el sistema sanitario, mejorando su coordinación con la Atención Primaria y la participación de los profesionales farmacéuticos para que participen de forma activa en los programas de cribado y detección precoz de enfermedades.
Por su parte el PP plantea una nueva Ley de Salud de Andalucía para actualizar el sistema público ante el reto del envejecimiento y la cronicidad., el refuerzo de la Atención Primaria mediante un nuevo modelo de gestión. La propuesta farmacéutica se integra directamente en la estrategia de sanidad digital. El plan prevé la incorporación de servicios digitales avanzados vinculados a la práctica asistencial, permitiendo expresamente que los


Lilisbeth Perestelo: