Arpobado este martes el Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, el sector farmacéutico aobrda ya la siguiente fase de tramitación en las Cortes. En el caso de Farmaindustria, el trámite en el Legislativo puede ser un buen escenerario para reclamar algunos ajuste a la norma que plantea el Gobierno. Desde la industria innivadora, el Proyecto de ley representa una actualización necesaria de un marco regulatorio con más de dos décadas de antigüedad. A juicio de Farmaindustria, el texto aprobado por el Consejo de Ministros supone "una gran oportunidad para adecuar el sector a la revolución tecnológica y biomédica, transformando el sistema sanitario de cara a los próximos 20 años". La patronal destaca la incorporación de elementos que aportan mayor previsibilidad y alineación con Europa, además de medidas positivas para pacientes, industria y sistema sanitario. Entre ellas, resalta el cumplimiento del plazo de precio y financiación de 180 días fijado por la directiva europea y el de 90 días para la financiación acelerada de fármacos en patologías sin alternativa terapéutica.
Desde la asociación señalan que la correcta aplicación de estas medidas, junto a evaluaciones clínicas no duplicadas a escala europea y nacional, resulta clave para reducir los retrasos medios de acceso y la variabilidad territorial. Asimismo, la entidad valora las mejoras introducidas respecto al texto inicial tras el trámite de audiencia pública. Entre los aspectos positivos, la patronal subraya la eliminación de los descuentos obligatorios para nuevos medicamentos y el reconocimiento del valor de la investigación y desarrollo realizada en el ámbito nacional.
Obstáculos a la inversión en I+D
Pese a los avances reconocidos, la patronal advierte de que el proyecto todavía cuenta con margen para incorporar mejoras y adaptar al país a los cambios geopolíticos recientes. La organización hace hincapié en dos elementos críticos para el impulso de la innovación farmacéutica. En primer lugar, la extensión de la devolución del 2% de las ventas en oficinas de farmacia al ámbito hospitalario, recogida en la disposición adicional sexta. A juicio de la entidad, esta medida "supone un incremento estructural de la carga fiscal y parafiscal sobre el sector sin medidas de compensación equivalentes, lo que reducirá el margen para invertir en fabricación e I+D e impactará de forma negativa la competitividad del sector en España".
Por otra parte, la patronal analiza el cambio en la regulación de precios. Aunque el sector demandaba este paso, la patronal sostiene que la fórmula concreta propuesta provocará reducciones sustanciales. Según señalan, "el sistema específico que se propone implica importantes bajadas de los precios de los medicamentos, sin tener en cuenta el impacto sobre el tejido industrial y la garantía de suministro de medicamentos". En este sentido, defienden que proteger la producción europea en productos maduros resulta clave para reforzar la autonomía estratégica.
Incertidumbre en el entorno geopolítico
La valoración de la patronal se contextualiza en un escenario internacional complejo transcurrido desde el borrador original. Desde la entidad recuerdan la irrupción de la política de Nación Más Favorecida en la fijación de precios en EE. UU. e incentivos a la fabricación, la imposición de aranceles, las presiones de costes derivadas del conflicto en Oriente Próximo y los avances de China en competitividad. Ante esta coyuntura, alertan de que "el anuncio de nuevas aportaciones obligatorias para la industria farmacéutica y de contención de la inversión en innovación perjudicaría la capacidad de España de resultar atractiva para los inversores".
Por todo ello, la organización confía en que la tramitación parlamentaria resulte decisiva para corregir estos aspectos y asegurar un entorno predecible y favorable a la innovación. La patronal reitera su confianza en una apuesta decidida del Gobierno que refuerce el papel estratégico del sector otorgado en la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028, situando a la industria como motor sanitario, económico y social.


Lilisbeth Perestelo: