La sesión de control al Gobierno de este martes en el Senado ha albergado un tenso debate entre el senador del Grupo Parlamentario Popular, Abdelhakim Abdeselam Al Lal, y la ministra de Sanidad, Mónica García. El representante del PP cuestionó la gestión del Ejecutivo central ante las consecuencias derivadas de la crisis migratoria del pasado julio en Ceuta y reclamó medidas urgentes para paliar la situación del sistema sanitario local.
Durante su intervención, Abdeselam expuso que las consecuencias de la llegada masiva de personas migrantes provocaron varias crisis interrelacionadas en los ámbitos humanitario, sanitario, social y político. El parlamentario criticó "la falta de soluciones" por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y afirmó que la población de la ciudad autónoma se siente abandonada por la administración central.
En este marco, el senador popular planteó una serie de exigencias al Ministerio de Sanidad. La principal medida solicitada consistió en declarar formalmente a Ceuta y Melilla como zonas de difícil cobertura sanitaria para dar respuesta a un sistema asistencial que definió como colapsado. Asimismo, reclamó la celebración de los Consejos de Ministros necesarios para abordar la problemática ceutí y pidió: “No carguen sobre la sanidad ceutí las competencias que usted tiene porque están limitadas y faltas de recursos”. Por último, sugirió la implantación de un asentamiento único sanitario para que los inmigrantes sean devueltos a sus lugares de origen una vez regularizados.
Respuesta del Ministerio de Sanidad
En su turno de réplica, la ministra de Sanidad transmitió la empatía del Ejecutivo tanto con los ciudadanos de la ciudad autónoma como con las personas migrantes que huyen de la pobreza. García agradeció el trabajo desarrollado por los profesionales y los servicios públicos, cuya labor calificó de encomiable para evitar el colapso del sistema.
La titular de Sanidad rechazó de manera tajante la tesis de la saturación asistencial expuesta por la oposición. “La actividad de los ceutíes no se ha alterado en ningún momento, cuando no hemos suspendido ni una sola cirugía ni una sola consulta”, afirmó la ministra. Según los datos facilitados por la responsable de Sanidad, en la jornada del debate se registraban 104 personas ingresadas en los recursos hospitalarios de la ciudad, de las cuales 13 eran personas migrantes.
Igualmente, la ministra negó haber calificado de xenófobos a los habitantes de Ceuta, a quienes definió como un pueblo solidario. No obstante, condenó la presencia de discursos discriminatorios vertidos en movilizaciones recientes. En palabras de García: “La normalidad en su ciudad se ha roto, señora de Salam, por 2 motivos. Los 2 vienen de fuera, uno por la llegada masiva de personas migrantes y otro por la llegada masiva del discurso de odio”.
Petición de dimisión parlamentaria
En la contraréplica, Abdeselam rebatió los datos aportados por el Ministerio de Sanidad tachándolos de erróneos. El senador argumentó que durante el primer día de la crisis se atendieron más de 500 urgencias en la ciudad, mientras que entre el uno y el 5 de septiembre las atenciones urgentes superaron las 1.550.
El parlamentario reprochó a la ministra su ausencia sobre el terreno en Ceuta, señalando que la vicesecretaria de política sanitaria y social de su formación acudió el día 11 para solicitar la apertura de la zona clúster de catástrofes. Tras acusar al Gobierno de transferir sus responsabilidades a la ciudad autónoma, Abdeselam consideró que la titular del ministerio se encuentra deslegitimada para ejercer su cargo y le espetó: “Dimita y váyase”.
García cerró el intercambio acusando al Grupo Popular de utilizar la situación de Ceuta como un campo de batalla político a costa del sufrimiento de sus habitantes. La ministra reiteró que la llegada de migrantes se solucionará en las semanas posteriores, a diferencia de la crispación política, e instó a no cronificar discursos que perjudiquen la convivencia en la sociedad ceutí.



Lilisbeth Perestelo: