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La monitorización domiciliaria de linezolid avanza con micromuestreo capilar y saliva

Investigadores del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela validan un método para medir niveles de linezolid en sangre capilar y saliva. La estrategia abre la vía a la monitorización domiciliaria de linezolid en pacientes ambulatorios.

El desarrollo de estrategias analíticas orientadas a la individualización posológica fuera del entorno hospitalario estricto representa uno de los campos de innovación de mayor proyección en la especialidad. Un equipo del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, a través de FarmaCHUSLab y el IDIS, abordó esta línea de trabajo mediante la validación de un método de cromatografía líquida de ultra alta resolución acoplada a espectrometría de masas en tándem para medir linezolid y sus dos metabolitos principales a partir de matrices de obtención sencilla. La propuesta se centró en el empleo de sangre capilar obtenida por punción digital y fluido oral.

El proyecto, financiado por el Instituto de Salud Carlos III y elegido Mejor Proyecto I+i del 70 Congreso de la SEFH, busca desde su origen adaptar la monitorización farmacocinética a procedimientos mucho menos invasivos. En junio de 2026, los investigadores publicaron la validación técnica en un estudio clínico que analizó muestras pareadas pertenecientes a 35 pacientes. Las determinaciones de concentraciones del fármaco mediante micromuestreo capilar mostraron una correlación fuerte con el plasma tradicional, al registrar un coeficiente de correlación de r=0,899.

Sobre la capacidad real de esta alternativa para sustituir los procedimientos clásicos en un antibiótico de alto riesgo, Francisco Cajade Pascual, farmacéutico hospitalario en el CHUS y corresponsable del trabajo junto a Cristina Mondelo García, explican que "los resultados del proyecto apuntan a que, en gran medida, sí es posible, y no solo con sangre". Amvos facultativos aclaran que "la sangre capilar obtenida mediante micromuestreo con dispositivos VAMS tras una punción digital muestra una correlación fuerte con las concentraciones plasmáticas, aunque no son directamente intercambiables sin más, sino que requieren un factor de corrección". De igual modo, indican que "la saliva, recogida con un dispositivo específico, también correlaciona bien con el plasma" y precisó que "en ambos casos, la idea es refinar una ecuación de conversión propia que permita estimar la concentración plasmática a partir del valor medido en cada matriz, con una precisión suficiente para orientar el ajuste posológico en la mayoría de los pacientes".

El planteamiento técnico abre un escenario en el que determinados perfiles de enfermos eviten las extracciones venosas convencionales de forma periódica, con la posibilidad de recoger la muestra en su propio domicilio y remitirla posteriormente al laboratorio de referencia. Esta dinámica simplifica las exigencias de manipulación, almacenamiento y transporte del material biológico, al tiempo que reduce las necesidades operativas asociadas a la logística hospitalaria.

Candidatos y perfil del paciente

La definición de los grupos de pacientes que pueden beneficiarse de esta metodología resulta prioritaria para estructurar la asistencia. Cajade Pascual detalla que "los pacientes candidatos a monitorización farmacocinética de linezolid son aquellos que requieren tratamientos prolongados, pacientes con riesgo elevado de toxicidad hematológica, insuficiencia renal o hepática, y pacientes críticos". Dentro de esta población, el especialista acotó que "el mayor beneficio de nuestro estudio se concentra en quienes tienen dificultad de acceso venoso o siguen el tratamiento de forma ambulatoria".

La elección de la matriz de muestra permite adaptar el procedimiento a las condiciones físicas y preferencias de cada individuo. Según apunta el investigador, se puede usar "sangre capilar para quien tolera bien la punción digital, saliva para quien prefiere evitar cualquier tipo de pinchazo"m explica Cristina Mondelo. En el ámbito de las infecciones complejas que exigen abordajes orales de larga duración, como las infecciones osteoarticulares, las extracciones venosas repetidas generan una carga asistencial prescindible e incrementan las molestias del paciente por los desplazamientos necesarios hacia los centros de salud. Para estos casos, el uso de la sangre capilar mediante dispositivos VAMS constituye la opción natural, mientras que en personas con accesos venosos muy deteriorados la saliva supone una vía totalmente atraumática.

Un aspecto analítico relevante de este trabajo radica en el comportamiento de la tecnología frente a las complicaciones hematológicas asociadas al fármaco. Un porcentaje significativo de los enfermos tratados con este antimicrobiano desarrolla anemia debido a la propia toxicidad de la terapia. Las metodologías previas de micromuestreo basadas en gota de sangre seca presentaban una elevada sensibilidad al hematocrito, circunstancia que distorsionaba los resultados cuantitativos. La incorporación de la tecnología VAMS elimina prácticamente esta dependencia, mientras que la saliva, al carecer de serie roja, no sufre alteración alguna por esta variable.

Procedimiento de recogida y logística

La toma de la muestra de sangre capilar se realiza mediante una punción en el dedo con una lanceta automática. A continuación, el dispositivo VAMS Mitra se pone en contacto con la gota generada hasta absorber un volumen fijo de 20 microlitros. Por su parte, la recolección de fluido oral requiere el empleo del dispositivo Salivette, el cual se mantiene en la boca durante un par de minutos sin necesidad de ningún instrumento punzante.

En el circuito propuesto para la autocolección en el domicilio, la muestra debe obtenerse en el momento valle, justo antes de la administración de la dosis correspondiente. Tras la extracción capilar, el dispositivo se deja secar a temperatura ambiente durante unas horas y se introduce en un sobre con desecante para su envío al laboratorio. La muestra de saliva se remite directamente guardada en el propio tubo del sistema de recogida.

En relación con el transporte postal ordinario, el equipo investigador dispone de datos sólidos de estabilidad en condiciones de conservación refrigerada durante varios días y en congelación durante meses. Sin embargo, la variabilidad térmica propia de los envíos postales a temperatura ambiente requiere aún la realización de un ensayo específico de estabilidad en condiciones reales antes de consolidar el circuito logístico.

Integración en el laboratorio

El procesamiento de las muestras en la fase analítica no exige la adquisición de equipamiento novedoso en aquellos centros que ya dispongan de servicios de monitorización de fármacos. La metodología requiere adaptar la preparación previa de las matrices, aunque el laboratorio del CHUS logró unificar gran parte del procedimiento de la saliva con el del plasma, aspecto que aligera los flujos de trabajo internos.

En cuanto a los tiempos asistenciales, Cajade Pascual remarca que "para que la herramienta tenga verdadera utilidad clínica, lo razonable sería que el resultado estuviera disponible en un plazo no superior a 48 horas desde la toma de la muestra". El equipo no dispone todavía de un análisis formal de costes comparativos frente a la venopunción tradicional.

La traslación de esta innovación a la rutina clínica diaria se plantea de forma gradual. Dada la dimensión del estudio unicéntrico inicial con 35 pacientes, resulta imprescindible contrastar las ecuaciones de conversión en cohortes más amplias de diferentes centros. Asimismo, la recomendación del grupo pasa por realizar al menos una determinación plasmática convencional al inicio del seguimiento de cada enfermo para validar la equivalencia individual de la estimación.

Los siguientes pasos del grupo investigador abarcan la ampliación del estudio a otros centros hospitalarios, la evaluación de las ecuaciones predictivas y la verificación de que esta estrategia de monitorización domiciliaria de linezolid aporta mejoras tangibles en la reducción de la toxicidad y en la eficacia clínica. El proyecto abre además el camino para extender el micromuestreo con VAMS y saliva a otros principios activos, habiéndose iniciado ya los trabajos aplicados al campo de los tratamientos antipsicóticos.

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