El Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos han presentado el informe 'Cesación tabáquica: un reto sanitario y social'. Este estudio, elaborado conjuntamente por ambas instituciones, analiza la situación actual del tabaquismo en España y evalúa el impacto de las intervenciones de los profesionales sanitarios y las políticas de financiación pública en el abandono del consumo de tabaco. La publicación coincidió con la edición número 200 de los Puntos Farmacológicos, documentos de actualización científico-profesional de la organización colegial.
Los datos aportados por la investigación indicaron que la evidencia científica avala el papel de la farmacia comunitaria en este ámbito. En concreto, la intervención del farmacéutico comunitario puede duplicar la probabilidad de éxito de un ciudadano que intenta dejar de fumar. Esta expectativa se triplica cuando la actuación de estos profesionales se combina con el uso de tratamientos farmacológicos.
La ministra de Sanidad, Mónica García, destacó durante la presentación que el documento "muestra que la intervención farmacéutica mejora significativamente las probabilidades de éxito". García puso de manifiesto el potencial de la farmacia comunitaria como aliada de la salud pública dentro de una estrategia donde "funciona el acompañamiento profesional" y la colaboración institucional.
Por su parte, el presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Jesús Aguilar, explicó que la implicación de estos profesionales "resulta fundamental para mejorar la detección de pacientes de riesgo, aumentar la motivación y reforzar la adherencia terapéutica". Aguilar señaló que el desafío actual consiste en conseguir que las soluciones disponibles llecen a todas las personas que las necesitan.
Apoyo profesional y tratamientos financiados
El tabaquismo provoca todavía más de 50.000 muertes al año en España y genera un gasto sanitario directo de 8.000 millones de euros. Aunque el consumo diario se encuentra en mínimos históricos con un 25,8 % de la población, el 36,8 % de los ciudadanos de entre 15 y 64 años declaró haber fumado en el último año. El informe advirtió también sobre el impacto de las nuevas formas de consumo, ya que uno de cada cinco adultos y cerca de la mitad de los adolescentes probó los cigarrillos electrónicos.
Frente a este escenario, el estudio constató una alta disposición al cambio: el 67,7 % de los fumadores se planteó dejar el hábito y el 44,1 % realizó al menos un intento de abandono durante el último año. La financiación pública de medicamentos específicos actuó como un dinamizador de esta intención. Entre 472.000 y 494.000 personas intentaron dejar de fumar durante 2025 mediante terapias financiadas por el Sistema Nacional de Salud, tales como bupropión, vareniclina o citisiniclina, siendo esta última la opción mayoritaria con cerca de 450.000 usuarios.
Alianza estratégica y capacitación profesional
El análisis histórico demostró que las rupturas de stock de estos fármacos reducen los intentos de abandono, pues las alternativas no financiadas no compensan la caída. Por ello, el documento reafirmó el valor de las intervenciones desarrolladas desde las farmacias, calificándolas como coste-efectivas.
La red asistencial española, compuesta por más de 22.000 farmacias comunitarias, aporta una capilaridad y accesibilidad únicas para realizar el seguimiento de los tratamientos. Para potenciar esta estructura, el informe se integró en el convenio firmado en febrero de 2026 entre Sanidad y el CGCOF. Este acuerdo incluye la incorporación de los farmacéuticos al programa oficial de formación 'Abordaje del tabaquismo desde Atención Primaria' del ministerio, además de impulsar campañas de educación sanitaria y nuevos estudios de evaluación.




Lilisbeth Perestelo: