En colaboración con:

Con el apoyo de:

Terapéutica

Las consultas externas en Farmacia Hospitalaria también son un eje para la detección de enfermedad mental

Un equipo del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol lanza un proyecto para evaluar desde las consultas externas de Farmacia Hospitalaria este tipo de patologías en pacientes con enfermedad inflamatoria crónica intestinal en tratamiento con fármacos biológicos

Una idea lanzada en un congreso, puede ser, a veces, el germen que ponga en marcha otra idea práctica en un hospital. Algo de eso se puede decir con el trabajo sobre la evaluación de la salud mental en pacientes con enfermedad inflamatoria crónica intestinal (EICI) en tratamiento con fármacos biológicos, que la Farmacia Hospitalaria del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol está poniendo en marcha.

Fue en el pasado congreso de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria celebrado en 2024 en La Coruña, cuando un grupo de farmacéuticos del centro ferrolano, después de acudir a una conferencia sobre enfermedades crónicas y enfermedad mental, decidieron poner en práctica lo escuchado. “Obviamente lo acotamos un poco”, indica Víctor Lores, uno de los impulsores del proyecto. “Nos centramos en los pacientes con EICI a tratamiento biológico, porque son los que dispensamos nosotros en las en las consultas externas y les realizamos el seguimiento; además la Unidad de EICI de nuestro centro es un referente autonómico y nacional, contando con una línea de investigación muy potente y que será de ayuda para desarrollar el proyecto”.

Victor Lores y Beatriz Salazar.

El objetivo principal del trabajo es evaluar la prevalencia de enfermedad mental y síntomas ansioso-depresivos en pacientes con EICI que van a iniciar tratamiento con fármacos biológicos mediante cuestionarios clínicos validados (PHQ-2, PHQ-9, GAD-7). Además el proyecto también aspira a evaluar la percepción de los profesionales sanitarios sobre la salud mental en pacientes con esta enfermedad y a analizar la percepción de los pacientes sobre su propia salud mental y la percepción de los profesionales.

El trabajo está ahora pendiente de su aprobación por el Comité de Ética y se prevé su entrada en funcionamiento a principios del año que viene. “Buscamos la integración de la salud mental, en el proceso de atención farmacéutica a patologías crónicas y permitir una valoración ágil para el paciente”. Evitar que el usuario “esté dando vueltas a lo largo del circuito sanitario”, explica Lores.

El trabajo será un estudio observacional prospectivo en el que participen pacientes que vayan a iniciar un tratamiento biológico para enfermedad inflamatoria intestinal, una vez que sean derivados por Digestivo a la consulta de FH para iniciar el tratamiento. En el servicio se les entregarán unos cuestionarios para valorar cuestiones como la ansiedad y la depresión. En el caso de que “podamos encontrar una sospecha patológica, le realizaremos una interconsulta, en Psiquiatría para una valoración y seguimiento”, indica el farmacéutico.

Al final, de lo que se trata es de que la FH “pueda aportar su valor en la detección temprana de la patología mental; tenemos un contacto muy estrecho con los pacientes ya que al final estamos viéndolos, pues en cada dispensación; más o menos los podemos llegar a ver cada mes o cada dos meses”, explica otra integrante del equipo farmacéutico, Beatriz Salazar y coordinadora del grupo de trabajo de Farmacia Neuropsiquiátrica de la SEFH “Aprovechamos ese contacto para agilizar las derivaciones y utilizar un poco el nexo de la Farmacia con el resto de unidades clínicas que estarían implicadas en el manejo de estos pacientes. 

De cara al futuro, ambos farmacéuticos esperan que el proyecto “tenga una buena acogida” y se pueda posicionar también para otras patologías. Crear “un estándar ya en la atención farmacéutica a pacientes crónicos”, asegura Salazar. Incluir en Farmacia Hospitalaria esa valoración en salud mental es muy importante; “a veces no somos del todo conscientes, no le damos la importancia que tiene; debería ser un estándar para la atención farmacéutica de los pacientes; incluirlo después dentro de nuestra cartera de servicios habitual sería muy bueno”.

“Un problema de salud mental puede derivar en una mala evolución de una patología crónica; por ello incluir este sistema de cribado, o de servicio de atención farmacéutica en salud mental desde las consultas de farmacia es algo que puede ayudar a los pacientes”, explica Salazar. “Al final se trata de 23 preguntas que se le pueden hacer a los pacientes y que pueden suponer un cribado de un problema de salud mental importante”.

“Desde cualquier consulta del hospital, incluida también la de Farmacia podemos detectar un problema de salud mental y esa detección puede ser un factor súper importante a la hora de la evolución de la enfermedad y de la respuesta a los tratamientos; la idea no es hacer algo excepcional, sino que esas preguntas de esto que podemos detectar nosotros sea parte de nuestra atención farmacéutica en cualquier consulta”, concluye la farmacéutica

Comentarios

Noticias relacionadas

Actividades destacadas