El gasto farmacéutico a través de recetas cerró 2025 con un crecimiento moderado, en un contexto marcado por el máximo histórico en número de recetas dispensadas. Los datos confirman que el principal motor del aumento del gasto fue el incremento del volumen de prescripción, mientras que el coste medio por receta evolucionó de forma más contenida.
En total, en 2025 se dispensaron 1.178,1 millones de recetas, ,mientras que el gasto en farmacia alcanzó los 13.855,1 millones de euros, con una tasa de crecimiento que se mantiene en niveles moderados.
La comparación con 2024 muestra que el número de recetas creció un 1,98%, mientras que el gasto aumentó un 3,82%. Ambas tasas se sitúan en un rango de crecimiento contenido y reflejan una evolución estable del sistema tras los fuertes cambios registrados en la etapa previa y posterior a la pandemia.
La lectura principal es que el aumento del gasto se apoya en mayor medida en el volumen de recetas, que continúa creciendo de forma sostenida, aunque a un ritmo cada vez más moderado. Desde 2022, la curva de prescripción muestra una clara desaceleración, pero sigue avanzando año a año, consolidando una nueva meseta estructural de mayor actividad.
Coste medio al alza, pero contenido
El gasto medio por receta se situó en 2025 en 11,76 euros, frente a los 11,55 euros de 2024 y los 11,11 euros de 2019. El incremento interanual fue del 1,8%, una subida moderada que acompaña al crecimiento del volumen, pero que no actúa como principal impulsor del gasto.
La evolución del coste medio por receta confirma una tendencia suave al alza, sin cambios bruscos ni repuntes abruptos. En este sentido, el comportamiento del indicador apunta a una estabilidad relativa del mix terapéutico, con incrementos graduales que se suman al efecto volumen, pero sin desbordarlo.
La comparación con 2019 permite dimensionar el cambio estructural. En seis años, el número de recetas aumentó más de un 21%, lo que indica que el sistema ha entrado en un nivel de prescripción claramente superior al previo a la pandemia. No se trata de un crecimiento explosivo anual, sino de un aumento acumulativo sostenido. Tras la bajada de 2020, se mantiene, aunque a la baja, un crecimiento del número de recetas per cápita.
Este comportamiento está alineado con factores estructurales como el envejecimiento poblacional, la cronificación de patologías y la mayor continuidad de los tratamientos. Sin embargo, el menor ritmo de crecimiento reciente sugiere que el sistema se acerca progresivamente a un techo de prescripción por persona.
Gasto por habitante en máximos
El gasto farmacéutico por habitante alcanzó en 2025 los 280,22 euros, consolidando su máximo histórico. Este indicador resume el efecto combinado de un mayor número de recetas y de un coste medio ligeramente superior, y refleja una presión presupuestaria creciente por ciudadano, aunque dentro de una senda de crecimiento estable.
La evolución desde 2019 muestra un incremento continuado del gasto per cápita, superior al crecimiento demográfico, lo que confirma que cada ciudadano concentra hoy más gasto farmacéutico que hace cinco o seis años.
Pese a ello, el gasto por receta, 11,76 euros, se sitúa en niveles de 2001, 24 años antes, lo que sin duda es una contención que en pocas cosas se ve.
Diferencias entre CCAA
El análisis por comunidades autónomas permite observar grandes diferencias entre regiones en diferentes aspectos. En términos de gasto por receta, las comunidades con valores más elevados en 2025 fueron Baleares (12,75 euros), Navarra (12,67), Extremadura (12,61) y Castilla y León (12,54).
En el extremo inferior se situaron Andalucía (11,21 euros), Madrid (11,28) y Canarias (11,51). Estas diferencias son persistentes en el tiempo y reflejan patrones estables de prescripción y coste medio, más que variaciones coyunturales.
Gasto por habitante y recetas por persona
Las brechas se amplían al analizar el gasto por habitante. En 2025, Extremadura encabezó el ranking con 383,58 euros por habitante, seguida de Asturias, Castilla y León y Cantabria. En el lado contrario se situaron Cataluña, Baleares y Madrid, con valores en torno a los 235–238 euros por habitante.
El patrón se reproduce al observar las recetas por habitante. Las comunidades con mayor gasto per cápita son también aquellas donde se prescriben más recetas por persona. Extremadura, Asturias, Galicia y Cantabria presentan las tasas más altas, mientras que Baleares, Cataluña y Madrid se sitúan en el extremo inferior.
Crecimiento estable en todas las comunidades
En 2025, el gasto farmacéutico creció en todas las comunidades autónomas, aunque a ritmos distintos. Las mayores subidas relativas se registraron en Navarra, Castilla y León, Cantabria y Madrid, mientras que Extremadura, Aragón y Murcia mostraron incrementos más moderados.
En paralelo, el crecimiento del número de recetas fue generalizado pero contenido, con tasas mayoritariamente situadas entre el uno y el tres por ciento. En algunas comunidades con niveles muy altos de prescripción, el volumen apenas creció, lo que sugiere una aproximación a un techo de recetas por habitante.
La lectura conjunta de los datos entre 2019 y 2025 dibuja una dinámica consistente: el gasto farmacéutico crece de forma moderada y lo hace principalmente porque se emiten más recetas, no por un aumento intenso del coste medio. El volumen sigue siendo el principal motor, mientras que el precio acompaña de manera gradual.
Este patrón sitúa el debate de sostenibilidad en el terreno del manejo del volumen y de la cronicidad, más que en un encarecimiento abrupto de las recetas, en un sistema que ha alcanzado máximos históricos de actividad y gasto, pero dentro de una senda de crecimiento estable.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: