La autonomía estratégica en salud se consolidó como eje de debate político e institucional durante la jornada parlamentaria ‘Autonomía estratégica y salud: prioridad para España y la UE’, celebrada en el Congreso de los Diputados y organizada por la Fundación Cofares. Responsables institucionales, representantes políticos, eurodiputados, expertos en salud pública y agentes del sector coincidieron en la necesidad de reforzar la capacidad del sistema sanitario español para anticiparse, responder y adaptarse a escenarios de crisis, con la sanidad como pilar de la defensa nacional.
El encuentro reunió a representantes de las administraciones y a los principales actores de la cadena de valor del medicamento para analizar cuestiones como la capacidad productiva, la planificación de reservas estratégicas de medicamentos y la resiliencia del sistema sanitario, en línea con las prioridades marcadas por la Comisión Europea. A lo largo de las distintas mesas se puso de manifiesto que la autonomía estratégica se convirtió en uno de los grandes ejes de la política sanitaria europea tras la pandemia de la covid-19, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y vulnerabilidades en las cadenas de suministro.
En la intervención inaugural, Eduardo Pastor, presidente de la Fundación Cofares y de Cofares, subrayó la necesidad de situar la autonomía estratégica en salud como un elemento estructural de la política sanitaria española, alineado con las prioridades europeas. Pastor agradeció a la Mesa del Congreso de los Diputados la celebración de la jornada en sede parlamentaria y destacó la presencia de diputados, eurodiputados y representantes de distintos ministerios como reflejo del carácter transversal del debate.
Durante su intervención, el presidente de Cofares señaló que los últimos años evidenciaron una acumulación de factores de riesgo que presionaron de forma sostenida al sistema sanitario. Entre ellos, citó la escalada de conflictos bélicos, la incertidumbre económica, las crisis energéticas, las emergencias climáticas y la posibilidad de nuevas pandemias. En este contexto, apuntó a la existencia de una vulnerabilidad estructural derivada de la presión sobre las cadenas de suministro y de infraestructuras digitales fragmentadas.
Pastor defendió que la respuesta a estos desafíos no puede limitarse a medidas coyunturales y reclamó el impulso de modelos estables de colaboración público-privada. En este sentido, puso a disposición de las administraciones el ecosistema sanitario de Cofares, al que definió como un modelo de servicio público con capacidad para contribuir a la gestión de reservas estratégicas de medicamentos de forma segura y eficiente. Según expuso, se trata de una estructura “100% "marca España"” que en 2025 gestionó 442,2 millones de unidades de medicamentos y productos de salud.
Por su parte, Kasper Ernest, director ejecutivo de la Asociación Europea de Distribución de Productos Sanitarios, puso el foco en el papel crítico de la distribución de medicamentos dentro de la autonomía estratégica europea y señaló que garantizar que los medicamentos lleguen de forma continua y segura a quienes los necesitan resulta una cuestión central para la resiliencia del sistema sanitario. En un contexto internacional marcado por la inestabilidad, defendió la necesidad de contar con cadenas de suministro más estables y seguras, y subrayó que la interdependencia global no debe sustituir a una estrategia clara que refuerce las capacidades internas de Europa. En este sentido, destacó que la distribución constituye un eslabón esencial para transformar la capacidad productiva en acceso real al medicamento y advirtió de que la experiencia reciente demostró que la confianza, por sí sola, no resulta una estrategia suficiente.

El encuadre político
La expresidenta del Congreso de los Diputados y exministra de Sanidad, Ana Pastor, ejerció como moderadora de varias de las mesas y fue la encargada de contextualizar el debate desde una perspectiva política e institucional. Pastor señaló que la resiliencia sanitaria dejó de ser una cuestión teórica para convertirse en una obligación política, institucional y social, especialmente tras las lecciones extraídas de la pandemia.
En su intervención, destacó que incluso los sistemas sanitarios más avanzados demostraron su fragilidad ante situaciones de crisis, lo que obliga a avanzar hacia modelos capaces de aprender, adaptarse e integrar la innovación como elemento estructural. En este sentido, subrayó que el documento presentado aborda de forma equilibrada cómo reforzar la capacidad del sistema sanitario y lo definió como una aportación relevante para orientar futuras decisiones políticas.
Pastor enmarcó la autonomía estratégica en salud como un asunto que trasciende el ámbito estrictamente sanitario y conecta con la política industrial, la capacidad legislativa y la posición de España en el contexto europeo. A su juicio, el debate político resulta determinante para traducir los diagnósticos en decisiones concretas que refuercen la sostenibilidad, la eficiencia y la capacidad de adaptación del sistema sanitario.
Bases para una política sanitaria más resiliente
La exposición del documento puso el foco en la necesidad de integrar capacidades productivas, innovación tecnológica y políticas sanitarias coherentes, así como en la importancia de mejorar la coordinación entre iniciativas europeas, nacionales y autonómicas. A lo largo de la jornada, este marco sirvió de referencia para las distintas mesas de debate, tanto desde una óptica sectorial como institucional.
La jornada sirvió también como marco para la presentación de un documento sobre autonomía estratégica en salud, elaborado a partir de una jornada parlamentaria previa celebrada en 2023 y concebido como continuidad del debate impulsado por Cofares desde el final de la pandemia. El informe aborda, desde una perspectiva técnica y política, cómo fortalecer la capacidad del sistema sanitario para anticiparse, responder y adaptarse a los desafíos presentes y futuros.
Enrique Castellón, socio fundador y presidente del Consejo de Administración de CrossRoadBiotech y exsubsecretario del Ministerio de Sanidad y Consumo, y coordinador del informe, presentó las principales conclusiones del documento junto a José Antonio Navarro, pediatra y consultor honorario permanente de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y miembro de la Asociación Española de Vacunología.
Castellón situó la resiliencia sanitaria como una capacidad estructural del sistema para anticiparse, responder y adaptarse a escenarios complejos. Subrayó que la pandemia evidenció que incluso los sistemas sanitarios más avanzados pueden verse sometidos a una presión extrema, lo que obliga a reforzar de forma sostenida la planificación, la capacidad de aprendizaje y la integración de la innovación. Defendió que la autonomía estratégica en salud requiere fortalecer las capacidades internas del sistema sanitario mediante una visión a largo plazo, conocimiento técnico y coordinación institucional.
Por su parte, Navarro centró su intervención en la importancia de la preparación del sistema sanitario frente a crisis, con especial atención al ámbito de la prevención. Destacó que la experiencia acumulada en vacunación y salud pública mostró la necesidad de disponer de estructuras sólidas, capaces de responder con rapidez y eficacia ante emergencias sanitarias, y subrayó que avanzar hacia una sanidad resiliente implica reforzar la capacidad de anticipación y asegurar el acceso a recursos esenciales.
Visión de Sanidad, Industria y Defensa
César Hernández, director general de la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, defendió que la autonomía estratégica en salud exige una coordinación efectiva entre las políticas sanitarias y el resto de ámbitos implicados. Subrayó que reforzar la resiliencia del sistema sanitario pasa por integrar capacidades productivas, innovación tecnológica y una planificación coherente del acceso, la financiación y la evaluación de medicamentos y productos sanitarios.
Desde la perspectiva industrial, María Jesús García, subdirectora general de Autonomía Estratégica Industrial del Ministerio de Industria y Turismo, puso el foco en la necesidad de conocer y planificar las capacidades productivas estratégicas del país para reducir dependencias exteriores. Explicó que el refuerzo de la autonomía estratégica industrial implica coordinar la protección de la industria nacional, garantizar la producción de bienes y tecnologías esenciales y salvaguardar la seguridad del suministro.
Por parte del ámbito europeo, Daniel Calleja y Crespo, representante de la Comisión Europea en España, abordó la autonomía estratégica desde una óptica comunitaria y subrayó que los recientes desabastecimientos y tensiones en las cadenas de suministro evidenciaron riesgos sistémicos no internalizados. Destacó la importancia de alinear las iniciativas nacionales con el marco europeo para avanzar hacia un modelo más robusto y menos vulnerable frente a crisis futuras.
Análisis desde Europa
Por su parte, Dolors Montserrat, eurodiputada del Grupo del Partido Popular Europeo y exministra de Sanidad, y Margarita de la Pisa, eurodiputada del Grupo Patriots, profundizaron en la ruta europea hacia la autonomía estratégica, con especial atención al Reglamento de Medicamentos Críticos, el Paquete Farmacéutico Europeo y los instrumentos financieros comunitarios.
Montserrat situó el debate en el marco de las debilidades estructurales que la Unión Europea evidenció en los últimos años, especialmente en el ámbito del medicamento. Aludió a los desabastecimientos recurrentes, a la elevada dependencia de terceros países para principios activos y componentes críticos y a las tensiones derivadas de los cambios regulatorios como manifestaciones de riesgos sistémicos. Defendió avanzar hacia un marco regulatorio que garantice el suministro y reduzca vulnerabilidades en la cadena de valor del medicamento.

Por su parte, De la Pisa subrayó que el modelo basado en cadenas globales altamente concentradas y en una regulación fragmentada demostró sus límites ante crisis recientes. Destacó que la agenda europea en materia de autonomía estratégica incorpora instrumentos de política industrial orientados a reforzar capacidades productivas estratégicas y defendió trasladar el debate a la aplicación práctica mediante decisiones normativas concretas.
Postura política nacional
Elvira Velasco, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Comisión de Sanidad, afirmó que la autonomía estratégica se convirtió en una prioridad real para la política industrial, sanitaria y científica en España. Defendió la necesidad de reducir la dependencia exterior mediante el refuerzo de la producción nacional y reclamó marcos legislativos estables, seguridad jurídica e incentivos adecuados para atraer inversiones y evitar la fuga de talento.
Por su parte, María Sáinz, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en la Comisión de Sanidad, defendió que la autonomía estratégica requiere una visión compartida y una actuación coordinada entre instituciones, industria y Estados. Subrayó que España debe apoyar y asumir la estrategia europea para evitar dependencias externas y reforzar la relación de confianza entre el sector público y la industria.

La perspectiva de Vox fue aportada por David García, portavoz en la Comisión de Sanidad, quien planteó la autonomía estratégica en salud como una cuestión de seguridad nacional. Defendió una cadena de suministro sólida, una legislación que reduzca la burocracia y un refuerzo de la soberanía tecnológica para evitar la pérdida de talento.
Por último, Alda Recas, portavoz del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar en la Comisión de Sanidad, situó la autonomía estratégica en salud como una prioridad europea que debe trasladarse de forma coherente al ámbito nacional. Subrayó la importancia de consolidar la capacidad productiva, la investigación y la innovación, así como de mejorar los marcos de gobernanza, y señaló como reto legislativo inmediato la futura ley del medicamento, cuya aprobación debe buscar el mayor consenso posible.








César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: