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“El Interterritorial es un órgano para acordar, no para imponer”

Ana Pastor, secretaria de Sanidad del PP, vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados y ex ministra de Sanidad.

JOSÉ MARÍA LÓPEZ ALEMANY  |    19.06.2022 - 17:21

Ana Pastor acaba de ser nombrada secretaria de Sanidad del Partido Popular en la nueva Ejecutiva de Alberto Núñez Feijóo. Por si esto no fuera suficiente actualidad, el Gobierno acaba de aprobar el proyecto de Ley de Equidad, Universalidad y Cohesión que actualiza en aspectos relevantes de la Ley que Pastor protagonizó en 2003. Diariofarma ha querido mantener una entrevista con ella para evaluar estas cuestiones así como otras de interés.

Pregunta. ¿Qué supone para Ud. estar al frente de la secretaría de Sanidad del PP en esta nueva etapa?

Respuesta. Para mí es un honor que Alberto Núñez Feijóo me haya confiado llevar la secretaría de Sanidad del partido. Le estoy muy agradecida y podré dedicarme con más intensidad, si cabe, a mi pasión y profesión: la Sanidad. Los ciudadanos tienen que saber que hay una alternativa liderada por Núñez Feijóo, con propuestas para un sistema sanitario que permita mejorar la salud de los ciudadanos y que haga sostenible la incorporación de la innovación de forma permanente.

P. Si mañana tuviera la responsabilidad de gobernar, ¿cuáles serían los asuntos prioritarios en materia sanitaria?

R. El más importante es la política de recursos humanos, sin duda. Luego fortalecer el SNS, apoyando a los profesionales e incorporando innovación, optimizar el uso de recursos, abordar la gobernanza del sistema y preservar la calidad y equidad. Nosotros estamos trabajando por la sostenibilidad del SNS y apostamos por un sistema mucho más moderno, con calidad asistencial y seguridad. Queremos garantizar la sostenibilidad de la incorporación de tecnologías e innovaciones y de la red de Farmacias, que tienen una labor fundamental sanitaria, social y de cohesión territorial. Hay que reafirmar a la farmacia comunitaria buscando la cooperación entre profesionales. También nuestro apoyo a la distribución, que tiene un papel clave, igual que el sector industrial, que necesita seguridad jurídica.

P. ¿Y en materia de investigación?

R. Hay que apostar por la investigación biomédica y, a este respecto, el Instituto de Salud Carlos-III tiene que volver al Ministerio de Sanidad orgánica y funcionalmente. También quiero valorar sinceramente la actividad del Carlos-III y de la Agencia Española de Medicamentos, que han tenido un papel a agradecer en la pandemia.

P. La legislatura actual ha estado condicionada por la pandemia. ¿Qué valoración realiza sobre la misma y la actuación del Gobierno?

R. La covid-19 nos ha demostrado que tenemos un buen sistema sanitario, pero la pandemia le abrió las costuras. Los profesionales son excepcionales, pero están absolutamente desbordados y necesitan apoyo, al igual que los pacientes, que han sufrido la pandemia y ahora sufren unas listas de espera que no son asumibles.

P. ¿Ha hecho algo bien el Gobierno en la pandemia?

R. La respuesta la darán los ciudadanos. Al hablar de salud no vale la propaganda, ni el populismo, ni colgarse medallas. Ante una pandemia en la que han fallecido más de 100.000 personas en este país, el Gobierno debería hacer una cura de humildad. Lo que se ha hecho muy bien es la respuesta de los profesionales sanitarios y los investigadores, al poner a disposición vacunas de forma inmediata, que ha sido impresionante.

P. Ud. ha sido muy crítica con la actuación del Ejecutivo durante la pandemia...

R. En estos años hemos tratado de hacer una oposición responsable, realizando propuestas, pero también diciendo lo que no se estaba haciendo bien. Se debían haber realizado reformas legislativas que no se han hecho, y no es que lo diga yo, sino que han sido el Tribunal Supremo, tribunales superiores de Justicia o el Consejo de Estado. La ley de medidas urgentes en materia de Salud Pública es muy limitada y necesitamos una normativa para hacer frente a una pandemia. Hemos pedido insistentemente la creación de una Agencia de Salud Pública y Calidad Asistencial, una agencia integral que atienda a todo el ecosistema sanitario, enfocada a la prevención y la puesta en marcha de planes integrales de salud y con una red de vigilancia epidemiológica, además de incorporar sistemas de información para evaluar la calidad del servicio. Pero, el Gobierno, en la gestión de la pandemia ha ido siempre por detrás de los acontecimientos y no se han tomado medidas estructurales para evitar que, en caso de una nueva pandemia, nos volviera a ocurrir lo mismo.

P. ¿Cómo valora la cogobernanza?

R. Con la falsa gobernanza el Gobierno trató de trasladar su responsabilidad a las comunidades autónomas o los TSJ, y los tribunales le han dicho que se tenían que haber responsabilizado ellos con medidas, en vez de trasladar esa responsabilidad. Hay cosas que no se pueden delegar, la responsabilidad no es delegable.

P. Siguiendo con el tema de la cogobernanza. Durante la última legislatura que el PP estuvo en el gobierno trató de hacer que el CISNS fuera más ejecutivo, tratándolo como una Conferencia Sectorial de la Ley 40/2015. En aquel entonces la mayoría de las CCAA socialistas lo rechazaban. ¿Cómo ve ese cambio de posición? ¿Deben ser vinculantes las decisiones del CISNS?

R. Hay una cosa curiosa, que la Ley de Cohesión y Calidad sigue en vigor. Y es una ley que se aprobó por consenso de todos los grupos políticos pese a que no se haya aplicado en muchos casos. Decir que en el CISNS es de aplicación la ley del 2015 es algo con lo que yo estoy totalmente en contra… P. ¿Está en contra? R. Yo estoy a favor de aplicar las leyes que están en vigor. En la Ley de Cohesión y Calidad se define cómo funciona el CISNS.

P. Entonces, ¿el CISNS no es una Conferencia Sectorial?

R. El CISNS es lo que dice la Ley de Cohesión y Calidad porque, que yo sepa no se ha derogado y sigue en vigor.

P. Pero, ¿el Interterritorial no debe ser ejecutivo?

R. Las funciones están definidas en la ley de 2003. Yo fui la redactora de la ley y soy defensora de la misma, junto a los 350 diputados que la apoyaron. Es un órgano para acordar, no para imponer.

P. Hablando precisamente de la Ley de Cohesión; el Gobierno ha aprobado esta semana el proyecto de Ley de Equidad, Universalidad y Cohesión. ¿Qué puede decir de este texto?

R. La Sanidad es un pilar básico del Estado del Bienestar y, por tanto, las leyes se deberían hacer con el máximo consenso de todas las fuerzas políticas para que perduren. Desconozco el proyecto de ley al que Ud. hace referencia. Solo he escuchado frases populistas trasladando a los ciudadanos que se va a llevar al Parlamento una ley para hacer universal la sanidad. Y yo me pregunto… —espero que se entienda la ironía…— ¿por qué llevan tres años sin traerla…? En España tenemos un sistema sanitario que hemos construido entre todos y al que todos hemos sumado en la historia de la democracia. Es un sistema de acceso universal donde lo más importante es la calidad y la cohesión para que los ciudadanos, vivan donde vivan, tengan acceso a la misma cartera y a la misma innovación. En sanidad no vale el populismo. Los problemas de la sanidad están en los recursos humanos, la atención primaria, la coordinación sociosanitaria, la digitalización, orientarse a la prevención y la incorporación de la innovación para preservar la salud de la gente. El sistema sanitario del siglo XXI requiere una reforma estructural pero no gente dispuesta a mandar mensajes populistas a la población.

P. Hace exactamente 20 años, a 10 meses de que la ley de Cohesión y Calidad fuera aprobada en abril de 2003, ¿qué estaba haciendo la ministra de Sanidad Ana Pastor con los grupos parlamentarios?

R. Antes de traer el proyecto de ley al Parlamento me reuní con todos los grupos políticos para explicarles la ley y decirles que estaba abierta a sus propuestas. Recuerdo que un diputado de la Chunta Aragonesista, tras explicarle los motivos de la ley y sus claves, me dijo que contaba con su apoyo antes de conocerla en profundidad ya que era la primera vez que alguien le llamaba antes de mostrar una ley antes de presentarla en el Congreso.

P. Y entiendo que, en esta ocasión, echa en falta que cuando se va a actualizar esa ley tan consensuada, se hubiera actuado igual…

R. Yo le cuento mi experiencia y los resultados, que fueron muy positivos, y que ha hecho que la ley dure 20 años. No fue una ley sino cinco y se aprobaron prácticamente todas por unanimidad. Soy una defensora del diálogo, acuerdo y entendimiento y, por ello, siempre he preconizado un Pacto sanitario ya que la sanidad debe estar siempre por encima de la confrontación política.

P. ¿Se pierde una oportunidad para seguir construyendo juntos el sistema sanitario?

R. Como responsable de Sanidad del PP, le digo que estamos dispuestos a sentarnos y tratar todo lo que sea positivo del SNS.

P. Esta ley trata de limitar o dificultar la colaboración del SNS con la sanidad privada… ¿Cómo lo valora?

R. No puedo hablar de una ley que no conozco. Pero por lo que ha comunicado el Ministerio, mucho me temo que esta futura norma mermará la calidad asistencial que se presta al ciudadano y limita a las CCAA su capacidad de gestión de la asistencia sanitaria.

P. Bien… sin entrar en la ley. ¿Es la sanidad privada un actor fundamental en el sistema sanitario en colaboración con el SNS?

R. Soy defensora del contenido de la Ley de Cohesión y Calidad y los principios que están recogidos en esa ley son los que voy a defender, con respecto al conjunto del sistema sanitario.

P. Ha mencionado algunos de los retos y necesidades que tiene el sistema. ¿Puede profundizar en ellos?

R. La política de recursos humano no ha visto ni una sola medida en la dirección adecuada en estos tres años. No se ha desarrollado la LOPS, ni se han abordado las nuevas especialidades o desarrollado las áreas de capacitación específica. Tiene que haber un plan integral de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud. Además, tenemos un problema con el sistema MIR en el que quedan desiertas plazas y el sistema de elección ha sido nefasto. Hay que poner incentivos a las plazas de escasa cobertura y hacer una nueva convocatoria MIR con urgencia. También hay que modificar la regulación de las unidades docentes, y tampoco se ha abordado la reforma del Estatuto Marco. ¿Cómo podemos estar a estas alturas con estas necesidades y sabiendo que en los próximos años va a haber un importante número de jubilaciones?

P. Entonces, ¿los recursos humanos son el problema principal?

R. Es uno de los más importantes. Otra cuestión es el propio funcionamiento del SNS, donde los recursos humanos son claves, pero otra muy importante es el gobierno del sistema, así como la incorporación de la innovación en tecnologías, medicamentos, sistemas de información, así como la evaluación permanente, para los que querríamos un sistema de evaluación independiente como el de Reino Unido o Alemania. Un NICE español, y dedicar más recursos a la prevención.

P. Desde hace algún tiempo, incluyendo legislaturas en las que ha gobernado el PP, algunas competencias del Ministerio de Sanidad se han compartido con las comunidades autónomas más allá de lo establecido literalmente en la legislación. Un ejemplo es la Comisión de Precios y en general casi todo lo relacionado con Farmacia. ¿Cómo lo valora?

R. La pregunta que yo me haría es si el Gobierno actual tiene una política farmacéutica y de innovación. ¿La tiene? ¿Se está preocupando por la equidad en el acceso? ¿Cuál es su responsabilidad en que España se tarde más de 600 días en poder acceder a medicamentos que están disponibles en otros países europeos? La respuesta a estas preguntas es lo que define cual es la política farmacéutica en nuestro país. A mí me preocupan las respuestas a esas preguntas y también que el Ministerio de Sanidad ejerza las funciones que la ley le atribuye. Preconizamos un organismo de evaluación independiente, el NICE español.

P. Otro tema de actualidad. En estos días la Organización Mundial del Comercio debate la limitación de la protección intelectual para el uso de las vacunas de la covid-19. ¿Cómo lo valora?

R. Se confunden dos extremos. Hay que facilitar el acceso de las vacunas a todos los ciudadanos y, para ello, la Unión Europea puso en marcha el mecanismo Covax que ayudó mucho. Pero no se puede confundir eso con el respeto a las patentes. Nosotros vamos a defender siempre la propiedad intelectual, junto a políticas de acceso.

P. Hay otro asunto de interés que ha sido abordado en el CISNS de esta semana. Me refiero a la formulación de un nodo público (Nodo SNSFarma) para la verificación de medicamentos. ¿Cómo lo ve?

R. Hay un reglamento delegado europeo, que es una orden ejecutiva del Parlamento y la Comisión. Poco más hay que decir. No se puede poner en marcha ninguna norma que contravenga ese reglamento, que no necesita trasponerse. Todo lo que vaya en contra nosotros lo vamos a denunciar.

P. Seguimos con los medicamentos, ¿cómo valora la situación que se vive en nuestro país respecto del acceso a medicamentos innovadores asegurando la sostenibilidad del sistema al tiempo?

R. En este momento se está haciendo un esfuerzo en el mundo por la evaluación permanente de la relación coste-eficacia teniendo en cuenta el concepto de valor, lo que aporta en muchas variables. El sistema tiene que ser sostenible en el uso de recursos, pero el foco está siempre en los medicamentos que, en realidad, son una inversión ya que curan o cronifican patologías y aportan años de vida a los pacientes. Los impuestos que se pagan con más alegría son los que van destinados a la sanidad. También hay que invertir en screening y prevención.

P. También está en marcha la modificación de la Ley de Garantías… ¿cómo valora

R. Como dije antes, no conocemos la política sanitaria y farmacéutica del Gobierno y como muestra la espera de más de 600 días para aprobar medicamentos, o el Plan de genéricos y biosimilares…

P. ¿Qué cree que pueden aportar los sistemas de información? ¿Pueden ser la clave de la sostenibilidad al saber qué ocurre, como y cuándo y, por otro lado, de la calidad gracias al benchmarking?

R. Es muy importante que se entienda que la Agencia de Salud Pública y Calidad Asistencial debe tener como cometido poner en común la información con un gran lago de datos, respetando la confidencialidad. Compartiendo se aprende unos de otros y se mejora la calidad. La información es el elemento clave para ser más eficientes y mejorar la calidad. Hay que invertir en ello ya que hablar de sistemas de información, tecnología y medicamentos innovadores es ser mucho más eficientes y que el retorno sea mucho mayor.

 


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