El Departamento de Sanidad y Servicios Sociales estadounidense (HHS, por sus siglas en inglés), equivalente a nuestro Ministerio de Sanidad, ha anunciado un recorte de 500 millones de dólares (376 millones de euros) en los fondos destinados al desarrollo de vacunas antivirales con tecnología de ARNm. El responsable de la cartera, Robert Kennedy Jr., ya era conocido por su negacionismo.
En un comunicado del ministerio, asegura "haber revisado la evidencia científica y escuchado a los expertos" antes de "actuar en consecuencia", acabando con 22 proyectos porque asegura que los datos muestran que las vacunas no protegen de forma eficaz frente a infecciones de las vías respiratorias superiores como la gripe y la covid.
La decisión implica el rechazo o cancelación de numerosas solicitudes para la puesta en marcha o continuidad de proyectos con compañías como Pfizer, Sanofi Pasteur, CSL, AstraZeneca y Moderna. En total son 22 iniciativas.
La comunidad científica había advertido en numerosas ocasiones sobre las consecuencias de poner al frente del HHS a un conocido antivacunas, que ante los brotes de sarampión en el país animaba a los ciudadanos a cuidar su alimentación.
En el comunicado del ministerio, Kennedy Jr. dice: "Déjenme ser totalmente claro: El HHS apoya las vacunas seguras y eficaces para todos los americanos que las quieran. Por ese motivo dejamos atrás las limitaciones del ARNm para invertir en mejores soluciones".
Es un razonamiento que Penny Ward, profesora de farmacología clínica en el King's College de Londres (Reino Unido) ha calificado de "espurio", añadiendo: "Las vacunas de ARNm se han investigado y probado de forma extensiva para la prevención de covid, virus respiratorio sincitial y gripe, además de otras enfermedades infecciosas y tumores durante más de una década.
En su opinión, esta tecnología ha mostrado ventajas significativas respecto a las vacunas convencionales, además de agilizar el diseño y producción de vacunas nuevas una vez que se consigue secuenciar genéticamente un nuevo agente infeccioso.
Andrew McMichael, profesor de biología molecular en la Universidad de Oxford, ha reaccionando recordando que las vacunas de ARNm se usaron por primera vez a gran escala para combatir la amenaza de covid, "con gran éxito". Solamente en Reino Unido se administraron a 50 millones de personas, y lograron reducir las tasas de infección en un 70%.
"Tres dosis redujeron la mortalidad en personas mayores en más del 93%, y en Reino Unido salvaron 400.000 vidas. Se vieron efectos secundarios leves en aproximadamente el 10% de los vacunados, serios en uno de cada 800 individuos y fallecimientos asociados en uno por millón. Personalmente, yo he asumido ese riesgo siete veces", ha añadido McMichael.


Lilisbeth Perestelo: