Terapéutica

Garantía técnica y seguridad clínica: pilares de la SEFH ante el cannabis medicinal

Los especialistas en Farmacia Hospitalaria respaldan el nuevo marco normativo para el uso del cannabis en patologías refractarias y apuesta por un modelo basado en fórmulas magistrales tipificadas que aseguren una dosificación reproducible.

La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha fijado su posicionamiento oficial ante el Real Decreto 903/2025. Esta normativa establece las condiciones para la elaboración y dispensación de fórmulas magistrales tipificadas de preparados estandarizados de cannabis. La sociedad, que representa a cerca de 4.500 especialistas, estimó que este marco legal puede mejorar significativamente la atención de pacientes con patologías refractarias. No obstante, condicionó esta mejora a una aplicación prudente, basada en criterios clínicos y bajo un estricto control sanitario.

El documento es el resultado de un análisis multidisciplinar liderado por diversos grupos de trabajo de la sociedad, entre los que figuran las áreas de Dolor, Neuropsiquiatría y Farmacotecnia. Los expertos destacaron que la nueva normativa responde a una necesidad clínica no cubierta hasta la fecha.

Calidad y farmacovigilancia

Los servicios de farmacia hospitalaria cuentan con la experiencia necesaria para asumir la implantación de este Real Decreto. Su rol resultó fundamental en la formulación, dispensación y seguimiento clínico de la efectividad y seguridad de estos preparados. Al tratarse de fórmulas magistrales tipificadas a partir de preparados estandarizados registrados, se garantizó una dosificación reproducible y un control de calidad adecuado. Este modelo permitió una correcta farmacovigilancia, lo que diferenció estas opciones de los canales terapéuticos no oficiales.

Expertos de la SEFH manifestaron que, dada la actual ausencia de evidencias clínicas sólidas para determinadas indicaciones, resultó imperativo que la integración del cannabis medicinal en la práctica clínica se realizara bajo un enfoque científico y evaluable. En este sentido, consideraron necesaria la creación de un seguimiento unificado de efectividad y seguridad que generara evidencia robusta para la toma de decisiones terapéuticas a nivel nacional.

Seguridad y sostenibilidad

El posicionamiento de la sociedad también advirtió sobre los riesgos derivados de estas sustancias. Entre ellos destacaron los efectos adversos neurológicos y psiquiátricos, así como el riesgo de adicción. Por ello, los farmacéuticos exigieron una vigilancia terapéutica exhaustiva y un control estricto de la adherencia por parte del paciente.

Por otro lado, la sociedad puso de manifiesto la posible sobrecarga asistencial que la aplicación de la norma supondrá para las unidades de atención farmacéutica a pacientes externos y las áreas de farmacotecnia. La SEFH consideró imprescindible que las autoridades sanitarias evaluaran este impacto y dotaran de los recursos humanos y materiales necesarios. Solo así se pudo garantizar una implantación segura y sostenible del modelo.

Finalmente, la organización reafirmó su compromiso con el uso racional del medicamento. La SEFH ofreció su colaboración a las autoridades sanitarias y otras sociedades científicas para avanzar en un abordaje multidisciplinar centrado en el mejor balance beneficio-riesgo para el paciente.

Comentarios

Noticias relacionadas

Actividades destacadas