Terapéutica

La importancia de la prescripción sostenible en terapia inhalada para reducir el impacto ambiental

La XIII Jornada Dual Neumológica de la SEMG señala la necesidad de avanzar hacia una prescripción más responsable desde la Atención Primaria.

La sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes retos de los sistemas sanitarios del siglo XXI, un ámbito en el que la práctica clínica diaria también desempeña un papel clave. En este contexto, durante la XIII Jornada Dual Neumológica de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Yolanda Martín, miembro del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la sociedad, abordó el papel de la sostenibilidad medioambiental en la terapia inhalada. La ponente destacó la necesidad de avanzar hacia una prescripción más responsable desde las consultas de Atención Primaria.

    Durante su intervención Martín subrayó que el concepto de prescripción sostenible se integró progresivamente en la práctica clínica. Este modelo combina tres pilares fundamentales: la eficacia clínica, la seguridad del paciente y la responsabilidad ambiental. La terapia inhalada, ampliamente utilizada en enfermedades respiratorias crónicas como el asma y la EPOC, constituye uno de los ámbitos con mayor potencial de mejora en este sentido.

    Yolanda Martín, miembro del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la sociedad, durante su intervención.

    En España, los inhaladores de cartucho presurizado representaron el 46 % del total de dispositivos prescritos en 2023. Esta cifra se tradujo en alrededor de 14 millones de unidades y una emisión estimada de 400.000 toneladas de CO2 anuales. Según informó Martín en su ponencia, este volumen de emisiones equivale al consumo eléctrico de unos 85.000 hogares. El sistema sanitario tiene una responsabilidad activa en la reducción de su huella ambiental, tal y como recogió el Ministerio de Sanidad en sus recomendaciones publicadas en 2025.

    Criterios para una prescripción responsable

    En relación con la práctica clínica, se incidió en la importancia de realizar una elección basada en la confirmación diagnóstica, el adecuado control del paciente y la correcta técnica de inhalación. Los dispositivos pueden clasificarse en cartucho presurizado, polvo seco y niebla fina. Estos dos últimos presentan una menor huella de carbono, por lo que se recomendó priorizar su uso siempre que sea posible, sin comprometer la eficacia clínica ni la seguridad.

    La sesión también puso el foco en la necesidad de fomentar el reciclaje de los dispositivos a través del punto SIGRE de las farmacias. Otras estrategias mencionadas incluyeron promover el uso de dispositivos recargables y simplificar los tratamientos mediante combinaciones terapéuticas. Además, se destacó la incorporación de nuevos propelentes más sostenibles, como el HFO-1234ze(E), que permitieron reducir considerablemente el potencial de calentamiento global respecto a los actuales.

    Desde 2025, los inhaladores deben incluir información en su etiquetado sobre el tipo de propelente y su impacto ambiental. Esta medida contribuye a una mayor concienciación tanto de profesionales como de pacientes. Como conclusión, la ponente destacó que la sostenibilidad implica satisfacer las necesidades actuales sin comprometer los recursos de las generaciones futuras. Integrar estos criterios representa una oportunidad para mejorar la salud global reforzando el papel de la Atención Primaria como eje clave.

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