El programa electoral de Manuel Gavira para las elecciones andaluzas del 17 de mayo contempla una transformación del papel que desempeña el sector farmacéutico dentro del sistema público de salud. La formación política presentó un bloque de medidas sanitarias que persigue transitar desde un modelo burocratizado hacia uno de gestión de resultados, donde la farmacia comunitaria y hospitalaria actúan como piezas clave en la continuidad asistencial.
Una de las propuestas principales de Vox consiste en la integración efectiva de la farmacia comunitaria en la red sanitaria para reforzar su vertiente asistencial. El texto subraya la importancia de esta medida en el medio rural, donde la coordinación con la Atención Primaria resulta fundamental para garantizar la equidad territorial. En este sentido, el proyecto de Manuel Gavira busca que los farmacéuticos asuman un papel más activo en los programas de cribado y detección precoz de enfermedades.
Eficiencia en la gestión farmacéutica
En el ámbito de la gestión económica, el programa para el 17 de mayo propone la implementación de la compra centralizada de medicamentos y tecnología. Esta iniciativa pretende asegurar la interoperabilidad del sistema y optimizar el control del gasto público a través de una planificación coordinada desde el Estado que ponga fin a la fragmentación autonómica. Junto a la centralización de compras, se plantea el despluegue de la receta eficiente como herramienta de modernización tecnológica.
La farmacia hospitalaria también recibe atención específica dentro del plan de reestructuración de los servicios. La propuesta incluye la incorporación de estos profesionales en las unidades de continuidad asistencial diseñadas para el seguimiento de pacientes complejos, crónicos y pluripatológicos. Estos equipos multidisciplinares trabajarán de forma coordinada con enfermería, rehabilitación y trabajo social sanitario para evitar traslados innecesarios y mejorar el soporte domiciliario.
Capacidad resolutiva y coordinación externa
El plan de Vox garantiza además la compatibilidad de los profesionales sanitarios y jefes de servicio para desarrollar su actividad tanto en la sanidad pública como en centros privados. Esta medida se enmarca en un itinerario de carrera profesional que fomenta la formación continua y la especialización interna en áreas como la salud mental o la pediatría comunitaria para aumentar la capacidad resolutiva global del sistema.
Finalmente, el documento de Manuel Gavira dedica un bloque a la mejora de las infraestructuras sanitarias rurales y de difícil cobertura. Para estos entornos, se plantean incentivos económicos y de carrera profesional destinados a retener el talento y asegurar que la atención presencial sea efectiva. La formación política vinculó estas reformas a la necesidad de revertir el deterioro asistencial que, según sus datos, mantiene a un 27% de los pacientes en espera quirúrgica por más de seis meses.


Lilisbeth Perestelo: