Investigadores del Área de cáncer del Idibaps, en el marco del Clínic Barcelona Comprehensive Cancer Centre, han liderado la elaboración de un documento de consenso internacional para abordar el diseño de los ensayos clínicos en el cáncer de hígado. El trabajo, publicado en la revista 'Nature Reviews Clinical Oncology', establece 102 recomendaciones de consenso destinadas a definir los objetivos y la metodología en los estudios experimentales de fase II y III en carcinoma hepatocelular.
La iniciativa contó con el impulso de las cuatro principales sociedades científicas vinculadas a la oncología hepática a nivel global. En concreto, participaron la European Association for the Study of the Liver (EASL), la American Association for the Study of Liver Diseases (AASLD), la International Liver Cancer Association (ILCA) y la American Society of Clinical Oncology (ASCO). El proyecto estuvo liderado por Josep M. Llovet, jefe del grupo de Investigación Traslacional en Oncología Hepática del IDIBAPS, catedrático de Medicina de la Universidad de Barcelona, profesor ICREA y catedrático de Medicina en la Icahn School of Medicine del Mount Sinai, y contó con la participación de Ezequiel Mauro, miembro del mismo grupo de investigación.
El carcinoma hepatocelular constituye el tipo de cáncer de hígado más frecuente y afecta a cerca de un millón de nuevos pacientes cada año. Esta neoplasia se desarrolla de forma habitual en el contexto de una enfermedad hepática crónica subyacente, como la cirrosis o las hepatitis víricas. La coexistencia entre el tumor y el daño hepático previo complejiza la evolución de la enfermedad, lo que condiciona tanto el pronóstico como las opciones de tratamiento para los pacientes. En los últimos años, el abordaje terapéutico evolucionó de manera notable y en la actualidad se dispone de nueve terapias sistémicas, una situación que amplió las opciones disponibles pero que complicó el diseño de los ensayos clínicos.

El documento ofrece un análisis exhaustivo sobre cómo se diseñaron tradicionalmente los ensayos clínicos en este tipo de cáncer e identifica las principales limitaciones metodológicas que dificultan la comparación de los resultados entre los diferentes estudios. A partir de este diagnóstico, los autores propusieron nuevas estrategias de diseño estructuradas en cinco áreas específicas: el cribado, los tratamientos en estadios iniciales, intermedios y avanzados, y los ensayos clínicos en el contexto del trasplante hepático.
Recomendaciones validadas por votación
Las 102 recomendaciones recogidas en el texto obtuvieron una mayoría mediante un sistema de votación estructurado entre los panelistas de las cuatro sociedades científicas participantes. Para cada uno de los escenarios analizados, el consenso definió de forma precisa la población diana del estudio, los objetivos principales, el brazo de control recomendado, los factores de estratificación y el beneficio clínico esperado.
La evaluación de los resultados en el cáncer de hígado presenta una complejidad especial debido a que los indicadores clínicos pueden estar influenciados tanto por la evolución propia del tumor como por la progresión de la patología hepática de base. Por este motivo, la selección adecuada de los objetivos principales de los ensayos, denominados endpoints, resulta fundamental para interpretar correctamente los beneficios reales de los nuevos tratamientos. El artículo revisó las ventajas y limitaciones de los principales indicadores utilizados en la actualidad, como la supervivencia global, la supervivencia libre de recidiva o la supervivencia libre de progresión, y propuso recomendaciones específicas para adaptarlos al nuevo escenario terapéutico.
Por último, el marco establecido por este consenso incorpora directrices para los estudios con biomarcadores, la inclusión de parámetros de calidad de vida, la perspectiva del propio paciente, los criterios de diversidad y los requisitos exigidos por las agencias reguladoras para la aprobación de nuevos fármacos. El documento busca convertirse en una referencia compartida para mejorar el diseño de los futuros ensayos clínicos y facilitar la obtención de resultados más robustos, comparables y clínicamente relevantes a nivel internacional.



Lilisbeth Perestelo: