“Detrás de estas propuestas hay una idea de fondo que llevamos años defendiendo y que seguiré defendiendo con la misma convicción: el medicamento no es un gasto, es una inversión. Una inversión en salud, en empleo cualificado, en exportaciones y en capacidad estratégica para el país”. Con estas palabras resumió Juan López-Belmonte Encina la orientación de su proyecto al asumir la presidencia de Farmaindustria para el periodo 2026-2028, tras ser elegido por la Asamblea General Extraordinaria de la asociación celebrada este jueves en Madrid. El presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi sucedió en el cargo a Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia, quien dirigió la entidad durante los dos últimos años.
El representante sectorial regresó a la dirección de la organización seis años después de asumirla por primera vez en octubre de 2020. En su intervención, defendió la capacidad de la entidad para convertir la diversidad de las compañías en fortaleza y trasladar una postura unificada ante administraciones, agentes sanitarios, pacientes y sociedad. López-Belmonte remarcó que inicia este mandato en un entorno internacional convulso, donde las tensiones geopolíticas hicieron de la industria farmacéutica una prioridad estratégica nacional.
En este marco global, el dirigente enfatizó que la prestación farmacéutica trasciende el ámbito estrictamente asistencial para convertirse en un factor determinante de la estabilidad económica y la autonomía sanitaria. “El medicamento ya no es solo una cuestión sanitaria, sino también económica, industrial y de seguridad. La pandemia nos enseñó que contar con capacidades científicas e industriales propias es una condición de la autonomía sanitaria fundamental”, aseveró durante la asamblea.
Ante el horizonte de las próximas elecciones generales, la entidad anunció su intención de proponer a los partidos políticos un acuerdo institucional para convertir la siguiente etapa en la legislatura de la competitividad biomédica. La propuesta plantea situar a España al frente de Europa en salud, innovación y autonomía estratégica a través de tres compromisos para el futuro Ejecutivo.
El primer pilar propone alcanzar un acuerdo para elevar en un punto del producto interior bruto la inversión pública en sanidad, equiparando el esfuerzo financiero al de los países europeos más avanzados. Esta partida permitiría reforzar plantillas, tecnología e infraestructuras sanitarias, además de avanzar en la medición de resultados en salud y generalizar fórmulas de financiación vinculadas al valor real de los tratamientos.
El segundo compromiso plantea la creación de una Estrategia Nacional de Acceso a la Innovación diseñada para posicionar a los enfermos españoles entre los primeros de Europa en disponibilidad de fármacos. La medida establece financiar las novedades terapéuticas en menos de 180 días, habilitar un cauce prioritario de 90 días para tratamientos críticos y reducir las inequidades de acceso entre comunidades autónomas.
Equidad asistencial e inversión industrial
Sobre la disparidad territorial en la disponibilidad de fármacos, López-Belmonte incidió en la urgencia de igualar el desempeño asistencial con el nivel alcanzado en la etapa de investigación. “Si ya somos líderes en ensayos clínicos, podemos serlo también en acceso real: un paciente no puede esperar más por su medicamento innovador en una comunidad autónoma que en otra”, afirmo el nuevo presidente ante la asamblea.
El tercer eje estratégico busca transformar la investigación biomédica y la autonomía industrial en políticas de Estado. Para ello, se propone afianzar la posición del país en ensayos clínicos, potenciar el uso secundario de datos sanitarios, desarrollar centros de innovación digital, mejorar el entorno normativo para las inversiones y consolidar reservas estratégicas que garanticen el suministro.
Mediante este conjunto de actuaciones, el sector fijó el objetivo de movilizar hasta 21.500 millones de euros de inversión de la industria farmacéutica entre 2027 y 2030. Paralelamente, el plan prevé alcanzar un volumen de 81.000 empleos directos al término de dicho periodo, reforzando la aportación del sector al mercado de trabajo.
El presidente recordó que el país cuenta con bases sólidas para aprovechar esta oportunidad, entre las que citó el liderazgo en ensayos clínicos, la red de más de 180 plantas de producción y la Estrategia de la Industria Farmacéutica promovida por varios ministerios. No obstante, advirtió de que la atracción de inversiones internacionales exige agilidad administrativa, al señalar que la competencia global se produce en tiempo real y no se amolda a los calendarios políticos.
Reconocimiento y perspectiva del paciente
Durante la sesión, López-Belmonte dedicó unas palabras de reconocimiento a su antecesora por su gestión en un contexto exigente, destacando la relación de confianza construida con las administraciones. “Has presidido Farmaindustria en un contexto muy exigente y lo has hecho con cercanía, serenidad, capacidad de escucha y una firmeza que nunca ha necesitado alzar la voz”, expresó en su discurso.
Por su parte, Fina Lladós felicitó a su sucesor y subrayó la necesidad de mantener las necesidades de los enfermos en el centro de cualquier medida regulatoria o económica. “Cada vez que hablamos de tiempos, de regulación, de financiación, de inversión o de incentivos, estamos hablando, en realidad, de personas que esperan una respuesta. De pacientes y familias que necesitan que la investigación avance y que la innovación llegue”, manifestó Lladós.
Lladós concluyó afirmando que la labor del sector contribuye a transformar la realidad de las personas al convertir la incertidumbre en posibilidades terapéuticas. La jornada finalizó con la clausura institucional a cargo del secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga.
Juan López-Belmonte Encina es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad CEU San Pablo. Se incorporó a Laboratorios Farmacéuticos Rovi en 1994, asumió la dirección general en octubre de 2001 y fue nombrado consejero delegado en octubre de 2007, año en el que coordinó la salida a bolsa de la empresa. En la actualidad presida Rovi y cuenta con experiencia previa en los órganos de gobierno de Farmaindustria tras haber desempeñado la presidencia entre 2020 y 2022 y la vicepresidencia de su Consejo de Gobierno y Junta Directiva.



Lilisbeth Perestelo: