El panorama general de los servicios de farmacia hospitalaria en España progresan en términos generales, en materias como la integración clínica, la automatización y la atención ambulatoria, aunque persisten desigualdades y limitaciones de personal. Igualmente, la docencia es sólida y la investigación, aún mejorable.
Así se desprende de un estudio en el que se analiza la situación de estos servicios en materia de recursos humanos, infraestructura, tecnología, , sistemas de información, docencia e investigación.
El trabajo, realizado por Montserrat Pérez Encinasa, Eva Negro Vega y Cecilia M. Fernández Llamazares, de los hospitales madrileños Fundación Alcorcón, Getafe y Gregorio Marañón se basa en un estudio descriptivo, mediante encuesta online voluntaria enviada a 353 hospitales españoles, con una tasa de respuesta del 54,1%. Los datos se recogieron entre julio y diciembre de 2022.
Según los datos presentados cada servicio contaba con una media de 7,0 farmacéuticos especialistas (8,8 en hospitales públicos y 3,9 en privados), alcanzando 13,4 en hospitales grandes. De ellos, 3,8 trabajaban al menos media jornada en unidades clínicas. Los técnicos de farmacia representaban la categoría no facultativa más común (media de 6,9). Un total de 15,8% de los farmacéuticos ocupaban puestos directivos. En cuanto a la situación laboral, el 27,5% eran funcionarios temporales y el 16,2% tenía contratos temporales. La proporción de empleo estatutario a contractual fue de 7:3. En cuanto a la distribución por edad, el 65,7% de los farmacéuticos tenían entre 30 y 50 años, seguido del 20,8% de 51 a 60 años y el 5,3% de más de 61 años. En el sector privado, el 51,2% de los farmacéuticos eran menores de 40 años.En total, 9.936 profesionales trabajaban en las farmacias a nivel nacional, incluidos residentes.
Igualmente, el 62,6% de los centros eran públicos. El 10,1% de los servicios ofrecía atención 24/7, alcanzando el 39,3% en hospitales grandes. El 50% con atención continuada. El 54,8% con atención ambulatoria en los turnos de mañana y tarde (78,6% en hospitales grandes). El 57,7% disponía de telefarmacia. El 70,7% aplicaba normas ISO 9000 y el 14,4% el modelo Joint Commission.
Además, los sistemas automatizados de dispensación cubrían el 19,8% de las camas. El 20,0% tenía robotización ambulatoria. Un 45,3% usaba tecnología para preparación estéril, un 10,0% robótica para citostáticos y un 61,7% bombas inteligentes.
La atención farmacéutica en urgencias se prestaba en el 39,8% de los centros (67,4% en grandes) y la hospitalización a domicilio en el 32,5% (60,7% en hospitales de N1.000 camas). El 82,3% elaboraba preparados estériles, el 15,7% gestionaba terapias avanzadas, el 16,1% monitorizaba niveles plasmáticos, el 43,1% emitía informes farmacocinéticos y el 8,7% farmacogenéticos.
Cada servicio de farmacia atendía a una media de 3.635 pacientes externos (1,28 millones a nivel nacional) y las preparaciones citostáticas eran 31.199 y 46.263 en hospitales de más de 500 y más de 1.000 camas, respectivamente. La media de ensayos clínicos fue de 424. Había 321 profesores asociados, 401 farmacéuticos acreditados por el Board y 2,3 doctores por servicio.



Lilisbeth Perestelo: