El programa de cribado neonatal de Asturias permite detectar de forma precoz más de 55 enfermedades congénitas, una cifra que sitúa a la comunidad entre las más avanzadas de España en este ámbito. La ampliación progresiva del número de patologías y de los marcadores analizados coloca al modelo asturiano por encima de los mínimos establecidos en la cartera común del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Actualmente, el laboratorio de Medicina del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) analiza más de 60 marcadores primarios en cada muestra de sangre del talón del recién nacido. Este enfoque permite la detección directa de 30 patologías y la identificación indirecta de hasta 55 enfermedades, un alcance comparable al de los programas más desarrollados del país.
El Principado incorporó en diciembre dos nuevas patologías al programa de cribado neonatal que aún no están incluidas en la cartera común del SNS: la inmunodeficiencia combinada grave y la atrofia muscular espinal. Con esta actualización, Asturias supera ampliamente el número de enfermedades contempladas a nivel estatal y se adelanta a los criterios básicos fijados para el conjunto del sistema sanitario.
Según los datos recogidos en el propio programa, la cartera básica del SNS ha ido ampliándose de forma progresiva en los últimos años, aunque persisten diferencias relevantes entre comunidades autónomas en el número de patologías cribadas. En este contexto, Asturias se alinea con los territorios que han apostado por modelos de cribado ampliado.
El alcance actual del programa asturiano, con más de 55 enfermedades detectables de forma directa e indirecta, lo sitúa en niveles similares a los de comunidades como Murcia, Galicia o Andalucía, que figuran entre las que ofrecen un mayor catálogo de pruebas de cribado neonatal.
Esta disparidad territorial refleja la ausencia de una homogeneización completa en el despliegue del cribado neonatal en España, pese a la existencia de una cartera común. Asturias consolida así una posición destacada dentro del mapa autonómico, tanto por número de patologías incluidas como por el desarrollo técnico del proceso analítico.
Organización y resultados
El Programa de Cribado Neonatal del Principado se centraliza desde 2014 en el laboratorio de Medicina del HUCA, donde se coordinan los protocolos analíticos, la logística de las muestras y la comunicación de resultados conforme a los estándares de calidad del SNS.
Entre 2014 y 2024 participaron en el programa 53.825 recién nacidos, con una cobertura cercana al cien por cien. Este volumen de actividad permitió el diagnóstico precoz de 51 casos, lo que equivale aproximadamente a uno por cada 1.200 nacimientos.
El proceso comienza con la recogida de unas gotas de sangre del talón del bebé en el centro de nacimiento. Tras el análisis en el HUCA, los resultados positivos de fibrosis quística y enfermedades metabólicas se derivan a la Unidad Clínica de Seguimiento Inmediato, mientras que los de anemia falciforme se abordan en las unidades de Hematología Pediátrica del HUCA y del Hospital Universitario de Cabueñes.
Valor estratégico del cribado
El HUCA acogió la proyección del documental La vida en una gota, centrado en el valor del cribado neonatal como herramienta de salud pública. En el acto participaron la consejera de Salud, Concepción Saavedra; el productor de la película, Pedro Lendínez; el jefe del Servicio de Salud Poblacional de la consejería, José María Blanco, y la subdirectora de Atención Sanitaria y Salud Pública del HUCA, Alejandra Fernández.
“Asturias se encuentra hoy en la primera línea del cribado neonatal en España, tanto por el número de enfermedades incluidas como por la calidad y seguridad del proceso”, afirmó Saavedra, quien subrayó que el cribado neonatal constituye “un ejemplo de cómo la prevención y la coordinación del sistema sanitario mejoran las oportunidades de vida desde el primer día”.



Lilisbeth Perestelo: