Profesión

Martínez del Peral: “Madrid es valiente con los proyectos de farmacia asistencial”

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid defendió que la Comunidad de Madrid “está siendo valiente” al impulsar proyectos de farmacia asistencial como InmunizaT, Prevecolon o Pueblos con Vida, aunque reconoció que el ámbito asistencial “todavía tiene recorrido” y debe evolucionar hacia servicios de mayor valor añadido.
Javier Font, Antonio Mingorance, Manuel Martínez del Peral y la conductora del acto.

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Manuel Martínez del Peral, ha reconocido que la Comunidad de Madrid “está siendo valiente” con el desarrollo de proyectos de farmacia asistencial. Así lo señaló durante su intervención en el encuentro informativo propiciado por Bidafarma ‘La farmacia madrileña ante los nuevos retos de la sociedad’, celebrado con la participación de responsables institucionales, representantes del sector farmacéutico y asociaciones de pacientes.

Martínez del Peral situó esta valoración en el marco de iniciativas ya en marcha en la región, como InmunizaT, Prevecolon o Pueblos con Vida, que, a su juicio, representan un punto de partida relevante para reforzar el papel sanitario de la farmacia comunitaria. “Se ha iniciado un camino que debe potenciarse y progresar hacia servicios de mayor valor añadido”, afirmó, en referencia a la necesidad de consolidar y ampliar el alcance asistencial de la red de farmacias.

El presidente del COFM destacó a lo largo del coloquio que estos proyectos permiten avanzar en la integración de la farmacia en el sistema sanitario y responder a los cambios demográficos y epidemiológicos que afectan a la Comunidad de Madrid. En este sentido, señaló que el envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad y la polimedicación exigen una evolución del modelo, en la que la farmacia asuma nuevas funciones asistenciales y refuerce su papel como puerta de entrada al sistema sanitario.

El coloquio estuvo precedido por la intervención de Laura Gutiérrez, viceconsejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien realizó un análisis del contexto sanitario actual y de los retos que afronta el sistema. Gutiérrez identificó un “cambio estructural” del sistema sanitario, impulsado por factores como el envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad, el aumento de la polimedicación y fenómenos como la dependencia o la soledad no deseada. Según expuso, estos elementos están transformando la demanda asistencial y obligan a repensar el papel de los distintos actores del sistema.

En este contexto, la viceconsejera aportó datos sobre la situación sanitaria de la Comunidad de Madrid. Señaló que el 60 por ciento de la población madrileña presenta alguna patología crónica, que existen más de 200.000 pacientes crónicos complejos y que la región cuenta con más de 350.000 pacientes polimedicados. Estos datos, afirmó, reflejan la magnitud del reto asistencial al que se enfrenta el sistema.

Gutiérrez defendió que “la atención farmacéutica constituye una pieza clave y estratégica del sistema sanitario” y reivindicó la farmacia como un recurso cercano y accesible para la población. A su juicio, se trata de un sector “altamente cualificado, tecnológico e innovador, capaz de anticiparse” a las necesidades de los pacientes y de contribuir a mejorar la atención sanitaria.

Laura Gutiérrez durante su intervención.

Durante su intervención, la viceconsejera puso en valor la capilaridad de la red de farmacias en la Comunidad de Madrid y destacó el papel de otros ámbitos farmacéuticos esenciales para el sistema sanitario, como la farmacia hospitalaria, la distribución farmacéutica y la industria farmacéutica. Todos ellos, señaló, desempeñan un papel relevante en la atención a los pacientes y en la sostenibilidad del sistema.

Asimismo, la viceconsejera se refirió a los proyectos de Atención Farmacéutica impulsados desde la Comunidad de Madrid, como el programa ‘Pueblos con Vida’, orientado a reforzar la farmacia rural en 70 municipios de menos de 2.500 habitantes. Según explicó, estas iniciativas buscan mejorar la equidad territorial y garantizar una atención farmacéutica adecuada en zonas con menor densidad de población.

Proyectos asistenciales en desarrollo

Manuel Martínez del Peral profundizó en la defensa de la farmacia como “puerta de entrada al sistema sanitario”. Según expuso, el envejecimiento de la población y el aumento de la cronicidad están generando tensiones en el acceso a la atención sanitaria, lo que hace necesario aprovechar al máximo el potencial asistencial de la farmacia comunitaria.

El presidente del COFM reivindicó la asunción de “nuevas funciones asistenciales” por parte de la farmacia y subrayó la importancia de la cooperación entre profesionales sanitarios para garantizar la sostenibilidad del sistema. En este sentido, señaló que los recursos sanitarios “no son infinitos” y que es necesario un modelo más integrado y colaborativo.

Martínez del Peral analizó el impacto del envejecimiento y la cronicidad en la farmacia comunitaria y defendió el desarrollo de servicios profesionales farmacéuticos como una respuesta adecuada a este escenario. Entre ellos, destacó los servicios personalizados de dosificación (SPD) y las intervenciones de seguridad del medicamento. Subrayó que el SPD “es uno de los servicios profesionales más potentes que tiene ahora mismo la farmacia”, pero recalcó que su valor no reside en el dispositivo en sí, sino en el acto asistencial que lo acompaña. Por ello, se mostró a favor de que “todas las farmacias de Madrid realicen el SPD”.

Seguridad del medicamento y comunicación profesional

Durante su intervención, el presidente del COFM señaló que las farmacias madrileñas han realizado “más de 15.000 intervenciones de seguridad” del medicamento, mediante herramientas como el bloqueo cautelar de la receta electrónica, que permite al farmacéutico alertar al médico cuando detecta una posible incidencia en la prescripción. Además, según expuso, esta herramienta facilitará la comunicación entre farmacéuticos y médicos y contribuye a mejorar la calidad asistencial de los pacientes gracias a una caja de texto de 200 caracteres.

Martínez del Peral insistió en que estas iniciativas deben consolidarse para que no dependan únicamente de la voluntad individual de los profesionales, sino que se integren de forma estructural en el sistema sanitario.

Otro de los asuntos abordados durante el coloquio fue la atención farmacéutica domiciliaria. Martínez del Peral defendió este servicio como una prestación sanitaria dirigida a personas en situación de dependencia o discapacidad con dificultades de desplazamiento, siempre que sea prestado por la farmacia del entorno cercano del paciente. El presidente del COFM advirtió sobre el riesgo de modelos de envío de medicamentos que rompan la intervención del farmacéutico y subrayó que la atención farmacéutica domiciliaria no debe confundirse con el envío indiscriminado de medicamentos. A su juicio, el valor del servicio reside en la intervención profesional y en la cercanía al paciente.

Visión desde la distribución farmacéutica

El presidente de Bidafarma, Antonio Mingorance, situó su intervención en el marco de un cambio social y demográfico profundo, marcado por el envejecimiento de la población y por una mayor esperanza de vida. Según señaló, el reto ya no es solo vivir más años, sino hacerlo en mejores condiciones, ya que “se trata de vivir cada vez con más dignidad”, un objetivo que, a su juicio, debe orientar la actuación de todo el sistema sanitario.

Desde la perspectiva de la distribución farmacéutica, Mingorance defendió la necesidad de avanzar en la digitalización de los procesos logísticos, pero advirtió de que este avance no puede hacerse a costa de perder el componente humano. En este sentido, subrayó que “hay que ir hacia una digitalización, obviamente, pero sin perder la humanización”, y recordó que la farmacia sigue siendo “el primer punto de acceso al sistema sanitario” para la ciudadanía.

El presidente de Bidafarma reivindicó el papel de la distribución como soporte esencial para la capilaridad de la red de farmacias, especialmente en territorios con menor densidad de población. A este respecto, puso de relieve que el modelo cooperativo permite garantizar el suministro y los servicios en condiciones de equidad, de modo que todas las farmacias, incluidas las de menor rentabilidad, reciban el mismo nivel de atención logística.

Mingorance se mostró especialmente contundente al abordar el debate sobre la entrega de medicamentos a domicilio. En este punto, dejó claro que la distribución farmacéutica no puede colaborar en modelos que excluyan al profesional farmacéutico, al afirmar que “nunca se colaborará en llevar un medicamento directamente a la casa de un paciente saltándose la intervención de un farmacéutico”. A su juicio, hacerlo implicaría romper la equidad de la prestación farmacéutica y desdibujar el modelo asistencial. En este sentido, recordó que la distribución farmacéutica y la oficina de farmacia se “anclan al territorio, siempre estarán allí”, pero otras plataformas oportunistas y agentes externos, “pueden estar hoy pero no mañana”.

En cuanto al desarrollo del SPD,Mingorance explicó que este servicio representa uno de los ámbitos donde la distribución farmacéutica debe actuar como soporte estructural de la farmacia asistencial, sin invadir el espacio profesional del farmacéutico. Desde su visión, la función de la distribución es garantizar que la farmacia pueda prestar este servicio con seguridad, regularidad y equidad, manteniendo siempre la intervención sanitaria. Además, consideró que debe ser un servicio “universal”, prestado por todas las farmacias, “y no solo por una élite que se diferencie”. Para lograrlo, consideró necesario que tanto Administración como distribución “colaboren para que sea así”.

Perspectiva de las personas con discapacidad

Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, Javier Font, aportó la visión de las personas con discapacidad y dependencia. Font defendió el contacto humano frente a una digitalización excesiva y advirtió sobre el riesgo de exclusión de personas mayores y con discapacidad.

Valoró de forma positiva el papel de la farmacia como recurso cercano y accesible y reivindicó la necesidad de mejorar la accesibilidad física de las oficinas de farmacia. Asimismo, destacó la colaboración con el COFM en formación específica sobre atención a personas con discapacidad.

Font subrayó la importancia de la prevención y los hábitos saludables desde edades tempranas y valoró el SPD como una herramienta útil para mejorar la adherencia a los tratamientos. Mostró especial preocupación por el ámbito rural, donde señaló un mayor riesgo de falta de adherencia y un papel clave de la farmacia como único recurso sanitario cercano.

En relación con la atención farmacéutica domiciliaria, Font apoyó su desarrollo siempre que no se rompa la trazabilidad del medicamento y que intervenga un profesional farmacéutico. Concluyó destacando la importancia de la autonomía personal y de la participación activa de las personas con discapacidad en la sociedad.

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