Terapéutica

La industria ve a España como cuarto país de la UE con más beneficio social por innovación

La inversión en medicamentos de reciente aprobación generó un beneficio socioeconómico de 4.610 millones de euros en España entre 2014 y 2024. El país obtuvo un retorno de 3,7 veces el coste incremental, según un estudio desarrollado por WifOR.

La implantación de la innovación farmacéutica en el sistema sanitario español generó un beneficio socioeconómico total de 4.610 millones de euros durante el periodo comprendido entre 2014 y 2024. Los datos proceden del informe internacional 'Cómo impulsa la innovación la salud y el crecimiento en Europa: evaluación del rendimiento de la inversión en medicamentos innovadores', elaborado por el instituto de investigación alemán WifOR Institute en colaboración con Frank R. Lichtenberg, economista de la Universidad de Columbia. La investigación fue comisionada por la Federación Europea de la Industria Farmacéutica, corporación internacional a la que pertenece Farmaindustria.

La metodología del estudio midió el impacto de la incorporación de terapias avanzadas mediante el indicador de la edad promedio ponderada de los fármacos utilizados en la práctica clínica. Bajo este criterio técnico, España incrementó la adopción de nuevos medicamentos en 3,35 años entre 2014 y 2022. Esta velocidad de penetración superó la registrada en países del entorno europeo como Metropolitan France, donde el indicador aumentó en 2,31 años, o Italia, que reflejó un incremento de 1,7 años.

El valor total recuperado por la sociedad española se dividió en tres vectores financieros fundamentales analizados por los economistas. El primer bloque correspondió a la productividad laboral ganada en el sector de trabajo remunerado, que aportó un beneficio de 2.840 millones de euros al evitar muertes prematuras en población en edad activa. El segundo componente midió la productividad no remunerada, vinculada a las labores domésticas, el voluntariado y el cuidado informal, cuantificada en 861,87 millones de euros. El tercer factor reflejó un ahorro directo de 907,31 millones de euros para la red de centros hospitalarios.

Retorno de la inversión

El balance económico general determinó que las ventas farmacéuticas incrementales asociadas a los medicamentos innovadores supusieron un coste de 1.250 millones de euros para España. Al contrastar esta cifra presupuestaria con el beneficio social y económico global de 4.610 millones de euros, el rendimiento de la inversión se situó en un factor de 3,7 veces. El retorno situó al país por encima de los niveles mínimos documentados en Europa Central y del Este, donde Hungría marcó un índice de 3,5 veces y Bulgaria cerró la tabla con 3,4 veces el coste invertido.

El análisis pormenorizado detalló la existencia de una asimetría entre el volumen del impacto financiero absoluto y el índice de eficiencia de los recursos públicos. El informe precisó que los grandes mercados continentales con un elevado beneficio total presentaron tasas de retorno inferiores a las registradas en economías más pequeñas. De este modo, el indicador general español de 3,7 veces se colocó por detrás de los resultados descritos en territorios de menor dimensión demográfica como Lituania, Estonia o Luxemburgo, que consiguieron unos rendimientos de 11,2, 11,1 y 10,2 veces la inversión incremental respectivamente.

Los resultados de este estudio internacional se mantuvieron en consonancia con las conclusiones obtenidas el año pasado por la consultora Afi en su informe de ámbito nacional 'Contribución socioeconómica de los medicamentos y de la industria farmacéutica en España'. Aquella evaluación previa cifró en cerca de 22.000 millones de euros la inversión pública en medicamentos correspondientes al ejercicio 2022, un desembolso sanitario que propició un ahorro de 14.200 millones de euros en otras partidas presupuestarias del Estado.

Impacto en el área hospitalaria

La reducción de las estancias en camas de hospitalización constituyó un elemento clave para aliviar las limitaciones de capacidad de personal dentro del Sistema Nacional de Salud. El índice de retorno específico del área hospitalaria alcanzó un factor de 0,7 veces en España, lo que significó la recuperación directa de 72 céntimos por cada euro invertido antes de contabilizar las ganancias añadidas en materia de empleo o productividad laboral.

La capacidad de amortización hospitalaria española de 0,7 veces se posicionó en un rango similar al del Reino Unido, que obtuvo un índice de 0,6 veces, y superó los registros de Rumanía o Bulgaria, donde el indicador apenas alcanzó un valor de 0,3 veces el gasto. Por el contrario, otros países europeos lograron que la reducción de las jornadas de ingreso compensara íntegramente el coste de adquisición de los tratamientos nuevos. En este grupo destacaron Metropolitan France, Suiza y Austria, con unos ratios de amortización hospitalaria directa de 1,0, 1,1 y 1,2 veces la inversión en innovación farmacéutica.

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